Por qué persiste la creencia de que un estornudo puede detener el corazón ante la evidencia de los movimientos cardíacos

Por qué persiste la creencia de que un estornudo puede detener el corazón ante la evidencia de los movimientos cardíacos

Especialistas de la Cleveland Clinic confirman que el estornudo no detiene el corazón ni representa un riesgo cardiovascular para personas sanas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La creencia de que el corazón puede detenerse al estornudar se ha instalado en la cultura popular durante generaciones. Sin embargo, la evidencia médica actual descarta por completo esa posibilidad. Según Cleveland Clinic, uno de los centros médicos de mayor prestigio en Estados Unidos, un estornudo no es capaz de interrumpir la actividad cardíaca, y los especialistas explican por qué este mito persiste pese a carecer de fundamento científico.

De acuerdo con Cleveland Clinic, la idea de que el corazón se detiene al estornudar no tiene sustento en la fisiología humana. El cardiólogo Kenneth Mayuga, integrante de la institución, precisa que una parada cardíaca corresponde a una interrupción de los latidos de al menos tres segundos, lo cual está vinculado a trastornos cardíacos graves, especialmente arritmias.

El Dr. Mayuga aclara que el acto de estornudar no provoca pausas preocupantes ni genera alteraciones clínicas en el ritmo cardíaco. “No hemos observado que el acto de estornudar genere pausas clínicamente significativas en el ritmo cardíaco”, puntualiza el especialista.

Qué sucede en el cuerpo cuando una persona estornuda

El estornudo es un reflejo complejo que involucra varias partes del organismo. Durante este proceso, se produce un aumento momentáneo de la presión torácica y se activa el nervio vago, encargado de regular funciones involuntarias como el ritmo cardíaco.

Según la información recogida por los expertos de Cleveland Clinic, la acción sobre el nervio vago puede provocar una leve disminución temporal del pulso, pero el corazón continúa latiendo normalmente. Los especialistas subrayan que el ritmo cardíaco varía de manera natural frente a estímulos cotidianos como el ejercicio, el estrés o el reposo, y que este tipo de fluctuaciones no representa un peligro para la salud.

Cardiólogos aseguran que el estornudo puede ralentizar mínimamente el ritmo cardíaco, pero no ocasiona pausas clínicamente significativas en la actividad del corazón (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los registros de pacientes con monitores cardíacos implantados durante varios años no han mostrado que el estornudo cause pausas peligrosas o alteraciones relevantes en la actividad del corazón. Los cardiólogos sostienen que el sistema cardiovascular está preparado para adaptarse a pequeños cambios sin poner en riesgo la vida.

El síncope del estornudo: una rareza médica

En circunstancias sumamente inusuales, puede presentarse el llamado síncope del estornudo. De acuerdo con Cleveland Clinic, se trata de un desmayo breve provocado por una caída repentina de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial inmediatamente después de estornudar.

Este fenómeno puede causar mareo o pérdida momentánea del conocimiento, pero el Dr. Mayuga insiste en que se trata de un evento extremadamente raro. La literatura médica solo recoge algunos casos aislados, y los especialistas coinciden en que el estornudo no provoca daño al corazón en la inmensa mayoría de las personas.

Si una persona experimenta mareo o desmayo tras estornudar, Cleveland Clinic recomienda consultar a un profesional de la salud para descartar otras afecciones. Además, si los estornudos son frecuentes, sugiere la evaluación por parte de un alergólogo para identificar causas subyacentes y recibir un tratamiento adecuado. El centro médico enfatiza que el estornudo en sí mismo no representa un riesgo cardiovascular y que los episodios de síncope vinculados a este reflejo son excepcionales.

El nervio vago puede afectar levemente el pulso durante un estornudo, pero la adaptación natural del sistema cardiovascular garantiza la ausencia de peligro (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Dr. Mayuga reitera: “Si bien el estornudo puede ralentizar el ritmo cardíaco durante un instante, no hemos visto que cause pausas que resulten clínicamente relevantes”. Desde la institución insisten en acudir a fuentes médicas confiables para disipar dudas y evitar la propagación de mitos sobre la salud.

Lo que señalan las investigaciones y la experiencia internacional

La postura de Cleveland Clinic coincide con la de otras organizaciones de prestigio, como la American Heart Association y la Mayo Clinic, que han publicado información en el mismo sentido. Los reportes de monitoreo cardíaco en pacientes con dispositivos implantados respaldan la ausencia de pausas peligrosas asociadas al acto de estornudar.

A nivel internacional, la comunidad científica concluye que el corazón puede registrar leves variaciones en su ritmo durante un estornudo, pero no llega a detenerse ni a comprometer la vida de una persona sana.

anto la Cleveland Clinic como organizaciones internacionales coinciden en que el estornudo no interrumpe el latido cardíaco ni pone en riesgo la vida (Imagen Ilustrativa Infobae)

El tema ha sido motivo de análisis en publicaciones médicas y foros científicos, y la evidencia disponible descarta cualquier relación entre el estornudo y la interrupción del latido cardíaco. El consenso entre los especialistas es que el corazón se adapta a los pequeños cambios del entorno sin que ello implique una amenaza real.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *