
Este viernes, Julieta Poggio sorprendió a sus seguidores en redes sociales al revelar su nuevo y llamativo look. A través de un carrete en su cuenta de Instagram, la exparticipante de Gran Hermano compartió una impactante sesión de fotos donde posó con cerezas y tortas, luciendo un conjunto rojo, junto a la frase: “Dirty Valentine”.
Inspirada en el Día de los Enamorados la joven mostró su nuevo corte de pelo de color rubio y liso, peinado en corte recto con flequillo. En la primera foto del carrete se la veía recostada sobre un sillón tapizado en tono beige. Llevaba un conjunto de ropa interior de color rojo con detalles en encaje. Además, sostenía una cereza con la mano derecha cerca de los labios, que estaban maquillados con labial rojo intenso.
En el regazo, la joven apoyaba un plato con una porción de torta y un tenedor. A la derecha, sobre el sillón, se distinguía una cartera y un par de sandalias de tacón, ambos de color rojo con detalles oscuros.


Además, de las fotos, Julieta compartió un video del detrás de escena de la producción. En el mismo se la observa jugando con la cereza, luciendo sus zapatos, su collar y tomando unos lentes de una pequeña cartera de color rojo.
En otra de las fotos, la joven lució otro conjunto. En esta oportunidad, la influencer posó de pie frente a una pared clara con un conjunto de lencería compuesto por un top ajustado de tirantes beige con detalles florales en tonos pastel y encaje, acompañado de una prenda inferior del mismo tono rosado con lazos laterales. El maquillaje era marcado, con labios pintados de rojo intenso y cejas definidas. Además sostenía un encendedor encendido con la mano derecha, mientras tenía un cigarrillo entre los labios.

Durante la temporada de verano, Poggio se consolidó como referente de la moda dosmilera, integrando códigos característicos de los años 2000 y un marcado espíritu vacacional. En Córdoba, donde participó en la obra teatral Cortocircuito, mostró estilismos frescos y originales, manteniendo coherencia visual en cada conjunto.
Poggio frecuentemente elige prendas ligeras, shorts y minifaldas de tiro bajo, tops tipo bandana y estampados asociados a la estética festivalera de la década. Los tejidos abiertos, cortes asimétricos y accesorios como sombreros cowboy y gorras refuerzan su impronta lúdica. La exposición de la piel, sumada a la predilección por tonos pastel, tierra y blanco, define su sello personal y acentúa la ambientación al aire libre.


Entre los looks más destacados de la joven figura un bikini animal print en blanco y negro, combinado con short y sombrero cowboy marrón. En otra ocasión, se decantó por un conjunto tejido de hilo rosa, accesorios de peluche y gafas rectangulares, evocando pool parties y festivales de moda. También apuesta por propuestas monocromáticas, como bikinis crema con faldas translúcidas y accesorios de cuentas de madera, así como la combinación de top blanco y bikini azul en entornos naturales y urbanos.
La selección de accesorios se convierte en un factor clave de identidad visual. Sombreros, gorras, collares y gafas se presentan como símbolos constantes dentro de su propuesta estilística, marcada por la nostalgia y el desenfado. La atmósfera relajada de sus apariciones, con paisajes de piscinas, lagos y sierras, transmite un aire de vacaciones y libertad que conecta con el público joven.
En los días previos a su cumpleaños, Julieta Poggio anunció una celebración planificada para extenderse durante tres jornadas completas. La fiesta dio inicio el 8 de febrero con un paseo en catamarán desde el mediodía, seguido de un atardecer en el parador Zebra y una cena en la que sopló las velas pasada la medianoche.

El segundo día incluyó un asado y tiempo en la pileta en la terraza de su edificio, además de la asistencia nocturna a una función de su obra teatral. La noche finalizó bailando en una discoteca hasta el amanecer. El tercer día, el grupo reservado para su círculo más íntimo disfrutó de un parque acuático privado en Laguna Azul, donde se ofrecieron almuerzo, cerveza y actividades acuáticas.
Durante la organización y difusión de los preparativos, Poggio compartió detalles de la ambientación: sombreros vaqueros, vasos de colores, serpentinas y globos formaron parte del kit festivo en los distintos escenarios. Frases como “¿Se nota que amo mi cumple?” reflejaron su entusiasmo, mientras seguidores celebraron el evento con comentarios como “me cansé de solo leerlo” y “qué ganas de ser su amiga”.
Con tres días de festejo, múltiples escenarios y una organización meticulosa, Julieta Poggio reafirma su capacidad para transformar celebraciones personales en verdaderos acontecimientos, consolidando su influencia en la moda y en la escena del espectáculo.

