
El encargado de negocios de la Embajada de EEUU en Cuba, Mike Hammer, confirmó, en una entrevista con ABC de España, que existen contactos entre la administración del presidente Donald Trump con agentes dentro del sistema del régimen cubano y deslizó que el cambio en la isla podría producirse este mismo año.
Hammer, nombrado durante el inquilinato de Joe Biden en la Casa Blanca, lleva quince meses en Cuba y recorrió diferentes regiones para conocer la situación real del país azotado por la dictadura de Miguel Díaz-Canel. Su presencia ya generó malestar dentro de la cúpula del régimen, la cual intentó obstaculizar su labor mediante actos de repudio.
El funcionario estadounidense afirmó que la política de EEUU busca apoyar al pueblo cubano en su aspiración de libertad y oportunidades económicas e indicó que el embargo y las nuevas medidas de Trump buscan cortar el suministro energético a Cuba y evitar que los ingresos por petróleo sean utilizados para mantener la represión interna.
Según Hammer, el 60% del petróleo que llegaba a la isla era revendido en mercados asiáticos, sin beneficiar a la población. “Con estas medidas no queremos hacer sufrir a ningún cubano”, afirmó.
La periodista del medio español le consultó si en 2026 se dará la caída de la dictadura, a lo que el diplomático respondió: “Yo diría que sí, que va a haber un cambio. ¿En qué forma Ya veremos cómo“.

Sobre las negociaciones, evitó dar detalles, pero confirmó que existen contactos con miembros del régimen que reconocen la necesidad de un cambio. El diplomático subrayó que el objetivo es una transición pacífica que evite el derramamiento de sangre y permita la liberación de todos los presos políticos, instando a otros países europeos a acompañar esta exigencia.
Por otra parte, aseguró que existe un plan para el “día después” de la caída del régimen cubano y se elaboraron distintos escenarios para una transición a una Cuba libre, con el objetivo de evitar el caos y permitir la transformación de un país cuya economía e infraestructura fueron severamente deterioradas. En ese sentido, anticipó que podría haber habrá buena voluntad internacional para apoyar la reconstrucción y llevar a los cubanos hacia la democracia.
Hammer destacó el potencial y el espíritu emprendedor de los cubanos, al señalar los éxitos de la comunidad en el exilio. Respecto a la dependencia histórica de Cuba de la ayuda externa, señaló que el régimen debe afrontar la realidad de que ese apoyo se agotó. Si bien no precisó un calendario, insistió en que la situación es insostenible y que “el cambio se aproxima”.

En relación a los envíos clandestinos de petróleo y la posibilidad de que EEUU envíe combustible para necesidades básicas, Hammer explicó que cualquier asistencia humanitaria estará orientada a la población y no al régimen.
Por otra parte, subrayó que la infraestructura energética, sanitaria, hídrica, de transporte y comunicaciones requieren una renovación integral, pues el dinero generado —especialmente a través del turismo— no se destinaba a inversiones para la población, sino al beneficio de una élite militar y familiar.
Hammer afirmó que, con un gobierno dispuesto a invertir en el país y la llegada de un turismo que beneficie realmente a la gente, la recuperación podría ser más rápida de lo esperado, aunque el proceso demandará esfuerzo y tiempo.

Washington busca alcanzar un acuerdo con La Habana
En medio de la incertidumbre de los isleños latinoamericanos por su futuro, Trump reconoció el lunes pasado que su secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene conversaciones directas con Cuba para alcanzar un acuerdo en medio de la crisis energética que atraviesa la isla.
“Estamos empezando a llegar a un acuerdo. Cuba es, en este momento, una nación fallida y ni siquiera tienen combustible para que los aviones puedan despegar. Están obstruyendo su pista de aterrizaje”, afirmó Trump ante periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One.
El mandatario republicano reiteró que las conversaciones están en curso y consideró que debería alcanzarse un acuerdo “sin duda alguna” por tratarse de una “amenaza humanitaria”.

También se refirió a la comunidad cubano-estadounidense, señalando que muchos estarán contentos si pueden regresar y reencontrarse con familiares en Cuba. “Tenemos muchos cubanoamericanos estupendos y van a estar muy contentos cuando puedan volver y saludar a sus familias y hacer cosas que deberían haber podido hacer desde hace mucho tiempo”, expresó.
El presidente criticó las acciones y el trato a cubanos por parte de las autoridades del régimen: “Me interesan mucho las personas que están aquí y que fueron tan maltratadas por Castro y las autoridades cubanas. Han sido tratadas de forma horrible. Así que ya veremos cómo acaba todo esto, pero Cuba y nosotros estamos hablando”.
En cuanto a la política de sanciones, defendió la vigencia del embargo: “Mientras tanto, hay un embargo. No hay petróleo, no hay dinero, no hay nada”, sentenció en referencia al flujo de recursos hacia Cuba.
Emergencia en Cuba
Montañas de basura se acumulan en calles, esquinas y avenidas de La Habana, donde la recolección de residuos está prácticamente paralizada por la escasez de combustible y la falta de camiones operativos.
La interrupción del servicio, agravada en las últimas semanas, ha convertido los espacios públicos de la capital cubana en focos de contaminación y proliferación de insectos.

Actualmente, la ciudad dispone de solo 44 camiones de basura en funcionamiento de un total de 106, una cifra insuficiente para atender las necesidades de una población que supera los dos millones de habitantes. Bolsas plásticas, restos de comida, cartones y botellas se apilan en puntos críticos, mientras algunos residentes, ante la emergencia, buscan entre los desechos materiales reutilizables o que puedan vender.

