Sobrevivió setenta días atrapado 700 metros bajo tierra, pero lo peor pasó cuando volvió a la superficie
Qué ironía. Me siento más encerrado acá afuera que cuando quedé atrapado a setecientos metros bajo tierra. Tomar conciencia del derrumbe de la mina fue un golpe brutal. Tardé horas en dimensionar la situación, y cuando lo hice entendí que era muy probable que esos túneles se convirtiesen en nuestra tumba. Después de una semana…

