
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos propuso el jueves una regulación federal que, de concretarse, cortaría por completo el acceso de MBaer Merchant Bank AG al sistema financiero estadounidense. Según la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN, por sus siglas en inglés), el banco privado suizo habría canalizado más de 100 millones de dólares a través de instituciones norteamericanas en nombre de actores ilícitos vinculados a Irán y Rusia.
La norma propuesta prohibiría a bancos estadounidenses abrir o mantener cuentas corresponsales para MBaer o en su nombre, lo que en la práctica representa una expulsión del mercado del dólar y un aislamiento financiero casi total.
La medida es poco común y activa uno de los instrumentos más potentes de la política sancionatoria estadounidense. El último banco europeo que sufrió un destino similar fue el ABLV de Letonia, que colapsó en 2018 tras una acusación equivalente de FinCEN y perdió su licencia bancaria por orden del Banco Central Europeo. En ese caso, las autoridades estadounidenses alegaron que el banco había convertido el blanqueo de capitales en un pilar de su modelo de negocio. ABLV entró en un proceso de liquidación supervisado y sus propietarios enfrentan cargos penales.
MBaer, fundado en 2018, es una entidad pequeña. Un perfil bancario de 2020 indicaba que contaba con aproximadamente 245 millones de dólares en activos, lo que lo situaba como el banco número 200 de Suiza. Sin embargo, precisamente por su tamaño, el anuncio del Tesoro resulta notable: implica que una parte significativa de sus operaciones estaría vinculada a flujos ilícitos.

Según FinCEN, MBaer “es un nodo crítico de acceso al dólar estadounidense para una amplia variedad de actores ilícitos, lo que pone en riesgo la seguridad nacional de Estados Unidos y socava la integridad del sistema financiero estadounidense”.
El Tesoro acusa al banco de haber facilitado el lavado de dinero y la financiación del terrorismo desde su creación. Entre los beneficiarios de sus servicios figurarían delincuentes rusos, redes de corrupción vinculadas a Venezuela y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, incluyendo su Fuerza Quds, ambas entidades bajo sanciones de Estados Unidos.
En documentos oficiales, FinCEN también señala que empleados del banco habrían permitido transacciones relacionadas con Sergey Kurchenko, un oligarca ucraniano sancionado en 2015 por apropiación indebida de activos estatales.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que los bancos “deberían tomar nota de que el Tesoro de Estados Unidos protegerá agresivamente la integridad del sistema financiero de Estados Unidos utilizando toda la fuerza de nuestras facultades”. El lenguaje constituye una señal clara hacia otras instituciones que operan en zonas grises de cumplimiento normativo.
La propuesta de FinCEN se publicó el jueves con un período de consulta pública de 30 días, durante el cual terceros pueden presentar comentarios por escrito. Si se aprueba definitivamente, la regulación cortaría cualquier posibilidad de que bancos estadounidenses mantengan relaciones comerciales con MBaer.

El supervisor financiero suizo, FINMA, confirmó que mantiene contacto tanto con MBaer como con FinCEN en relación con el caso. Además, reveló que hace tres semanas concluyó un procedimiento de enforcement contra el banco por violaciones a normas antilavado y gestión de riesgos en materia de sanciones.
Sin embargo, esa resolución aún no es vinculante: MBaer presentó un recurso ante el Tribunal Administrativo Federal de Suiza, que ordenó medidas cautelares mientras dura el litigio. FINMA no pudo implementar sus propias sanciones debido al proceso judicial pendiente, pero designó a un auditor externo como supervisor del banco.
Según información publicada por el portal Finews en octubre de 2023, MBaer gestionaba entonces 3.500 millones de francos suizos en activos bajo administración, lo que indica que su tamaño real podría ser mayor al reflejado en el perfil de 2020. La entidad se presenta como un banco para empresarios y cuenta con accionistas mayoritarios suizos, además de participaciones minoritarias de inversores en Asia y Oriente Medio, según FinCEN.
El anuncio del Tesoro se produce mientras Estados Unidos e Irán mantienen conversaciones indirectas en Ginebra a través de la mediación de Omán. El encuentro, que se llevó a cabo el mismo jueves, aborda el programa nuclear iraní. La administración Trump ha intensificado las sanciones contra personas y empresas acusadas de permitir las ventas ilícitas de petróleo iraní, la producción de drones y el desarrollo de misiles balísticos del régimen teocrático.
La acción contra MBaer ilustra la capacidad de Estados Unidos para usar el acceso al dólar como arma regulatoria. Al ser la divisa de referencia en las transacciones internacionales, el corte de acceso al sistema financiero estadounidense equivale, en muchos casos, a una sentencia de muerte para instituciones que dependen de operaciones transfronterizas. La medida también refleja la prioridad de Washington de bloquear canales de financiación hacia actores que considera amenazas a su seguridad nacional, particularmente Irán y Rusia.

