
Luego de finalizar las grabaciones de MasterChef Celebrity (Telefe), y tras su reconciliación con Martín Migueles, Wanda Nara y su novio decidieron disfrutar de unos días de relax. Por eso mismo, la conductora hizo las valijas y emprendió viaje hacia Italia. “Mi segunda casa”, escribió la mediática a través de sus redes sociales para sintetizar sus primeras horas en el viejo continente.
Desde las fotos de sus valijas a su primera cena al llegar a Italia, Nara documentó cada aspecto de su viaje. Así las cosas, poco después de llegar, la influencer publicó una imagen frente al espejo en la que se la veía luciendo un abrigo de peluche color beige de textura suave, que cubría la mayor parte de su torso. Llevaba un top deportivo gris claro y un pantalón oscuro de corte recto. Como accesorios, utilizaba un gorro tejido color beige con un parche rectangular que mostraba la imagen de un animal y letras oscuras. Además de una cartera negra de cuero con cadena metálica dorada.

Con ese look, Nara decidió ir a cenar. A través de una selfie en sus stories, la conductora mostró el plato de espaguetis que había pedido. Ya un poco más relajada, Wanda también publicó postales de su rutina en el hotel Armani de Milán. En la imagen, se veía a Martín Migueles acostado en la cama mientras veía su celular. Luego, la influencer publicó una foto de la vista de su habitación en la que se observaba la catedral de Milán. “Hogar”, escribió la figura de la televisión junto a un emoji de la bandera italiana y de un plato de pastas.
Sin embargo, una de las publicaciones de Nara despertó polémica entre sus más fieles seguidores. La conductora posó junto a Migueles en el mismo lugar que Mauro Icardi y la China Suárez se habían fotografiado cuando fueron al mismo hotel.

De esta manera, Wanda afianza su relación con Migueles tras los rumores de infidelidad que atravesó la pareja tiempo atrás. En ese marco, una semana atrás, la conductora blanqueó su situación sentimental y enfrentó las versiones que habían surgido. Consultada sobre su relación con Migueles, Wanda fue tajante: “Sigo sola, sigo sola”. Aunque los cronistas insistieron sobre las imágenes recientes en las que se la vio junto a Martín y a sus hijas ingresando a los estudios donde se graba el reality de cocina, la empresaria prefirió no poner rótulos. “No le pongo titular. O sea, estoy muy bien. Hay muy buena onda, amistad, todo bien. Tengo mucha confianza y una muy buena relación. Me gusta quedar así”, afirmó en diálogo con Puro Show (eltrece).

Pese a que el escándalo por la infidelidad fallida de Martín Migueles a Wanda Nara parecía haber puesto punto final a la relación, el presente de la pareja demuestra todo lo contrario. La confirmación del regreso llegó a finales de enero a través de las historias de la cuenta secundaria de Wanda, donde se compartieron postales que no dejaron lugar a dudas. La primera imagen mostró a Martín, de espaldas, preparando un asado, un gesto simple pero cargado de simbolismo familiar. A esto se sumó un detalle que no pasó desapercibido para los seguidores: Valentino López, el hijo mayor de Wanda, dejó un comentario en el posteo de Migueles, evidenciando la aprobación de la pareja por parte del círculo íntimo de la conductora.
La escena familiar continuó cuando Wanda subió un breve video en el que se pudo ver a sus hijos mayores, Valentino, Benedicto y Constantino, disputando un partido de pádel junto a Migueles, quien formaba parte de uno de los equipos. “Ellos”, escribió la conductora junto a un emoji de corazón blanco, reforzando la señal de que el vínculo amoroso no solo se había retomado, sino que volvía a incluir a toda la familia en la cotidianidad.

