El conflicto judicial y mediático entre María Fernanda Callejón y Ricky Diotto sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. Según revelaron en LAM (América TV), la actriz estaría atravesando un momento delicado tras la venta de la casa que compartía con su exmarido: no habría quedado dinero para ninguno de los dos y, de acuerdo a la información difundida al aire, ella estaría viviendo en un hotel junto a su hija desde hace dos meses.
La propiedad, que durante años fue el eje central de la disputa tras la separación, finalmente fue vendida y estaría en proceso de escrituración. Sin embargo, lejos de representar un alivio económico, la operación habría sido absorbida casi en su totalidad por deudas acumuladas: expensas, cuotas y compromisos pendientes vinculados al inmueble.
Karina Iavícoli fue quien dio los detalles en el ciclo conducido por Ángel de Brito. “Lo lamentable es que no les quedó dinero para ninguno de los dos para poder comprarse algo”, aseguró la panelista. La casa, por la que tanto pelearon en tribunales y en los medios, terminó vendiéndose para saldar un pasivo que se había vuelto imposible de sostener.

El dato que más impactó en el panel fue el referido a la situación habitacional actual de la actriz. “Fernanda estaría viviendo en un hotel hace dos meses junto con su hijita, buscando un lugar para vivir”, expresó Iavícoli. Si bien evitó dar el nombre del establecimiento, la panelista explicó que se trataría de un hotel conocido en el ambiente artístico, frecuentado por celebridades.
Desde el programa también contextualizaron que se trataría de una instancia transitoria mientras la actriz intenta reorganizar su vida y encontrar un departamento donde instalarse definitivamente con su hija Giovanna. “Mientras se encuentra”, acotó Ángel de Brito, marcando que no se trataría de una situación definitiva sino de un momento de transición.
La separación entre Callejón y Diotto estuvo atravesada por fuertes cruces públicos, denuncias cruzadas y desacuerdos económicos. La casa fue durante mucho tiempo el símbolo de esa batalla: el lugar donde habían construido su familia y que terminó convertido en el epicentro del conflicto.

En el programa también se mencionó que la camioneta habría quedado en manos de la actriz y que existirían versiones sobre dificultades con algunas cuotas, aunque sin mayores precisiones. En ese contexto, el panel reflexionó sobre cómo una historia de amor que en su momento fue celebrada públicamente derivó en un escenario tan complejo. “Esa historia de amor tan hermosa… ¿cómo llegaron a este punto?”, se preguntó Iavícoli al aire, sintetizando el desconcierto general.
Desde el entorno de Diotto, en reiteradas oportunidades, se había manifestado que su prioridad era garantizarle un techo a su hija. Las diferencias en la administración y el manejo de los bienes fueron, según se desprende de las versiones públicas, uno de los principales obstáculos para llegar a un acuerdo más rápido. Lo cierto es que hoy, con la casa vendida y las deudas saldadas, el desafío es otro: reconstruir desde cero. La actriz, que durante años mantuvo una intensa actividad en teatro y televisión, enfrenta una etapa de reorganización personal y económica.
En el panel de LAM también aclararon que vivir en un hotel no implica necesariamente una situación deshonrosa, pero sí grafica un momento de transición inesperado para alguien que supo exhibir estabilidad familiar y patrimonial durante años. “No porque sea deshonroso vivir en un hotel”, remarcaron, pero la imagen contrasta con la vida que mostraban cuando la pareja estaba consolidada.
Mientras tanto, Callejón estaría enfocada en encontrar un departamento que le permita recuperar la estabilidad cotidiana junto a su hija. El cierre de la venta de la casa pone punto final a uno de los capítulos más conflictivos de su separación, pero abre otro: el de reconstruir sin el respaldo de aquel patrimonio.

