El régimen iraní aceptó no almacenar uranio enriquecido en medio de la tensión por el despliegue militar de EEUU

El régimen iraní aceptó no almacenar uranio enriquecido en medio de la tensión por el despliegue militar de EEUU

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, se reúne con el ministro de Asuntos Exteriores omaní, Sayyid Badr Albusaidi, en Mascate, Omán, el 6 de febrero de 2026 (Europa Press)

Irán aceptó, en el marco de las negociaciones indirectas con Estados Unidos, no almacenar uranio enriquecido, según informó el viernes el canciller de Omán, Badr Albusaidi, quien actúa como mediador del diálogo.

Albusaidi calificó este avance como decisivo para evitar un conflicto armado y consideró que todas las cuestiones del acuerdo podrían resolverse “de manera amistosa e integral” en un plazo de tres meses. A inicios de la próxima semana habrá un nuevo encuentro para ultimar cuestiones técnicas ante un posible acuerdo entre las partes.

Si el objetivo final es garantizar para siempre que Irán no pueda tener una bomba nuclear, creo que hemos resuelto ese problema mediante estas negociaciones al acordar un avance muy importante que nunca se había logrado antes”, declaró Albusaidi al programa “Face the Nation” de CBS News.

El funcionario explicó que el régimen iraní no tendría permitido almacenar uranio enriquecido, medida que estaría sujeta a verificación, y que el país reduciría sus reservas actuales “al nivel más bajo posible”, convirtiendo ese material en combustible irreversible.

“Esto es algo completamente nuevo. Realmente torna menos relevante el argumento sobre el enriquecimiento, porque ahora estamos hablando de almacenamiento cero”, sostuvo el ministro omaní, quien se reunió en Washington el viernes por la mañana con el vicepresidente estadounidense, JD Vance.

Estados Unidos acusa a Irán de buscar la fabricación de un arma nuclear. Albusaidi enfatizó: “Si no puedes acumular material enriquecido, entonces no hay manera de que realmente puedas crear una bomba”.

En el acuerdo de 2015 negociado bajo el ex presidente Barack Obama, Irán había aceptado mantener el enriquecimiento de uranio por debajo del nivel armamentístico. El presidente Donald Trump desechó ese acuerdo durante su primer mandato y reimpuso sanciones, además de ordenar recientemente un despliegue militar en la región sin precedentes en años.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, habla durante una reunión con el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, y su gabinete en Teherán, Irán, el 27 de agosto de 2024 (REUTERS)

Estos anuncios se conocen tras la tercera ronda de negociaciones en Ginebra, considerada un último intento para evitar una escalada y un estallido de violencia regional. Trump reiteró el viernes que no aceptará ningún tipo de enriquecimiento de uranio por parte de Irán, ni siquiera para fines civiles. “Digo no al enriquecimiento. Ni al 20%, ni al 30% (…), lo quieren para uso civil (…) Yo creo que es incivilizado”, declaró ante la prensa en Texas.

Poco antes, el mandatario republicano expresó su insatisfacción con la postura iraní durante las negociaciones: “No me complace que no estén dispuestos a darnos lo que necesitamos”.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) advirtió sobre la imposibilidad de verificar el paradero de más de 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, material que se acerca al nivel requerido para la fabricación de armas nucleares

Tras los ataques realizados en junio de 2025 por Israel y Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes, Teherán prohibió el ingreso de inspectores a los sitios bombardeados, restringiendo la supervisión internacional y generando una situación que la agencia calificó como “sin precedentes”.

La agencia, dirigida por Rafael Grossi, informó que el monitoreo presencial es inviable ante la falta de permisos y la destrucción parcial de las instalaciones. Actualmente, el OIEA solo puede vigilar indirectamente los complejos nucleares mediante imágenes satelitales, detectando “actividad vehicular regular” en los accesos a un sistema de túneles en Isfahán, donde se presume que Irán resguarda el material enriquecido. También se ha observado movimiento en Fordow y Natanz, aunque la naturaleza de esas operaciones sigue sin esclarecerse.

Centro de Investigación de Tecnología Nuclear de Isfahán, Irán (Maxar Technologies/vía REUTERS)

Los informes internos remarcaron que la “pérdida de continuidad del conocimiento” sobre los materiales declarados debe resolverse “con la máxima urgencia”. El OIEA señaló que, en ausencia de inspecciones constantes, no puede confirmar que Irán haya detenido el enriquecimiento de uranio ni determinar la cantidad exacta almacenada en la actualidad. El último registro confirmado, correspondiente a junio de 2025, indicó que Irán disponía de 440,9 kilos de uranio enriquecido al 60%, suficiente, según expertos citados en los informes, para fabricar varias bombas nucleares si ese material se llevara a una pureza del 90%.

(Con información de AFP)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *