
Solo nueve buques petroleros, de carga y portacontenedores han cruzado el Estrecho de Hormuz desde el lunes, según datos de MarineTraffic analizados por AFP. Varios de estos barcos han navegado ocultando su posición durante parte del trayecto. El tráfico marítimo a través de este punto estratégico, por el que transitan cerca del 20 % del petróleo crudo mundial y una proporción similar de gas natural licuado, ha disminuido de forma abrupta tras los ataques a tres embarcaciones el domingo.
Desde el inicio de los ataques, al menos tres petroleros y un buque gasero han atravesado el estrecho, mientras la mayoría de las navieras han suspendido sus operaciones por el aumento del riesgo. Algunos barcos, como el Kavomaleas, han emitido señales de localización únicamente al entrar y salir de la zona, lo que indica maniobras deliberadas para evitar ser detectados durante la travesía. “Algunos petroleros siguen cruzando el estrecho hacia el este y el oeste, pero varios lo hacen bajo apagones AIS”, explicó Matt Wright, analista de Kpler, el miércoles.
El reciente incremento de agresiones —incluidos ataques con drones y misiles atribuidos a Irán tras amenazas públicas— ha generado preocupación sobre el impacto sostenido en la economía global. El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y las represalias desplegadas en la región han alterado el flujo energético mundial, intensificando la incertidumbre en los mercados internacionales. La situación en el Estrecho de Hormuz afecta directamente al suministro global, ya que solo Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos cuentan con rutas alternativas mediante oleoductos, pero no tienen capacidad para sortear totalmente la vía marítima.
La flota disponible de grandes petroleros vacíos en el Golfo Pérsico se reduce rápidamente: solo nueve VLCC (Very Large Crude Carriers) permanecían visibles el jueves, según datos de seguimiento de Bloomberg. Cada uno puede transportar unos 2 millones de barriles de crudo, suficiente para apenas cinco horas de producción nacional saudita. Una vez cargados, la falta de buques libres obligará a los productores a llenar tanques en tierra y, posteriormente, a reducir la extracción.

El recuento de buques se ha realizado sobre aquellos que emitieron señales antes y después de cruzar el Estrecho de Hormuz, excluyendo a los que navegaron con el sistema de localización apagado durante todo el trayecto. Entre los casos destacados figura el Danuta I, gasero sancionado por Estados Unidos, que cruzó al amanecer del viernes, y el Athina, detectado por última vez el jueves tras cargar petróleo en Bahréin y luego desaparecer de los radares.
Al menos cinco buques de la empresa Dynacom han cruzado la zona desde el inicio de la guerra, todos con los transpondedores apagados, según información recopilada por el Financial Times. El carguero Safeen Prestige resultó alcanzado por proyectiles el martes mientras navegaba hacia el este, de acuerdo con la Organización Marítima de Seguridad del Reino Unido (UKMTO).
Las posiciones de los barcos, sometidas a posibles falsificaciones de señales, muestran que ocho señales son del 6 de marzo, mientras una corresponde al domingo anterior. La identificación de los buques vinculados a Irán se ha determinado por su propiedad, aseguradoras y trayectorias previas. El escenario en Hormuz permanece volátil, con la mayoría de los transportistas optando por evitar la zona o navegar en condiciones de alto riesgo, mientras la presión sobre la capacidad exportadora de la región aumenta día a día.
(Con información de AFP y Bloomberg)

