Brasil busca a 14 desaparecidos mientras persiste la amenaza de lluvia tras el temporal que dejó 54 muertos

Brasil busca a 14 desaparecidos mientras persiste la amenaza de lluvia tras el temporal que dejó 54 muertos

Residentes cerca del lugar donde las inundaciones destruyeron casas, en el vecindario Parque Burnier de la ciudad de Juiz de Fora, estado de Minas Gerais, Brasil, el 25 de febrero del 2026
(AP foto/Silvia Izquierdo)

Rescatistas y vecinos retomaron este jueves la búsqueda de 14 personas desaparecidas en el sureste de Brasil, donde un temporal devastador ha dejado ya 54 muertos en el estado de Minas Gerais. La operación se desarrolla bajo la amenaza constante de nuevas precipitaciones que mantienen en vilo a una población traumatizada por la violencia de las lluvias que azotaron la región desde el lunes.

Las intemperies, caracterizadas por precipitaciones excepcionales, han provocado inundaciones masivas, derrumbes de edificaciones y deslizamientos de tierra que sepultaron a decenas de personas, principalmente en los municipios de Juiz de Fora y Ubá. Más de 5.000 habitantes han debido abandonar sus hogares ante el riesgo de nuevos colapsos, mientras los servicios meteorológicos anticipan más lluvias hasta el fin de semana.

En la noche del miércoles, la situación se agravó con nuevas precipitaciones que anegaron calles y causaron deslizamientos adicionales en zonas ya devastadas. “Llovió mucho, el barranco cayó todavía más y la defensa civil nos llamó a evacuar”, relató a la agencia AFP Luiz Otávio Souza, un promotor de ventas de 35 años cuyo sobrino permanece desaparecido.

FOTO DE ARCHIVO. Trabajadores de rescate recuperan un cadáver después de que el Gobierno de Brasil reconociera el estado de calamidad debido a las fuertes lluvias que han matado a residentes y dejado desaparecidos, en Juiz de Fora, estado de Minas Gerais, Brasil. 24 de febrero de 2026
REUTERS/Pilar Olivares

Todo el mundo está en pánico, amigos y parientes preguntando cómo estamos, parece una película de terror”, añadió entre llantos desde el Parque Burnier, uno de los barrios más golpeados de Juiz de Fora con 12 muertos y 8 desaparecidos.

La madrugada del jueves trajo nuevos dramas: tres viviendas quedaron sepultadas por deslizamientos en el barrio Tres Moinhos, aunque sus habitantes habían sido evacuados previamente. Durante las escasas horas sin precipitaciones, decenas de vecinos regresaron apresuradamente a sus hogares para recuperar muebles, electrodomésticos, colchones e incluso mascotas, bajando por calles cubiertas de lodo en una carrera contra el tiempo antes de que la lluvia vuelva a caer.

La tragedia ha reavivado el debate sobre las políticas de prevención de desastres en Brasil. El gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, negó el miércoles en la red social X que su gobierno hubiera reducido las inversiones en prevención contra lluvias en los últimos años. Sin embargo, según informó el programa televisivo Jornal Nacional, el gobierno estatal habría recortado en un 95% los gastos destinados a mitigar el impacto de las precipitaciones durante los últimos tres años, una cifra que alimenta las críticas en medio de la emergencia.

Este desastre se inscribe en una serie de catástrofes climáticas que han golpeado a Brasil con creciente frecuencia e intensidad. En 2024, inundaciones sin precedentes devastaron el sur del país, dejando más de 200 muertos y dos millones de afectados en una de las peores tragedias naturales de la historia brasileña. Científicos han vinculado varios de estos fenómenos extremos con los efectos del calentamiento global, que intensifica los patrones de precipitación en la región.

La situación en Minas Gerais ilustra la vulnerabilidad de las comunidades brasileñas ante eventos climáticos extremos, particularmente en zonas urbanas densamente pobladas donde la ocupación irregular de laderas y la falta de infraestructura adecuada de drenaje agravan el impacto de las lluvias torrenciales. La combinación de factores ambientales, urbanísticos y de gestión pública convierte cada temporal en una amenaza potencialmente letal para miles de personas.

Mientras continúa la búsqueda de los desaparecidos, las autoridades locales han reforzado los protocolos de evacuación preventiva y mantienen activados los sistemas de alerta temprana. La prioridad inmediata es preservar vidas ante la perspectiva de más precipitaciones, aunque la reconstrucción de las zonas afectadas y el debate sobre las políticas de prevención prometen dominar la agenda pública en las semanas venideras.

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