Más de 25 estados bajo alerta por tres tormentas invernales con riesgo de hielo y cortes eléctricos

Más de 25 estados bajo alerta por tres tormentas invernales con riesgo de hielo y cortes eléctricos

La serie de tormentas invernales impacta a más de 25 estados del centro y noreste de Estados Unidos con nieve, hielo y bajas temperaturas. (REUTERS/Jeenah Moon)

Durante el último fin de semana de febrero y los primeros días de marzo de 2026, una cadena de tres tormentas invernales comenzó a afectar a más de veinticinco estados del centro y noreste de Estados Unidos, generando nevadas, hielo y descensos abruptos de temperatura que impactan la vida cotidiana de millones de personas. El fenómeno, resultado de la interacción entre masas de aire frío provenientes de Canadá y flujos cálidos del Golfo de México, mantiene activas alertas y advertencias oficiales en una amplia franja del país.

Según reportes del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), los sistemas meteorológicos avanzan de oeste a este y presentan variabilidad en la cantidad de nieve y hielo esperada para cada región. Las proyecciones de las agencias especializadas, citadas por medios como The Weather Channel, indican que las tormentas actuales no superarían la magnitud de la tormenta de nieve que recientemente bloqueó el noreste, aunque podrían generar interrupciones en el transporte y el suministro de energía.

El antecedente inmediato es el temporal registrado a mediados de febrero, que dejó acumulaciones superiores a 60 centímetros en varias ciudades clave del noreste, según The Weather Channel. Esa tormenta obligó a declarar emergencias estatales y movilizar recursos de respuesta en estados como Nueva York, Nueva Jersey y Massachusetts, estableciendo un precedente para la alerta y la preparación ante los nuevos episodios invernales.

¿Cuándo y dónde se esperan los mayores acumulados de nieve e hielo?

La primera ronda de tormentas comenzó el sábado 28 de febrero, con nevadas que iniciaron en Montana y las Dakotas, avanzando hacia el Medio Oeste y los Grandes Lagos durante la noche, de acuerdo con la NOAA. Las acumulaciones previstas para este primer evento se sitúan por debajo de los 8 centímetros (3 pulgadas) en la mayoría de los lugares, aunque ciertas áreas montañosas y zonas de esquí podrían recibir cantidades superiores. Ciudades como Pittsburgh, Albany y Manchester figuran entre las principales afectadas, según el NWS.

Para la madrugada del domingo, se esperaba nieve ligera en áreas metropolitanas como Nueva York, Boston y Providence, con acumulaciones cercanas a 2,5 centímetros (1 pulgada). Modelos consultados por el NWS advierten que algunas localidades de Nueva Inglaterra, especialmente en zonas de montaña, podrían registrar acumulados por encima de los 7,5 centímetros (3 pulgadas).

El Servicio Meteorológico Nacional y la NOAA mantienen activas alertas y advertencias por nevadas variables y potencial de acumulaciones en múltiples regiones. (REUTERS/Brian Snyder)

¿Por qué estas tormentas no serán como el último gran blizzard?

La tormenta de mediados de febrero, según The Weather Channel, dejó registros históricos de acumulación, con más de 60 centímetros (24 pulgadas) de nieve en ciudades como Filadelfia y Nueva York, acompañados de vientos sostenidos superiores a 64 kilómetros por hora (40 mph). Las autoridades meteorológicas recalcan que los sistemas actuales presentan una dinámica diferente, con acumulaciones menores y una distribución más dispersa de la precipitación.

El NWS sostiene que la magnitud de las tormentas de este fin de semana no alcanzará la severidad del episodio anterior, aunque mantiene el monitoreo sobre posibles impactos localizados, especialmente en áreas vulnerables a cortes de energía y bloqueos viales.

¿Qué advierten las autoridades sobre el hielo y las precipitaciones mixtas?

El segundo sistema, previsto para la noche del domingo 1 de marzo, surge de la interacción entre un frente frío y aire cálido y húmedo proveniente del Golfo de México. Según la NOAA, este fenómeno favorecerá la aparición de lluvias, nieve y episodios de lluvia congelante en el Medio Oeste y la región de los Grandes Lagos. Ciudades como St. Louis, Kansas City, Louisville e Indianápolis se encuentran bajo vigilancia especial por acumulaciones mixtas.

Las previsiones oficiales sitúan las acumulaciones de nieve entre 2,5 y 7,6 centímetros (1 a 3 pulgadas), mientras que las capas de hielo rara vez superarán los 2,5 milímetros (0,10 pulgadas). El NWS informó que “la amenaza de interrupciones graves en el transporte o en la red eléctrica será menor que en el evento anterior”. Sin embargo, la institución aconseja precaución en zonas donde la precipitación congelante coincida con temperaturas cercanas a cero.

