‘Te van a matar’: un divertido festival de sangre que emula a Tarantino y con ecos de ‘La semilla del diablo’ y la isla de Epstein

‘Te van a matar’: un divertido festival de sangre que emula a Tarantino y con ecos de ‘La semilla del diablo’ y la isla de Epstein

Zazie Beetz en 'Te van a matar'

Cada vez es más complicado saber qué pasa en Rusia, aunque hayan llegado en las últimas semanas películas para arrojar algo de luz como El mago del Kremlin. Aun así, no hace falta indagar mucho para imaginar qué estaba viendo el director Kirill Sokolov en el año 2003. La influencia de Kill Bill en particular y de Quentin Tarantino en general entró como un elefante en una cacharrería en casa del cineasta ruso, que originalmente iba a ser físico y que ha terminado convirtiéndose en una de las voces más interesantes del terror en Rusia, hasta el punto de que era inevitable que terminase desembarcando donde mejor podía funcionar su cine, en la cuna de las patadas voladoras y los charcos de sangre.

En el corazón de Nueva York se ambienta Te van a matar, primer proyecto de Sokolov fuera de Rusia tras las sorprendentes ¿Por qué no te mueres? y Sin mirar atrás, que le labraron un nombre en su país pero que sobre todo atrajeron la atención de los hermanos Barbara y Andy Muschietti, las mentes detrás de Mamá o Bienvenidos a Derry y quienes se embarcan en su primera aventura producida bajo el sello de terror Nocturna, asociado a la gigantesca Skydance, pero de la que seguro saldrán títulos tan interesantes y frescos como este. Curiosamente, Te van a matar se parece mucho más a las películas violentas de Asia que al terror que podrían hacer los Muschietti, pero quizá ha sido ese contraste lo que les ha convencido para apostar por Sokolov. En cualquier caso, hay una cosa que permanece común en ambos y no es otra que el humor, muy presente a lo largo del desfile de hígados, ojos y otras vísceras por los pasillos del hotel.

En ese hotel transcurre por completo la historia de Te van a matar, centrada en el ascenso a los infiernos de Asia Reaves (Zazie Beetz), una joven exconvicta que se adentra en el complejo haciéndose pasar por empleada del hogar para intentar encontrar a su hermana, a la que perdió diez años atrás intentando escapar de su abusivo padre. Para aterradora sorpresa, el staff del hotel tampoco es del todo el que dice ser, ya que Asia se convierte en el objetivo de un culto satánico que lleva operando décadas sin levantar sospechas, pero que encontrará en Asia un hueso duro de roer.

Imagen del rodaje de 'Te van a matar' con Zazie Beetz y Kirill Sokolov

El hotel de los horrores

Por más neoyorquino que pueda parecer el Virgil que acoge la historia, lo cierto es que la semilla remite a la madre Rusia, en concreto al edificio de pisos en el que vivía originalmente Sokolov junto a su mujer. “Enseguida nos dimos cuenta de que éramos los únicos dos menores de 65 años. La mayoría de los demás inquilinos eran ancianas solitarias. Pasaban todo el día dando de comer a los gatos callejeros y, cada vez que salías o volvías, cotilleaban y hablaban de ti. Esta tensión fue creciendo cada vez más, y mi mujer y yo empezamos a bromear diciendo que era una secta que vendría a por nosotros en algún momento”, contaba el director en una entrevista, una inspiración que cristalizó por completo con el visionado, cómo no, de La semilla del diablo, la película de Roman Polanski que revolucionó el terror en los años 60 y que plasmaba como ninguna el horror claustrofóbico y el miedo a las sectas.

De forma mucho más ligera y desenfadada ha querido encarar Sokolov esta película, que se recrea en sus secuencias de acción intentando emular a Tarantino con un hacha en lugar de katanas, pero con el mismo baño de sangre. “La historia empieza con un tono bastante realista, pero a medida que avanza, se vuelve cada vez más alocada. Por eso quise cambiar el lenguaje visual y el estilo para que se viera y se sintiera más alocada a medida que la historia se vuelve más alocada. Partimos de una historia clásica, casi al estilo de La semilla del diablo, y luego damos un giro hacia la realidad de Kill Bill y la de Sam Raimi. Fue una progresión interesante con la que jugar, e intentamos que cada transición fuera fluida e imperceptible“, reconocía Sokolov, mencionando también el anime Afro Samurai como punto clave de referencia.

Imagen de 'Te van a matar'

Reina del grito (y del hacha)

Lo cierto es que lo mejor de Te van a matar es precisamente ese inicio en el que las piezas comienzan a encajarse dentro del puzle, pues una vez el espectador se encuentra en el mismo punto que la protagonista y todas las cartas se ponen sobre la mesa, la violencia crece pero la intriga desaparece. Un giro que, sin desvelar mucho, alude directamente a la isla de Epstein y que viene a confirmar lo agotada que está la fórmula del eat the rich que lleva trabajando la ficción audiovisual en los últimos años, desde El triángulo de la tristeza o El menú hasta Noche de bodas, que precisamente tendrá su continuación la próxima semana.

A pesar de todo, cabe destacar la presencia de Zazie Beetz, imponente protagonista hasta el punto de opacar a los no tan trabajados personajes de Tom Felton o Heather Graham, otrora secundarios de lujo en Boogie Nights y Austin Powers por un lado, y como el icónico Draco Malfoy de Harry Potter por otro, cuando no la dueña del hotel interpretada por Patricia Arquette. La actriz que brillase en la serie Atlanta y que ya tenía experiencia con los cuchillos de su paso por Marvel con Deadpool derrocha carisma por los cuatro costados mientras salta y se desliza en su festival de sangre, coreografiado al más puro estilo John Wick pero que por momentos se puede hacer algo repetitivo en una película que, precisamente por divertida y cómica, deja con un sabor a poco en su conclusión, aunque, tal y como promete su director, quizá falte aún universo por recorrer.

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