Malena Valenzuela celebró 23 años de su “nuevo nacimiento” con un mensaje de gratitud tras sobrevivir a un ataque cerebrovascular (ACV) que la dejó en coma a los 19 años.
En un video difundido en Instagram estuvo acompañada por su madre, María Valenzuela, quien apareció con una torta decorada con los colores de Boca Juniors, el club favorito de Malena. Juntas soplaron las velitas y compartieron un momento de alegría y agradecimiento. Malena expresó lo vivido: “En febrero del 2003 tuve un ataque cerebrovascular por una maldita malformación congénita en mi cerebro. La pasé muy mal, a punto de morirme cuando tenía tan solo diecinueve años”. Además, agradeció el apoyo recibido en esos días críticos. El festejo simbolizó tanto el logro personal de Malena como la fortaleza del lazo con su madre.
El episodio que marcó sus vidas ocurrió la madrugada del 10 de febrero de 2003. Mientras veía una película junto a su novio Ramiro, Malena sufrió un dolor agudo en la cabeza y perdió el conocimiento en el living de su casa. María Valenzuela fue alertada y, en principio, sospechó de un golpe de calor. Sin embargo, un detalle en los cuidados hacia Malena hizo que su madre temiera un cuadro más grave.


El diagnóstico llegó poco después en la clínica. Los médicos detectaron una malformación arteriovenosa congénita, lo que provocó el accidente cerebrovascular hemorrágico. Frente a la gravedad, los médicos practicaron una craneotomía de urgencia para contener el sangrado y aliviar la presión intracraneal.
Malena permaneció en coma inducido durante catorce días. Su madre la acompañó constantemente en la clínica, y volcó sus vivencias en cuadernos que luego se convirtieron en el libro “Malena, despierta”. “Un día el jefe de terapia intensiva me dijo: ‘Su hija tiene el 1,5% de probabilidades de vida’. Yo le dije ‘no, no se va a morir’ y me fui a la habitación con ella”, recordó María en charla con Infobae.
La recuperación fue larga y exigente. Al despertar, Malena presentó conductas infantiles y necesitó la contención constante de su madre para adaptarse a la nueva realidad. “Cuando todos estaban contentos porque yo había sobrevivido, a mí se me cayó el mundo”, confesó Malena a Infobae. Tras varios días internada y más de un año en rehabilitación ambulatoria en el Centro de Tratamiento y Rehabilitación Neurológica FLENI en Escobar, enfrentó el reto de reaprender a hablar, caminar y realizar tareas cotidianas.
Las secuelas del accidente se tradujeron en dificultades cognitivas, lagunas de memoria y problemas para encontrar palabras, así como episodios de convulsiones. Pese a los obstáculos, Malena resignificó su experiencia al fundar la ONG “Male te cuida”, que promueve la prevención de accidentes cerebrovasculares y presta apoyo a otros sobrevivientes y sus familias.

Con el paso del tiempo, madre e hija coincidieron en que la enfermedad transformó su historia personal y fortaleció la unidad familiar. “Creo que esto me pasó, por un lado, para unir a la familia, porque en ese momento estábamos separados”, reflexionó Malena. Para María, el impacto emocional fue profundo, aunque ambas reaprendieron a vivir y a ofrecer ayuda a otros desde la superación.
Días atrás, el estudio del canal de stream Bondi se transformó en un espacio cargado de emoción cuando Laura Ubfal rompió en llanto tras escuchar un saludo grabado especialmente para ella por la actriz María Valenzuela al rememorar el accidente cerebrovascular que sufrió Malena. “No puedo dejar de recordar ese momento”, expresó Ubfal con voz entrecortada.“Yo estaba ahí en primera fila cuando Male estaba internada(llora). Ay, pobre María”.
Hoy, 23 años después, Malena destaca el valor de enfocarse en lo esencial y avanzar, priorizando la vida tras superar un límite extremo.

