Escandaloso cruce en vivo de Marixa Balli con Esteban Mirol en vivo: “Me metiste en un puterío del que no formo parte”

Escandaloso cruce en vivo de Marixa Balli con Esteban Mirol en vivo: “Me metiste en un puterío del que no formo parte”

Lo que prometía ser un intercambio de opiniones terminó convirtiéndose en uno de los momentos más tensos de la semana en LAM (América TV). Marixa Balli y Esteban Mirol protagonizaron un durísimo cruce en vivo que se extendió por varios minutos, subió de tono de manera constante y concluyó con una escena inédita: el periodista abandonó el móvil en plena transmisión.

El conflicto se desató a partir de declaraciones previas de Mirol sobre el vínculo de Balli con La Salada, en el marco del debate por la crisis de la industria textil y el cierre del local de ropa de la empresaria. Invitados a aclarar posiciones, ambos se encontraron cara a cara —aunque a distancia— y el diálogo rápidamente se volvió explosivo.

Desde el inicio, Marixa se mostró visiblemente molesta. Le reprochó a Mirol haberla “minimizado” y haber dicho “barbaridades” sobre su persona. Con un tono firme, recordó que durante su paso por el predio fue sometida a “tres años de investigación” judicial y remarcó que tuvo “los ovarios suficientes” para bancarse ese proceso. “Quiero ver quién se banca tres años de investigación como me los banqué yo”, lanzó, marcando el eje de su descargo.

Esteban Mirol intentó aclarar que sus críticas apuntaban al fenómeno social de La Salada y no personalmente contra Balli

Mirol intentó despegarla de las acusaciones más graves, asegurando que él no la había señalado directamente, sino que estaba hablando del funcionamiento de La Salada como fenómeno económico y social. Sin embargo, Balli insistió en que sus palabras la habían incluido indirectamente y que no estaba dispuesta a tolerarlo. “Yo no vine a hablar de La Salada, vine a defenderme de lo que dijiste ayer”, aclaró una y otra vez.

La tensión escaló cuando el periodista comenzó a exigirle ejemplos concretos de los supuestos ataques. Ante la negativa de Marixa a repetirlos al aire, Mirol redobló la apuesta y la acusó de no saber qué decir. Fue entonces cuando Balli explotó: aseguró que había tenido que “hacer una cadena nacional” para defenderse y que le había dado vergüenza salir a responder por las cosas que se dijeron sobre ella.

En medio del intercambio, el conductor Ángel de Brito intentó intervenir para ordenar el debate y bajar la temperatura, pero el cruce ya estaba descontrolado. Incluso salió a la luz una vieja anécdota personal entre ambos, cuando Mirol insinuó que Balli solo había dicho en otros programas que él la había invitado a salir. La mención derivó en un nuevo foco de conflicto y terminó involucrando a Yanina Latorre, nombre que apareció de manera inesperada y encendió aún más la discusión, ya que el periodista sostuvo que en MasterChef Celebrity y hablando de la conductora de SQP, fue que se dio su primera y única charla.

Marixa Balli defendió su trayectoria laboral y negó haber avalado irregularidades durante su paso por La Salada

Marixa negó cualquier ocultamiento y se mostró desafiante. “No tengo nada que ocultar, tengo la frente bien en alto”, sostuvo, mientras Mirol insistía en que ella estaba defendiendo a La Salada. La bailarina fue tajante: explicó que trabajó allí, tuvo un local y defendió a los laburantes, pero que eso no significaba avalar irregularidades ni delitos. “No pongas palabras en mi boca que yo no dije. Me metiste en un puterío del que no formo parte”, reclamó con dureza.

El punto de quiebre llegó cuando Mirol, visiblemente alterado, anunció que se iba del móvil. A pesar de los pedidos de De Brito para que continuara —“No te vayas, está bueno el debate”—, el periodista se quitó el equipo de audio y abandonó la escena en vivo. El estudio quedó en silencio por unos segundos, hasta que Ángel reaccionó con ironía: aseguró que nunca le había pasado que alguien “abandone un móvil” de esa manera.

Mientras tanto, Marixa cerró su descargo con bronca e incredulidad, aunque al igual que el periodista, no dio el brazo a torcer y mantuvo firme su postura. El cruce, que se extendió durante varios minutos y atravesó reproches profesionales, personales y viejas heridas, dejó una de las escenas más incómodas del ciclo y volvió a poner en primer plano la discusión sobre la industria textil, la informalidad y los límites del debate televisivo cuando el conflicto escala sin freno.

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