Las fuertes lluvias registradas durante esta noche en La Rioja provocaron severas inundaciones generalizadas en varios puntos de la capital provincial y puntos del interior.
Los efectos inmediatos del temporal se evidenciaron con calles completamente cubiertas de agua en la zona de Ruta 38 y avenida Malvinas Argentinas
Uno de las consecuencias más graves del temporal fue el colapso del puente de acceso al barrio Santa Rita y complicaciones en el tránsito.
El derrumbe, producido por la impactante crecida del Río Tajamar, dejó a sectores enteros del barrio Santa Rita intransitables, complicando la rutina de quienes residen en el área.
Las dificultades para circular no se limitaron a la red vial: la Terminal de Ómnibus de Chilecito se vio anegada por las intensas lluvias. El agua ingresó al predio generando complicaciones para pasajeros y el movimiento de colectivos en la localidad.
En ese escenario, una familia que viajaba en camioneta quedó atrapada frente a la rotonda de Las Banderas y pidió a gritos por ayuda en la capital riojana. La rápida intervención de vecinos y automovilistas que circulaban por esa zona permitió rescatar a todos los ocupantes del vehículo, quienes resultaron ilesos.
Por otro lado, personal de la Comisaría 7ma asistieron a una mujer y su hija menor tras el incidente de un automóvil que quedó atrapado en una zanja en la intersección de avenida Quebracho Colorado y Flor del Aire, en el barrio Faldeo del Velazco Sur.
“No serán fenómenos aislados”, dijo un meteorólogo local
Consultado por Radio Provincia, el meteorólogo Sergio Morán advirtió que estas precipitaciones intensas no serán episodios aislados, sino que se mantendrán durante el otoño: “Luego de las lluvias, habrá precipitaciones hasta mayo”. Atribuyó el fenómeno a la interacción de factores climáticos a nivel regional.
Morán señaló que el cambio climático influye de manera directa en la frecuencia y magnitud de estos episodios: “El cambio climático es un factor clave para las lluvias en La Rioja”.
En el análisis de la temporada estival, Morán indicó que las temperaturas no alcanzaron los máximos extremos de años previos. Resumió la situación: “El verano este año nos dio un respiro”.

Sobre el próximo invierno, anticipó que será similar al del año pasado, con temperaturas bajas pero menos rigor que en años anteriores.
El especialista agregó que para la temporada invernal se prevé una notoria disminución en las precipitaciones: “En invierno las lluvias van a bajar, puede haber lloviznas, pero no van a ser fuertes como todo este verano”.