¿Qué zonas podrían experimentar cortes de energía o afectaciones logísticas?

El Servicio Meteorológico Nacional mantiene avisos de tormenta invernal y advertencias por bajas temperaturas desde Montana hasta Massachusetts. Las autoridades estatales de Nueva York, Pensilvania y Massachusetts han recomendado evitar desplazamientos no esenciales y mantener reservas de artículos básicos ante posibles interrupciones de servicios. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) recordó la importancia de preparar suministros y contar con alternativas de calefacción.

Las áreas rurales y regiones boscosas del noreste y el medio oeste son las más propensas a experimentar cortes de energía, ya que la acumulación de hielo puede dañar líneas eléctricas y árboles. El NWS señaló que “los descensos bruscos de temperatura aumentan el riesgo de averías en infraestructuras y accidentes viales por superficies resbaladizas”.

El antecedente del temporal de febrero obligó a declarar emergencias estatales en el noreste, estableciendo un precedente para la actual preparación ante tormentas. (REUTERS/Eduardo Munoz)

¿Cómo evolucionará el clima tras el paso de las tormentas?

El tercer episodio invernal, que se espera alcance su mayor intensidad el martes 3 de marzo, se caracteriza por un flujo de aire húmedo desde el sur que choca con masas de aire frío persistente en el noreste. De acuerdo con la NOAA, este sistema dejará lluvias sobre la costa atlántica y precipitaciones de nieve o hielo en el interior, principalmente al norte de la Interestatal 90 y en los valles de Pensilvania y Nueva York.

Las proyecciones indican que las zonas de mayor elevación en Nueva Inglaterra y el norte del estado de Nueva York podrían acumular hasta 15 centímetros (6 pulgadas) de nieve hasta el miércoles 4 de marzo. Regiones como Virginia y Carolina del Norte podrían registrar entre 2,5 y 6,4 milímetros (0,10-0,25 pulgadas) de lluvia congelante, según la NOAA.

¿Qué recomendaciones oficiales existen para la población?

El NWS y la NOAA recomiendan que los residentes de las zonas bajo alerta consulten los avisos actualizados y sigan las indicaciones de las autoridades locales. La FEMA sugiere mantener a mano suministros de emergencia, equipos de calefacción alternativos y dispositivos de comunicación cargados. Los organismos meteorológicos insisten en la necesidad de mantenerse informados sobre los cambios en los pronósticos, ya que la situación puede variar rápidamente.

“Es fundamental que la población esté preparada para cambios bruscos en las condiciones meteorológicas y actúe con precaución ante las advertencias vigentes”, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional en su último boletín.

¿Qué dice la información oficial sobre el riesgo de nuevas tormentas?

De acuerdo con el análisis de la NOAA y el NWS, el patrón climático que favorece la generación de tormentas invernales persistirá durante la primera semana de marzo. Los expertos destacan que “la inestabilidad atmosférica y la sucesión de frentes fríos y cálidos mantienen elevado el riesgo de nuevos episodios de nieve y hielo, especialmente en el noreste y el medio oeste del país”.

El monitoreo constante de los modelos meteorológicos permite ajustar las previsiones y emitir alertas con antelación, aunque la variabilidad inherente a estos sistemas puede introducir cambios en la trayectoria y la intensidad de las tormentas.

Zonas del noreste y medio oeste están bajo alerta por posibles cortes de energía debido a la acumulación de hielo y descensos bruscos de temperatura. (REUTERS/Eduardo Munoz)

¿Qué impacto tienen estos eventos sobre el transporte y la vida diaria

La combinación de nieve, hielo y descensos térmicos afecta la movilidad urbana y rural, así como la operación de escuelas, hospitales y servicios esenciales. Según la NOAA, las interrupciones en rutas principales y secundarias pueden dificultar el acceso a centros de trabajo y servicios médicos, mientras que la formación de hielo en carreteras aumenta el riesgo de accidentes.

Las aerolíneas y empresas de transporte han emitido comunicados anticipando posibles demoras y cancelaciones, especialmente en los aeropuertos de Chicago, Nueva York y Boston. El NWS reiteró que “la colaboración entre autoridades federales, estatales y locales es clave para minimizar los impactos y garantizar una respuesta eficaz ante emergencias”.

¿Qué esperar para el resto de la temporada invernal?

Las agencias meteorológicas prevén que el patrón de tormentas invernales podría extenderse durante las próximas semanas. El Servicio Meteorológico Nacional indica que se mantiene la vigilancia sobre posibles nuevos sistemas, mientras la población de las regiones afectadas continúa adaptándose a condiciones cambiantes.

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