El veto de Hungría y Eslovaquia bloquea el paquete de sanciones de la Unión Europea a Rusia

El veto de Hungría y Eslovaquia bloquea el paquete de sanciones de la Unión Europea a Rusia

El primer Ministro de Eslovaquia, Robert Fico, y su homólogo húngaro, Viktor Orban, asisten a una conferencia de prensa en Bratislava, Eslovaquia, el 28 de abril de 2025. REUTERS/Radovan Stoklasa

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea fallaron este lunes en alcanzar la unanimidad necesaria para aprobar el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, debido al veto ejercido por Hungría y Eslovaquia. Esta decisión frustra el objetivo de la UE de presentar nuevas medidas restrictivas al cumplirse cuatro años de la invasión a gran escala de Ucrania. La alta representante para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, calificó el resultado como “un revés y un mensaje que no queríamos enviar hoy”, aunque subrayó que las negociaciones continúan.

La disputa se centra en la reanudación del suministro de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba, dañado por ataques rusos según Kiev. Hungría y Eslovaquia condicionan su apoyo a las sanciones a la restauración de dicho suministro, mientras el gobierno húngaro acusa a Ucrania de bloquear el flujo por motivos políticos, un argumento rechazado por las autoridades ucranianas, quienes insisten en que trabajan para reparar la infraestructura bajo condiciones extremas de frío. Kallas defendió la prioridad ucraniana de restablecer la energía para su población, tras denunciar que el 80 % de la infraestructura energética de Ucrania ha resultado dañada.

La Comisión Europea propuso el 6 de febrero vetar completamente los servicios marítimos a petroleros rusos y extender las sanciones a nuevas empresas energéticas y bancos, con el objetivo de impedir el acceso de productos sensibles a Rusia. Sin embargo, el doble veto húngaro también afecta el paquete de ayuda macrofinanciera y militar a Ucrania por valor de 90.000 millones de euros, cuya aprobación requiere la unanimidad del Consejo Europeo. De esa suma, 60.000 millones están previstos para apoyo militar y 30.000 millones para respaldo macroeconómico en los próximos dos años.

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, envió una carta al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, exigiendo respeto a las decisiones adoptadas en la cumbre de diciembre y recordando que incumplir compromisos supone “una violación del principio de cooperación sincera”. Costa urgió a Orbán a desbloquear el préstamo, asegurando que “no se puede permitir a ningún Estado miembro socavar la credibilidad de las decisiones tomadas colectivamente por el Consejo Europeo”.

El gobierno ucraniano, por su parte, condenó lo que calificó de “chantaje” y “ultimátum” por parte de Hungría y Eslovaquia, señalando que Kiev ha ofrecido rutas alternativas para suministrar petróleo no ruso. La tensión se incrementa ante la proximidad de las elecciones legislativas en Hungría, donde Orbán enfrenta su mayor desafío político desde 2010, con la oposición liderando las encuestas. El mandatario ha intensificado su retórica contra la UE y Ucrania, atribuyendo a ambos intentos de interferencia electoral y de desestabilización mediante el bloqueo energético.

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, y el primer ministro eslovaco, Robert Fico. REUTERS/Bernadett Szabo

Líderes europeos como el canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron reiteraron en Berlín y París su compromiso de apoyo a Ucrania. Merz instó a mantener la presión económica sobre Moscú para forzar el fin del conflicto, subrayando que “debemos secar la financiación de guerra de Moscú”. Por su parte, el presidente finlandés Alexander Stubb calificó la guerra como un “fracaso estratégico y económico” para Rusia, aunque advirtió que Vladimir Putin no parece dispuesto a pactar la paz.

Desde el inicio de la invasión, la UE ha entregado a Ucrania 194.900 millones de euros en asistencia financiera, mientras la mayoría de los países ha reducido o eliminado las importaciones energéticas rusas. No obstante, Hungría y Eslovaquia han mantenido —e incluso aumentado— su dependencia, amparándose en exenciones temporales concedidas por Bruselas en el marco de las sanciones. El futuro del paquete de sanciones y del préstamo a Kiev depende ahora de las negociaciones directas con Budapest y Bratislava, en un contexto marcado por la fragmentación y las presiones electorales internas.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. REUTERS/Stephanie Lecocq

La alta representante Kallas compartió con los Estados miembros un documento detallando las condiciones que la UE consideraría exigibles a Rusia para el cese de la guerra, incluyendo la retirada de tropas de los territorios ocupados, en línea con los compromisos internacionales previos. Se prevé que la cuestión será planteada a Orbán por Costa y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su visita a Kiev en el aniversario de la invasión.

(Con información de EFE, AP y Europa Press)

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