Flor Vigna compartió en las últimas horas una de las reflexiones más profundas y personales de su carrera, luego de revelar públicamente que fue diagnosticada con un quiste en la cabeza. La noticia, que la artista dio a conocer a través de un video en Instagram, generó preocupación y una ola de mensajes de apoyo entre sus seguidores.
Lejos de quedarse en la angustia, la cantante y bailarina eligió volcar su experiencia en un mensaje que rápidamente se viralizó: “Me prometí a mí misma no solamente que me voy a curar, sino que esto me va a tirar para arriba, me va a hacer enfrentar muchas cosas que yo tenía que ver, que no estaba viendo”.
El diagnóstico llegó de manera inesperada, a partir de una tomografía que Flor se realizó antes de participar en el festival Supernova y de un combate de boxeo en México. Según relató, el médico que le comunicó la noticia no tuvo el mejor tacto: “Me asustó con mi vida, me anunció la muerte”, contó. Sin embargo, Vigna aclaró que su cuadro no es terminal y que el tratamiento ya está en marcha. “Obviamente no va a pasar eso. Creo mucho en mí y lo voy a revertir. Ahora tengo que invertir tiempo, energía y plata en estudios para curármelo”, detalló.

El proceso la llevó a reevaluar aspectos profundos de su vida y de su personalidad, y a compartir un texto escrito de puño y letra, dirigido a quienes puedan estar atravesando una situación similar: “Quiero tirar varias partes de mí a la mierda. La versión obediente, la que siempre entendía todo, la que se adapta para no incomodar, la que prefería caer bien antes que sentirse libre. Porque siento que uno sin darse cuenta se va domesticando para encajar. Y en ese intento del ‘síndrome de la niña buena’, me voy achicando, me voy limitando”.
En su descargo, Flor admitió que tocar fondo emocionalmente la hizo replantearse sus prioridades: “No quiero gustarle a todos, no quiero gustarle a los otros, quiero gustarme más a mí. Y el que se tenga que ir, que se vaya, ya mismo, echado. Yo no negocio más, porque hay lugares donde ya no quiero estar. Hay vínculos a los que quise mucho, pero siempre fui yo la que di, la que sostenía todo, pero la que nunca recibía nada”.

La artista también reflexionó sobre el modo en que aprendió a cuidar a los demás por encima de sí misma: “Hay respuestas sumisas que aprendí solamente para cuidar al otro y no para elegirme yo. Siento que la autenticidad es el camino más incómodo. Sé que crecer duele, pero no crecer duele más”. Y concluyó con una frase que sintetiza su nuevo momento vital: “Capaz todavía ni sé del todo quién soy, pero sí sé que no quiero seguir siendo otra. Quiero integrar todo lo bueno que aprendí hasta acá, pero lo que no me sirve, soltarlo bien lejos. Ya no más me voy a tratar mal. A partir de ahora me quiero más a mí que al resto”.
La repercusión de su mensaje fue inmediata. El video sumó miles de reproducciones y comentarios de apoyo. Muchos seguidores se sintieron identificados con el proceso de autoconocimiento y la búsqueda de autenticidad que plantea Flor, y valoraron la honestidad con la que habló no solo de su salud, sino también de sus vínculos y de sus emociones. El diagnóstico de Flor Vigna, el proceso emocional que atravesó y la decisión de priorizarse dejaron en claro que, más allá de los escenarios y las luces, la autenticidad y la búsqueda de bienestar siguen siendo un trabajo diario, a veces incómodo, pero siempre necesario.

