
A medida que el cronómetro avanza hacia el pitazo inicial de la Copa del Mundo de 2026, el comportamiento del consumidor en América Latina está experimentando una transformación estructural.
Según el más reciente informe de Kantar Worldpanel, publicado este 16 de abril, el servicio de comida a domicilio (delivery) ha dejado de ser un simple canal logístico para integrarse plenamente en la experiencia social y emocional de los partidos.
El estudio, que se fundamenta en más de 5,000 entrevistas realizadas en mercados clave como Brasil, Argentina, México, Perú, Ecuador y la región de Centroamérica y el Caribe, revela una tendencia contundente: el hogar será el epicentro del torneo.
Un abrumador 86% de las personas encuestadas planea ver los encuentros desde la comodidad de su casa, lo que redefine por completo la jornada de consumo y traslada el gasto que antes se realizaba en bares o restaurantes directamente al entorno doméstico.

En este nuevo ecosistema donde el hogar asume el protagonismo, surgen dos dinámicas que compiten y se complementan: la preparación de alimentos en casa y la solicitud de pedidos externos. Sin embargo, es en América Central y el Caribe donde el fenómeno del delivery muestra su mayor músculo.
Mientras que en potencias futbolísticas y mercados de gran volumen como México y Argentina el porcentaje de consumidores que planea pedir comida durante los partidos oscila entre un 17% y un 26%, en la región centroamericana y caribeña esta cifra se dispara hasta el 34%. Este dato no solo posiciona a Centroamérica por encima de los gigantes del sur, sino que evidencia un nivel de madurez y adopción tecnológica del canal mucho más avanzado de lo previsto.

La experiencia futbolera en Centroamérica
Esta brecha sugiere que, para el consumidor centroamericano, la eficiencia de las plataformas digitales ya es una parte intrínseca de su estilo de vida, superando incluso a países donde el fútbol suele paralizar la actividad económica de forma más tradicional.
El informe de Kantar Worldpanel introduce un matiz psicológico relevante al clasificar a los consumidores en tres perfiles: los Apasionados, los Eventuales y los Desinteresados. Para los primeros, aquellos que siguen cada jugada con intensidad, el delivery funciona como un “facilitador crítico”; su objetivo es evitar interrupciones y no perderse ni un segundo de la transmisión.
Por otro lado, los consumidores eventuales o desinteresados ven en el canal de domicilio una solución de último minuto marcada por la comodidad, a menudo sin una planificación previa. Esta distinción es vital para las marcas, ya que el comportamiento varía drásticamente según el nivel de compromiso con el evento deportivo.

En contraste, en países como Brasil, el movimiento del delivery está intrínsecamente ligado al entorno digital y la hiperconectividad. Los consumidores brasileños más comprometidos con el Mundial son también los más activos en aplicaciones y plataformas de mensajería, convirtiendo estos medios en canales de venta obligatorios durante los 90 minutos de juego.
Finalmente, el análisis estratégico de Kantar subraya que durante este Mundial, la conveniencia y el timing dejarán de ser valores añadidos para convertirse en requisitos básicos. Para los comercios y marcas en Centroamérica, el reto no será simplemente “estar” en la aplicación, sino garantizar una ejecución impecable que entienda que el delivery ya no es un servicio externo, sino un invitado más en la sala de cada hogar centroamericano.

