
El Gobierno de Brasil anunció este jueves un conjunto de medidas fiscales para mitigar el impacto del alza internacional del petróleo en los consumidores, incrementos desencadenados como consecuencia de la guerra en Medio Oriente.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva aseguró en rueda de prensa que el Ejecutivo hará “todo lo posible” para evitar que las consecuencias del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán recaigan negativamente sobre la población, especialmente sobre los sectores más vulnerables.
Las medidas, de carácter temporal, incluyen la eliminación de dos impuestos federales sobre el diésel, lo que supone una reducción de 0,32 reales por litro. Además, la administración de Lula da Silva otorgará una subvención de 0,32 reales por litro a productores e importadores de diésel, con el objetivo de lograr un alivio total de 0,64 reales por litro en las gasolineras.
El ministro de Hacienda, Fernando Haddad, explicó que el foco está puesto en el diésel y no en la gasolina porque este combustible enfrenta mayor presión en el contexto actual y es esencial para el sector agropecuario, que se prepara para una cosecha récord.
Además, el Gobierno decretó un impuesto sobre las exportaciones de combustible para estimular el procesamiento en las refinerías brasileñas y garantizar el abastecimiento interno, así como para compensar el impacto presupuestario de las subvenciones y la eliminación de impuestos, una cifra estimada en 30.000 millones de reales (unos USD 5.700 millones).

Por otra parte, la Agencia Nacional del Petróleo recibirá nuevos poderes para fiscalizar aumentos de precios considerados “abusivos” y para controlar la retención especulativa de existencias por parte de los distribuidores. Esta fiscalización se basará en criterios objetivos definidos por el ente regulador.
“Un productor que mantiene sus costos de producción no puede, en virtud de un conflicto externo, empezar a ofrecer precios extraordinarios, no puede ser beneficiado por la guerra”, señaló Haddad, quien aclaró que no se trata de implantar controles de precios.
El ministro subrayó que estas medidas son independientes de la política de precios de la estatal Petrobras, que la semana pasada comunicó que no planea modificaciones a corto plazo.
Brasil lanzó un plan de USD 5.000 millones para modernizar sus fuerzas militares
En medio del conflicto en Medio Oriente, Brasilia incrementará su presupuesto militar con una inversión de USD 5.000 millones hasta 2027, según detalló el especialista Andrei Serbin Pont en Infobae al Mediodía. El proyecto prevé la modernización tecnológica, el impulso a las exportaciones y la consolidación de la industria de defensa nacional.
Uno de los ejes del presupuesto es la continuidad de proyectos estratégicos, como el desarrollo de submarinos nucleares y convencionales, tecnología adquirida a Francia, que incluye la construcción de un submarino nuclear. Además, se contempla la adquisición y mantenimiento de aviones caza de Suecia —que presentan un retraso de unos ocho años y requieren una rápida inyección de fondos—, fragatas, aviones de transporte KC-390 (que Brasil ya está exportando con éxito), vehículos blindados para el ejército y sistemas de misiles.
El objetivo, según Serbin Pont, es no solo modernizar las capacidades internas, sino también potenciar la presencia brasileña en los mercados regional e internacional mediante la venta de tecnología y equipamiento de defensa.
(Con información de EFE)

