Soledad Villamil, siempre vale recordarlo, fue protagonista de la última película argentina en ganar un Premio Oscar, El secreto de sus ojos. Hoy, la reconocida actriz forma parte, junto a Julieta Díaz y Pilar Gamboa, del éxito teatral, Las Hijas, con el debut de Adrián Suar como director.
La obra tuvo, según le contó Villamil a Teleshow en una charla exclusiva, una respuesta que superó todas las expectativas. “La gente nos habla del agradecimiento que sienten por ver en escena temas tan íntimos y universales”. Y suma que cuando Adrián Suar le envió el guion, percibió “desde el primer momento la importancia de contar esa historia y el valor que el público le atribuiría”.

“Las Hijas” aborda las dinámicas familiares desde una perspectiva de género y generación. Villamil explica que el eje de la trama consiste en mostrar cómo “las miradas de tres hijas sobre una misma madre pueden ser totalmente distintas, según la experiencia y la crianza de cada una, y se puede reflexionar sobre los vínculos y la diferencia de cada recorrido, incluso con una madre en común”.
La actriz comparte su entusiasmo por el presente de la obra: “Este fin de semana hicimos siete funciones, agregamos más por los feriados de carnaval y se llenaron todas. La verdad, una fiesta total”, relata la artista.
Villamil remarca el valor del humor en la pieza, aun cuando la trama aborda cuestiones familiares delicadas, “La obra tiene mucho humor. El tema se toca con profundidad, pero te diría que el humor y cómo está tratado ayuda mucho”, afirma.

Según la actriz, el público se siente identificado: “Eso es lo que pasa con el teatro: la posibilidad de hacer esa catarsis a través de los personajes y la historia. Y eso, con humor, con risas. La gente en general nos agradece mucho eso”, señaló.
En la charla, Villamil también resaltó la comodidad de trabajar bajo la mirada de Suar. “Si bien esta experiencia como director de teatro es la primera para él, como productor y actor siempre tuvo una mirada que iba más allá de la escena, una mirada de dirección. No es algo cien por ciento nuevo, pero fue un buen proceso. Llegamos a algo muy lindo que él propuso desde el inicio”, describe.

La actriz también pondera el texto original de Ariadna Asturzzi, que permite transitar desde el humor a la emoción y pone en primer plano el trabajo actoral. “Es una obra súper actoral. Somos nosotras arriba del escenario toda la obra y ahí todo lo que pasa por nuestros cuerpos y nuestras emociones es lo que cuenta”, explica.
El compañerismo entre las protagonistas es otro de los pilares que destaca de la experiencia. “Trabajar con Julieta y con Pilar, que no solo son dos monstruos de actrices, me parece un lujo absoluto. A nivel humano lo que se dio en el grupo fue una alegría, una bendición, una suerte. Nos lo decimos entre nosotras todo el tiempo”, manifiesta. Para Villamil, la conexión sobre el escenario y la buena relación en los camarines marcan un clima especial: “Siempre nos reímos, hay una buena onda siempre. Es muy especial lo que se está dando con esta obra, en todos sentidos”.

Su mirada sobre el momento de la industria audiovisual
En la conversación con Teleshow, la actriz profundizó además sobre el estado de la ficción audiovisual argentina y la importancia de defender la industria. “La ficción está en un momento de debate y reconsideración respecto a su rumbo y sus posibilidades”, señaló.
Para la actriz, “es necesario que se den discusiones sobre hacia dónde vamos y cómo seguimos generando ficción nacional de calidad, con historias cercanas y públicas dispuestas a acompañar con su interés. El público argentino necesita y busca verse reflejado en historias propias, y nosotros como creadores tenemos esa responsabilidad”, expresa.
Según cree, “la falta de apoyo a la producción audiovisual tiene muchas consecuencias en muchos órdenes, por supuesto. Pero creo que una de las más dolorosas es esa, que nuestras historias no van a tener quien las cuente”, asegura al referirse a la disminución de la producción local.
Villamil pone como ejemplo el impacto económico y cultural de una serie como Atrapados en Bariloche. “Bariloche y la provincia de Río Negro tuvieron un nivel de ingreso económico inmenso durante los meses que estuvimos filmando. Y luego, Bariloche para el mundo, un destino espectacular para el turismo, que se ve en todo el mundo gracias a la difusión y a Netflix, que hizo que se viera en casi doscientos países”, señala.
La actriz también plantea la necesidad de articular lo público y lo privado para potenciar la industria. “La industria audiovisual es un ejemplo clarísimo de cómo se articula lo privado y lo público de una manera muy virtuosa, dando un rendimiento brutal, económico, cultural y de todo tipo”, expresa a Teleshow.
Además, remarcó la importancia de abrir la discusión a toda la sociedad y desarmar falsas dicotomías sobre el financiamiento del sector: “Esta conversación tiene que involucrar a la sociedad en su conjunto. Es muy importante que se converse, porque es muy fácil y tiene mucha pregnancia esta cuestión binaria de que son todos millonarios y que quieren vivir del Estado. Son consignas muy vacías, pero es nuestra responsabilidad explicarlo con calma cada vez que sea necesario”, sostiene.

Villamil señaló el cercano caso de Uruguay como un ejemplo de políticas de incentivo y lamenta que productoras argentinas deban irse a filmar al país vecino: “Uruguay tiene un plan de subsidio que se llama cash rebate, que le devuelve a cada productora que produce en Uruguay un porcentaje muy importante de la inversión. No hay milagro en la producción, es como cualquier otra industria: si se apoya, crece. Si no se apoya…”.

