Un joven recorrió un túnel abandonado en el conurbano a veinte metros de profundidad: “Toda la travesía es adrenalina pura”
La puerta oxidada cede con un chirrido y los alambrados suelen pasarse durante las noches para evitar a los guardias. Entre escombros, polvo y grafitis, un joven de 24 años, Ian Menéndez, cruza el umbral de uno de los espacios abandonados de Buenos Aires. La linterna recorta figuras extrañas en las paredes descascaradas. Lleva siempre…

