Un hombre de 30 años murió tras recibir una brutal golpiza a la salida de un boliche en la localidad de Batán, provincia de Buenos Aires. El hecho, que ocurrió la mañana del domingo, cuando Lucas Nahuel Larroque intentó intervenir en una pelea para defender a la hija de su pareja en las inmediaciones del local bailable Momentos, ubicado en Colectora y calle 132, fue registrado por varias personas que presenciaron el hecho.
Los videos, que comenzaron a viralizarse en redes, muestran con crudeza el momento en el que el asesino, de 18 años y edentificado como L.V., regresa a la escena y le pega una segunda patada a la víctima, ya tendida en el suelo. A la vez, lo muestra cuando intenta escapar de la familia de Larroque en una moto, pero el conductor no se detiene y no le permite subir.
A la vez, las imágenes tomadas por los dispositivos de telefonía celular exhiben el momento en el que L.V. trata de escabullirse de los familiares, mientras se ríe y se burla, mientras la víctima agoniza.
Finalmente, es capturado en el lugar. Una cámara también captó ese momento. Las filmaciones son claves para la causa que investiga el fiscal Leandro Arévalo.
El principal acusado, un joven de 18 años, fue arrestado en el lugar. Además, la policía detuvo a una mujer de 24 años que intentó obstruir el procedimiento.
La imputación es por homicidio agravado por alevosía, figura que prevé prisión perpetua, dado que se considera que el agresor actuó aprovechando el estado de indefensión de Larroque. El caso permanece bajo investigación y se esperan nuevas indagatorias.
Tal como informó Infobae, el informe preliminar de la autopsia determinó que Larroque falleció por un paro cardíaco provocado por una fractura de cráneo que derivó en una hemorragia intracraneal. La víctima fue trasladada al Hospital Interzonal General de Agudos de Mar del Plata, donde llegó con pérdida de masa encefálica y pronóstico reservado, y murió al mediodía.

“Todos flmaban cómo Lucas se estaba muriendo”
Rocío Carrizo, la esposa de la víctima, relató a la prensa que, mientras su hija se encontraba involucrada en una pelea, Lucas se acercó para intentar sacarla del conflicto. En ese momento, uno de los agresores le dio un golpe que lo arrojó al piso y lo remató con dos patadas en la cabeza. “Todos filmaban cómo Lucas se estaba muriendo, nada más, era lo único que estaban haciendo”, afirmó Rocío. La mujer señaló la falta de reacción tanto de los testigos como de la policía: “Había un patrullero. Había un patrullero. Había un patrullero”.
En su relato, Rocío detalló que tras la primera agresión intentó acercarse a su esposo. “Cuando él se acerca para sacarme a mí de ahí, viene esta porquería y le mete una trompada y me lo tira al piso. Cuando lo miro, él ya estaba en el suelo y cuando quiero ir a agarrarlo, este muchacho sale corriendo, pero antes le dio una patada. Ahí es donde yo lo salgo a correr a él”, expresó en diálogo con Infobae.
La mujer también se refirió a la falta de auxilio inmediato. “Yo pedí ayuda y nadie hizo nada, nadie hizo nada”, sostuvo. “Cuando yo lo tenía a Lucas todo ensangrentado encima mío, ahí me pedían que yo me calme y que lo suelte. Qué lo iba a soltar, si salían litros y litros de sangre de la cabeza de Lucas”.

