
La Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) se convierte en el epicentro de una causa que atraviesa familias, escuelas y barrios de todo el país: comienza la Semana Azul, la campaña nacional que pone el autismo en el centro de la conversación pública.
Allí, especialistas, familias, organizaciones y autoridades se reunen desde las 10 de la mañana para participar de la jornada “Miradas que conectan”.
Entre el 30 de marzo y el 5 de abril, la Semana Azul despliega una programación que une a organizaciones sociales, instituciones educativas y familias en torno al Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, que se conmemora cada 2 de abril.
Este primer encuentro en la Facultad de Derecho, impulsado por la asociación civil TEActiva, no será solo un espacio de reflexión, sino también el momento en el que las ONG firmarán un documento conjunto para reclamar al Estado argentino estadísticas oficiales sobre el autismo. Se trata de una petición largamente esperada por quienes conviven con el trastorno del espectro autista (TEA) y buscan respuestas efectivas.

La Semana Azul arranca con fuerza y un mensaje urgente: en Argentina, la ausencia de cifras oficiales sobre la población con TEA sigue siendo una deuda. Hoy, solo se sabe que 148.710 personas cuentan con certificado de discapacidad por autismo, un dato fragmentario que no alcanza para medir la magnitud real ni orientar políticas públicas inclusivas.
A las 11:30 está anunciada la presencia del jefe de gobierno porteño,Jorge Macri. Luego, las organizaciones promotoras de la Semana Azul firmarán un documento conjunto para exigir al Estado la elaboración de estadísticas oficiales sobre autismo.
Para visibilizar esto, el viernes pasado, el Obelisco se iluminó de azul. Símbolo de la Ciudad, marcó el inicio del movimiento. Esta imagen, replicada en otras provincias, refleja la voluntad de instalar el tema en la agenda y transformar la percepción social del autismo, desde la capital hasta el último rincón argentino.
En palabras del psiquiatra infanto-juvenil Christian Plebst, “lo que llamamos autismo es un punto de llegada al que se puede arribar por múltiples caminos: causas biológicas, genéticas, congénitas, ambientales y sociales”. Plebst, quien estará presente en la jornada de hoy, advierte sobre el crecimiento exponencial de los diagnósticos: “El autismo puede ser considerado una pandemia”, subrayó en una nota reciente con Infobae.

Uno de cada 31 niños recibe confirmación de TEA en el país, una cifra que ha crecido más de un 400% en dos décadas. El desafío, remarcan los organizadores, es que las diferencias sean no solo respetadas, sino integradas plenamente en la vida cotidiana.
Durante la Semana Azul, la programación incluirá intervenciones urbanas, campañas en redes sociales y actividades culturales, educativas y deportivas. Organizaciones como Respirar Comunidad y Beff Blue Elephant Foundation colaboran para expandir la inclusión en clubes y ámbitos masivos, apostando a una transformación cultural real.
El azul elegido como emblema evoca la imagen del mar, con sus días calmos y sus tormentas: un símbolo de los desafíos y aprendizajes diarios de las personas con autismo y sus familias.

Al abrirse la Semana Azul en la Facultad de Derecho, no solo se inicia una serie de actividades; se renueva el llamado a la empatía, la integración y el respeto.
“El movimiento de Semana Azul nació por la necesidad de darle visibilidad al Autismo. Para eso nucleamos muchas actividades generadas por familias del autismo, empresas y gobierno. Cada quien participando con creatividad: iluminando edificios emblemáticos de azul, organizando capacitaciones al personal, realizando eventos especiales, y generando presencia en medios de comunicación», destacan desde el sitio oficial.
El año pasado hubo distintas actividades y eventos que generaron una semana histórica. Este año, por 3ra edición consecutiva buscamos superarnos, te invitamos a crear el evento que desees.
La campaña recuerda que el autismo no es solo una condición, es también una invitación a construir una sociedad donde nadie quede afuera y donde la convivencia sea la base de un país más justo y solidario.

