“Siento que es el espectáculo que mejor representa quién soy hoy. No es solo un concierto, es una nueva etapa”, relata sobre su perente. Martín Savi lo dice con la serenidad de quien vivió mucho más de lo que su edad podría insinuar. Tiene apenas 21 años, pero en su historia ya conviven ovaciones multitudinarias, escenarios sagrados y encuentros que marcan para siempre.
El joven tenor argentino acaba de ser confirmado como participante de la edición 2026 de Tu cara me suena en España. No es un dato más: se convertirá en el primer argentino en la historia en formar parte del programa, uno de los ciclos más vistos y prestigiosos de la televisión española, emitido por Antena 3. Un paso gigante, un salto al vacío lleno de ilusión y responsabilidad.
Antes de cruzar el océano y comenzar esta nueva etapa, Savi eligió despedirse de su país con un gesto profundo: los días 20 y 21 de marzo de 2026 presentará Martín Savi in concert – Una voz universal en el histórico Teatro Avenida. No será simplemente un recital. Será una celebración, un abrazo, una declaración de identidad.

La historia de Martín Savi no empezó con luces de televisión, sino con el rigor y la mística del Coro de Niños del Teatro Colón. Allí, entre pasillos cargados de historia y ensayos que exigen disciplina absoluta, un niño entendió que su vida estaría ligada al escenario.
“A los 40 días de ingresar al Coro de Niños del Teatro Colón, me dieron el protagónico en la ópera Pulgarcito, de Hans Werner Henze y Giuseppe di Leva. Fue una experiencia transformadora. Recuerdo que, cuando pisé por primera vez las tablas del escenario, sentí una conexión instantánea. Esa sensación de estar allí, cantando y actuando frente a una audiencia, me hizo darme cuenta de que ese era mi verdadero destino*, rememoró.
No fue una intuición pasajera. Fue una certeza. Ese instante fundacional marcó el rumbo de una carrera que no dejó de crecer.
Formado también en la academia de Valeria Lynch, su talento pronto trascendió. A los 12 años, el destino volvió a tocar su puerta: fue invitado por Julio Iglesias a cantar Caruso ante 15.000 personas en el Luna Park. Un adolescente sosteniendo una de las piezas más exigentes del repertorio lírico frente a una multitud en silencio. Una escena que todavía estremece.

Luego llegarían el Festival de San Remo Junior 2019 —donde se consagró ganador—, su presentación ante Papa Francisco en el Vaticano y escenarios compartidos con gigantes como José Carreras e Il Divo. Cada experiencia fue moldeando no solo al artista, sino al joven que entiende la música como un puente hacia el otro.
Si algo lo define es su versatilidad: puede cantar en ocho idiomas y desplazarse desde el registro de contratenor hasta el de tenor con naturalidad. Pero él no habla de proezas técnicas como si fueran trofeos.
“Puedo moverme vocalmente desde un registro de contratenor hasta tenor, y ese rango no lo entiendo solo como virtuosismo técnico, sino como una herramienta para emocionar”, explicó con una madurez que sorprende.
Y va más allá: “Creo que el verdadero desafío no es mostrar lo que uno puede hacer con la voz, sino lograr que cada canción conmueva. El virtuosismo sin emoción no tiene sentido; en este show, ambos van de la mano”.

En Una voz universal, esa búsqueda encuentra su expresión más ambiciosa. Habrá una orquesta en vivo con arreglos especialmente creados para cada pieza, un cuerpo de bailarinas que aportará una narrativa visual potente y una puesta en escena donde luces, visuales y recursos tecnológicos construirán climas casi cinematográficos.
“Hoy tengo 21 años y eso se nota en mi voz y en mi manera de interpretar. Hay una madurez vocal y emocional que atraviesa todo el show”, asegura. Y agrega con convicción: “El sonido cambia completamente cuando una canción respira con una orquesta detrás”.
No habla solo de técnica. Habla de evolución personal. “Siento que es el espectáculo que mejor representa quién soy hoy. No es solo un concierto, es una nueva etapa”.
A lo largo de su camino, Savi tuvo encuentros que lo marcaron para siempre. Cantar frente a Julio Iglesias, el Papa Francisco o Diego Maradona no fueron simples hitos en una biografía: fueron lecciones de vida.

“Con Julio Iglesias aprendí la importancia de la presencia escénica y la disciplina. Él logra que cada palabra llegue al corazón del público. Esa capacidad de conectar es algo que intento llevar conmigo cada vez que subo al escenario”, dice.
Sobre el Papa Francisco, su voz se vuelve más introspectiva: “Cantar ante él fue un momento de gran emoción y reflexión. Me di cuenta de que la música también es una forma de transmitir un mensaje de paz, esperanza y solidaridad. Fue una lección sobre la importancia de ser auténtico y humilde”.
Y cuando habla de Maradona, lo hace desde la piel: “Con Maradona, la experiencia fue de pura pasión y entrega. Lo que aprendí de él fue la importancia de vivir cada momento con intensidad, de darlo todo por la música y por la gente. El verdadero éxito radica en la entrega y el cariño hacia el público”. Son enseñanzas que hoy lo acompañan en cada decisión artística.
La convocatoria para participar en Tu cara me suena España llega en un momento de plenitud. Doce galas en las que deberá transformarse, interpretar y sorprender en un formato que exige versatilidad total.

“Es una gran oportunidad para mostrar otra faceta mía como artista, y también un espacio para aprender y crecer”, afirma. “Estar en un programa como ese me da la posibilidad de seguir conectando con un público aún más amplio, y me empuja a seguir evolucionando en mi carrera”. Es el vértigo del crecimiento, pero también la emoción de saberse listo.
Antes de partir, Martín quiere reencontrarse con su gente. No desde la nostalgia, sino desde la gratitud: “Vivo en plenitud todas mis apariciones. Siento que mi música llega al alma de la gente y logra que, aunque sea por un momento, olviden sus dificultades. Esa conexión constante con el público es lo más emotivo de mi carrera y lo que hace que todo el esfuerzo y la preparación valgan la pena”, confiesa.
Y sobre lo que espera que ocurra en el Teatro Avenida, lo expresa con una sinceridad conmovedora: “Quiero que experimenten algo real, que no sea solo un concierto, sino una especie de viaje emocional. Que por un rato se olviden de todo lo demás, se suelten y disfruten de la música de una forma genuina. Al final del día, lo que busco es que se lleven una sensación de honestidad”.
A los 21 años, Martín Savi no solo canta: interpela, abraza y conmueve. Su voz ya cruzó fronteras, pero su raíz sigue latiendo fuerte en Argentina. Y antes de emprender el vuelo hacia Europa, promete dos noches donde la emoción no será un recurso estético, sino el corazón mismo del espectáculo.

