
Mauro Icardi celebró su cumpleaños número 33 en Turquía con un festejo que combinó lujo, exhibición pública de afecto y una marcada desmentida a los rumores de crisis con la China Suárez. La celebración, enmarcada en un contexto personal atravesado por conflictos familiares y mediáticos.
El delantero del Galatasaray organizó una velada exclusiva en compañía de la actriz. La elección del lugar no fue menor: el restaurante del Palacio de Çiragan, un hotel cinco estrellas junto al Bósforo, donde el valor por noche supera los 500 euros. La ambientación estuvo a tono con la fecha: globos metálicos en forma de corazón inundaron el salón, inundándolo de un tono rojo que remarcó el costado romántico de la pareja.

Las imágenes de la celebración, compartidas en redes tanto por Icardi como por la China Suárez, muestran escenarios de arquitectura clásica, columnas doradas y escaleras de mármol. En este entorno de opulencia, ambos posaron sonrientes y cómplices, protagonizando una producción de fotos con estética cinematográfica.
Un detalle sobresalió entre los seguidores: se trató del estilismo de la protagonista de Hija del fuego, quien optó por un vestido negro strapless de corte sirena, ceñido al cuerpo, perteneciente a la marca inglesa House of CB, cuyo valor ronda los 345 euros. El look, complementado por stilettos negros, un collar de brillantes y peinado hacia atrás con efecto mojado, se destacó por la sensualidad que la actriz le imprimió.


Por su parte, Icardi eligió la sobriedad: pantalón y saco en tonos oscuros con una remera clara y zapatillas blancas. “Mi cumpleaños 33”, escribió el jugador junto a las imágenes que publicó su pareja, reforzando el tono distendido del encuentro.
La jornada arrancó temprano con un gesto de la China Suárez en sus historias de Instagram, donde le dedicó un mensaje a su pareja acompañado de fotos vintage de la infancia de Icardi y otras imágenes actuales juntos. “Feliz nacimiento, amor mío. Te amo”, escribió, apostando así a una declaración contundente tras semanas de rumores sobre infidelidades del futbolista y versiones de crisis sentimental. Icardi respondió a la dedicatoria repostéandola y sumando emojis de caritas enamoradas, subrayando el momento de unidad en la pareja.

La ambientación elegida por la pareja para el festejo estuvo a la altura del entorno: una mesa servida con platos exquisitos, decoración minuciosamente planificada y detalles de lujo centrados en resaltar la atmósfera de intimidad y exclusividad. El rojo, color repetido en los globos con forma de corazón, aportó el componente romántico que la pareja buscó enfatizar.

La China Suárez, reacia en los últimos meses a habilitar comentarios en sus publicaciones para protegerse de ataques, optó esta vez por abrir ese espacio, donde la mayoría de los mensajes reflejó su apoyo y admiración hacia la pareja. La publicación, que acompañó con un emoji de corazón rojo, sirvió para mostrarse consolidados y celebrando su amor.

En el plano estético, las fotos publicados muestran a Suárez posando en la escalera principal del Palacio de Çiragan bajo una monumental araña de cristal, imágenes que rápidamente generaron tendencia y admiración por su look. La actriz supo elegir un estilismo minimalista y sofisticado, alejado de la estridencia y logrando captar la atención incluso en una ambientación tan ornamentada.

Por su parte, Icardi, activo en sus propias redes, retomó la dedicatoria de la actriz y se sumó al juego de gestos y complicidad que definió la noche. La pareja demostró, con hechos y mensajes digitales, que atraviesa un buen momento a pesar de los rumores.
La celebración de los 33 años de Icardi ocurre mientras el jugador atraviesa la etapa final de su divorcio de Wanda Nara y mantiene la distancia física respecto a las hijas que tuvo con ella, a quienes no ve desde Navidad.

