El impacto del participante Gabriel Lobo en la tercera etapa del certamen de Es mi sueño se hizo sentir mucho antes de que el jurado diera su veredicto. Al entonar Suave, el clásico de Luis Miguel, la tribuna lo ovacionó de pie y los gritos no cesaron durante varios segundos. El ambiente dejó en claro el efecto inmediato de su interpretación.
En esta ocasión, la reacción de Abel Pintos fue casi tan comentada como la actuación misma. “Sos buenísimo. Cantás bárbaro. Me gustó verte más suelto y seguro. Controlaste la energía que tenés y la administraste muy bien. Fue una muy buena actuación”, comenzó el jurado, destacando la evolución escénica de Lobo.

Pintos, además, sorprendió con una observación sobre la huella de Luis Miguel: “Por otra parte, quiero decir lo sorprendido que estoy de que, aun en una versión de cumbia, el fantasma de Luis Miguel encuentra la forma de colarse. Se mete, hace una pasada y el tipo que está cantando ni se entera. Qué impresionante, parece ser inevitable”, expresó, generando risas y aplausos.
La presencia de Gabriel Lobo en el escenario de Es mi sueño se consolida como uno de los momentos fuertes de la temporada. Su versión de Suave no solo le valió la ovación más ruidosa de la noche: propició una serie de elogios que lo posicionan como uno de los favoritos del público y los especialistas. La respuesta de la platea y el jurado fue inmediata, reforzando la percepción de que el participante logra conectar y sorprender en cada presentación.
La referencia de Abel Pintos a la presencia casi inevitable de Luis Miguel en cada interpretación de sus canciones, incluso en géneros ajenos al original, fue recibida con aprobación por el público. Muchos interpretaron sus palabras como un reconocimiento a la destreza de Lobo para rendir homenaje sin perder su propio estilo.

Por su parte, Jimena Barón sumó otra mirada sobre el desempeño de Gabriel: “Gabi, me encanta la energía que traés siempre. Cantás espectacular y ahora hay algo de tu cancha que quedó en automático. Es como una seguridad que queda en modo avión; noto una comodidad. Quiero que conectes un poco más con quien te está escuchando”. Así, la jurado valoró la solvencia de Lobo en escena, pero le sugirió profundizar el vínculo con la audiencia.
Un favorito del público en ascenso

La actuación de Gabriel Lobo marcó uno de los picos de entusiasmo en la noche del miércoles. Su nombre se consolidó entre los más mencionados en las redes sociales asociadas al programa, y la tribuna no dudó en ofrecerle una ovación extendida, que sorprendió incluso a los conductores.
En el contexto de un certamen que exige versatilidad y una rápida adaptación a distintos estilos, la versión de “Suave” funcionó como una muestra de que Lobo puede apropiarse de repertorios icónicos y reinterpretarlos sin perder frescura. Los elogios del jurado y la reacción del público sugieren que el participante encara la recta final como una de las cartas fuertes de la competencia.

La exposición mediática que otorga Es mi sueño se potencia cuando las actuaciones logran generar consenso entre especialistas y televidentes. La noche del jueves dejó en claro que la combinación de carisma, técnica y una selección de repertorio acertada puede ser decisiva para destacar entre los concursantes.
Gabriel Lobo, tras la ovación y las palabras del jurado, parece haber encontrado el equilibrio entre el homenaje y la originalidad. La referencia de Abel Pintos al “fantasma” de Luis Miguel resume el desafío que enfrenta cualquier intérprete que se anime a versionar a figuras consagradas: rendir tributo sin convertirse en una copia. Por ahora, Lobo consigue avanzar por ese delicado sendero con aplomo y personalidad.

