Por qué alternar deportes protege la salud de los jóvenes

Por qué alternar deportes protege la salud de los jóvenes

El riesgo de lesiones por sobreuso aumenta en deportistas jóvenes que se especializan tempranamente en una sola disciplina deportiva
(Imagen Ilustrativa Infobae)

La tendencia hacia la especialización deportiva temprana en niños y adolescentes preocupa a especialistas en salud, quienes advierten que entrenar intensivamente en una sola disciplina antes de los catorce o quince años puede provocar lesiones por sobreuso, alteraciones óseas y agotamiento emocional. Médicos recomiendan diversificar rutinas y promover pausas deportivas para proteger el bienestar integral de los jóvenes.

Cambios en la cultura deportiva infantil

Desde finales de los años noventa, la cultura deportiva infantil experimentó una transformación significativa. El doctor Charles Bush-Joseph, especialista en medicina deportiva y traumatología, explica que la competencia orientada al rendimiento desplazó la participación recreativa.

Como resultado, numerosos niños dejaron de practicar varios deportes para concentrarse exclusivamente en uno. Este enfoque, que antes predominaba en disciplinas como la gimnasia y el patinaje, ahora se observa también en el fútbol, el béisbol, el sóftbol y el baloncesto.

Diversificar rutinas deportivas en la infancia y adolescencia protege la salud física y emocional y reduce la fatiga crónica
(Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor Bush-Joseph advierte que esta tendencia genera una presión física y mental cada vez mayor. Muchos menores entrenan durante los doce meses del año, lo que limita los períodos de descanso y reduce las oportunidades de disfrute.

“La especialización a edades tempranas incrementa notablemente el riesgo de lesiones y el agotamiento emocional”, afirmó Bush-Joseph.

Riesgos físicos y emocionales

Entre las lesiones más frecuentes se encuentran los daños por sobreuso en el codo y el hombro, así como deformidades óseas. El desgaste mental, conocido como agotamiento, acompaña a los problemas físicos. “Cuando el deporte deja de ser diversión y se convierte en una obligación, aparecen el cansancio y la frustración”, señaló Bush-Joseph.

Especialistas como el doctor Charles Bush-Joseph advierten sobre el agotamiento y las alteraciones óseas por entrenar todo el año sin pausas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El agotamiento suele manifestarse cuando niños y adolescentes sienten que la exigencia ha desplazado al placer. Bush-Joseph observa que este fenómeno también afecta a adolescentes que rechazan participar en equipos escolares, ya que consideran que la competencia de los clubes es superior. Esta decisión puede traducirse en la pérdida de oportunidades sociales y experiencias propias del entorno escolar.

La importancia del equilibrio y la comunicación

Los especialistas recomiendan mantener una comunicación abierta con los hijos para detectar señales de agotamiento y respaldar sus decisiones, incluso si implican abandonar una disciplina.

Los expertos sugieren dedicar al menos tres meses al año a actividades diferentes de la principal disciplina deportiva hasta llegar a la adolescencia. “Hasta la adolescencia, lo ideal es alternar deportes y disfrutar de diferentes actividades”, recomendó Bush-Joseph.

Promover la alternancia de deportes y actividades recreativas fortalece habilidades diversas y previene el desgaste por sobreentrenamiento
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Retrasar la especialización no solo ayuda a prevenir lesiones, sino que también amplía las oportunidades personales y deportivas a futuro. La alternancia de actividades fomenta nuevas habilidades y mitiga los efectos negativos relacionados con la fatiga crónica.

El rol de la familia y el desarrollo integral

El papel de madres, padres y tutores resulta fundamental para establecer límites adecuados y equilibrar el apoyo con recomendaciones realistas.

Así como se participa en otras decisiones relevantes de la vida de los hijos, es necesario intervenir para favorecer elecciones saludables tanto en el presente como en el desarrollo posterior.

La exploración de diversas actividades y la comunicación abierta reducen el riesgo de abandono deportivo y favorecen el desarrollo integral juvenil
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Los efectos adversos de la especialización temprana pueden extenderse más allá de la salud física. Algunos jóvenes alcanzan su máximo rendimiento antes de los trece años y, si no han desarrollado otras habilidades, pueden perder el interés o abandonar el deporte.

La falta de opciones recreativas y deportivas impacta en el desarrollo integral y limita alternativas en la adultez.

Acompañar a los menores para que exploren distintos intereses y encuentren actividades placenteras, sin que la destreza determine la elección, fortalece su crecimiento personal y favorece un equilibrio saludable.

Promover la diversidad en las rutinas y sumar espacios de recreación constituye una estrategia clave para disminuir los riesgos asociados al entrenamiento intensivo y garantizar el bienestar físico y emocional de niños y adolescentes.

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