
Los impactos crecientes del cambio climático ya están generando pérdidas, daños y desplazamientos, particularmente en comunidades rurales, costeras e indígenas de Panamá.
Entre 2012 y 2024, el país registró más de 15,000 desplazamientos internos, asociados a eventos hidrometeorológicos, lo que según las autoridades evidencia la necesidad de contar con herramientas de política pública que permitan actuar de manera anticipada, coordinada y basada en evidencia.
Ante esta situación, se desarrolla un proceso de consulta pública a nivel nacional para fortalecer la propuesta del Protocolo Nacional de Reubicaciones Planificadas en Panamá, elaborada por el Comité Nacional de Cambio Climático.
Este instrumento busca establecer lineamientos, procedimientos y estándares mínimos para orientar los procesos de reubicación planificada como medida de último recurso frente a riesgos climáticos que no pueden ser gestionados en el lugar de origen, manifiesta el Ministerio de Ambiente.
El Protocolo propone una respuesta estructurada que prioriza soluciones en el territorio de origen, como medidas de adaptación y reducción de riesgos, y establece la reubicación como una opción excepcional, aplicable únicamente cuando no es posible garantizar condiciones de seguridad y vida digna.

El documento, de acuerdo a la entidad ministerial, ha sido construido mediante un proceso técnico y participativo que incluyó la revisión de marcos normativos, consultas sectoriales, trabajo de campo y análisis de experiencias recientes de reubicación en el país.
Tal es el caso de comunidades en la comarca indígena Guna Yala y en las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro.
De igual manera, el documento se fundamenta en el marco internacional de cambio climático y gestión del riesgo, así como en instrumentos nacionales como el Pacto de Panamá con la Naturaleza.
La consulta pública inició pasado 15 de abril del año en curso y hasta el momento se han desarrollado talleres virtuales y presenciales en 10 provincias y comarcas indígenas del país.
Más de 300 personas hasta la fecha han participado en este proceso, entre representantes de instituciones públicas, gobiernos locales, autoridades tradicionales, organismos internacionales, academia, sociedad civil y comunidades directamente expuestas a inundaciones, deslizamientos, erosión costera y aumento del nivel del mar.

Entre las comunidades participantes destacan Kosovo, en Puerto Caimito, El Retén, Soberanía, Farallón; Gardi Sugdub/Isberyala, así como comunidades afectadas por inundaciones y deslizamientos en Cerro Punta, Bambito, Alto Pineda, Paso Ancho y comunidades costeras de Panamá Este y Colón.
Estos espacios, de acuerdo con la entidad ambientalista, han permitido recoger aportes técnicos y comunitarios desde las experiencias y realidades territoriales.
Juan Carlos Monterrey, director nacional y representante especial para el Cambio Climático del Ministerio de Ambiente, manifestó que “el Protocolo busca asegurar que, en los casos en que la reubicación sea necesaria, esta se realice de manera estructurada, coordinada y respetuosa de los derechos de las personas, evitando generar nuevas vulnerabilidades y fortaleciendo su resiliencia frente a los impactos del cambio climático”.
El Protocolo incorpora principios rectores como el enfoque de derechos humanos, la participación efectiva, la no discriminación, el enfoque de género e interseccionalidad, así como la transparencia y la rendición de cuentas.
De igual manera, plantea un proceso operativo en seis fases, desde la identificación del riesgo hasta la estabilización, seguimiento y cierre de los procesos, garantizando condiciones dignas, acceso a servicios y medios de vida sostenibles.

En junio de 2024 las autoridades iniciaron el primer traslado en el país de una comunidad indígena desde la pequeña isla de Gardí Sugdub, en la comarca Guna Yala, hasta tierra firme, debido al aumento significativo del nivel del mar como consecuencia inevitable del cambio climático.
El archipiélago de Guna Yala, también conocido como San Blas, está conformado por 365 pequeñas islas que están casi al nivel del mar.

