Los 47 segundos de Maduro
Fueron apenas 47 segundos. Eso es lo que dura una eternidad cuando el poder se acaba. Nicolás Maduro apareció cojeando, con una capucha negra cubriéndole el rostro, esposado, intentando esbozar un “Feliz Año” que sonó vacío y grotesco, a los agentes de la DEA y soldados estadounidenses que lo llevaron a la sede de la…

