La presencia de Emilia Mernes en la Semana de la Moda de Milán generó gran expectativa tanto entre sus fans como en el mundo fashionista argentino. La cantante no solo fue una de las invitadas destacadas en los eventos más exclusivos, sino que vivió desde adentro el impacto de una colección que celebró la identidad nacional en una de las capitales mundiales del diseño. A través de sus redes y declaraciones, la artista compartió cómo fue el detrás de escena de una experiencia que la emocionó y la llenó de orgullo.
Tras salir del desfile de Moschino, Emilia relató: “Fue increíble porque el diseñador es Adrián, es argentino. Hizo su colección basada e inspirada en Argentina, así que fue hermoso poder ver todo eso. Vimos a Evita, vimos el Obelisco, vimos a Mafalda, cada una de las prendas, y fue realmente muy hermoso, muy emocionante que puedan haber representado a nuestro país en un desfile de Moschino, ni más ni menos que Moschino, una marca tan importante y que, no, un diseñador de Argentina haya llegado tan lejos representándonos”.
La artista también compartió su entusiasmo y algo de nerviosismo en medio del vértigo de la moda internacional: “Vamos con toda. Buenas noches… Estoy tiesa con esto”, comentó entre risas, mostrando la mezcla de adrenalina y felicidad que le provocó participar en el evento. El desfile, cargado de referencias icónicas de la cultura argentina, generó no solo un clima de celebración, sino también de orgullo para quienes pudieron presenciarlo.

Mernes subrayó lo significativo que resultó ver símbolos nacionales en una pasarela global y destacó la importancia de que un creativo argentino ocupe un lugar central en una marca como Moschino. “Muy feliz, muy contenta de haber participado de este desfile”, concluyó la cantante, resaltando el valor personal y profesional de una jornada donde la moda y la identidad argentina se encontraron en el foco del mundo.
Tras su paso por la capital de la moda, Emilia Mernes y Duki partieron rumbo a Tokio para continuar su viaje juntos. La cantante anunció su llegada a la ciudad nipona con un “Konichiwa” —hola en japonés— en sus historias de Instagram, mostrando su entusiasmo por la nueva aventura. En la primera imagen compartida desde Japón, Emilia aparece junto a Duki y un grupo de amigos, todos sonriendo frente a un espejo curvo dentro de un supermercado local, en una escena espontánea que refleja la intimidad y el disfrute de la experiencia.
Al día siguiente, Emilia publicó una fotografía del paisaje urbano que la rodeaba mientras paseaba por el famoso barrio de Shibuya, epicentro de la cultura joven, la moda y la vida nocturna de Tokio. El barrio, conocido mundialmente por su cruce peatonal y su energía vibrante, fue el telón de fondo de los recorridos del grupo, que aprovechó para explorar rincones emblemáticos y probar la gastronomía local.
La intérprete de “La_Original.mp3” documentó el almuerzo del grupo, donde disfrutaron de dumplings con palillos de madera. Tras la comida, continuaron recorriendo el centro de la ciudad bajo un cielo completamente celeste. Emilia quiso retratar el momento con una foto de Duki de perfil, observando el paisaje urbano, y minutos después posó junto a una vidriera de jarrones con flores en el interior de un local.
En cuanto al look, Emilia eligió una chaqueta negra oversize con detalles metálicos en los puños y el cuello, combinada con minifalda de cuadros en tonos grises, camiseta deportiva oscura con letras blancas, medias negras opacas, zapatillas deportivas negras de suela gruesa y bolso negro al hombro izquierdo. El outfit reflejaba su impronta personal y su adaptación a la moda urbana de Tokio.
Duki, por su parte, mostró en redes su propio registro del viaje. Se grabó caminando por el célebre cruce peatonal de Shibuya, donde en los momentos de mayor movimiento pueden cruzar hasta 2.500 personas cada vez que cambian los semáforos. En uno de los videos, el rapero dice: “Mi gente, estamos en Japón. Gente con cojones. Yo sé karate”, en clara referencia humorística a un video viral de Arcangel grabado en el mismo lugar.
El viaje, lejos del glamour de los eventos internacionales de moda, mostró a Emilia y Duki en una faceta relajada, compartiendo experiencias cotidianas, explorando la ciudad y acercándose desde la espontaneidad a la cultura japonesa. Cada imagen y video aportó una nueva postal a la crónica de su recorrido, donde la música, la moda y la vida urbana se entrelazan en escenarios que van de Milán a Tokio.

