El tren Panamá–Costa Rica avanza con siete estudios técnicos en simultáneo

El tren Panamá–Costa Rica avanza con siete estudios técnicos en simultáneo

ha despertado interés del Banco Europeo de Inversiones y de la agencia británica UKEF, que habría ofrecido un crédito comercial para cubrir hasta el 85% del valor de la obra. El secretario agregó que ya se identificó un punto de interconexión con el sistema ferroviario de Costa Rica a unos cinco kilómetros de Paso Canoas, con la expectativa de que la integración regional fortalezca el componente de carga y su viabilidad operativa. Archivo

El Proyecto Ferroviario Panamá–Frontera avanza en su fase preparatoria con el inicio próximo del censo socioeconómico, un estudio clave para identificar a las personas, comercios, viviendas y actividades económicas ubicadas dentro del área de influencia del trazado.

Este levantamiento permitirá establecer la línea base social del proyecto y definir medidas de compensación, reubicación y mitigación antes del inicio de las obras.

De acuerdo con información divulgada por la Secretaría Nacional del Ferrocarril, personal debidamente identificado de la empresa WSP realizará visitas a comunidades, fincas y negocios a partir del 18 febrero de 2026, como parte de un proceso que se extenderá por aproximadamente cuatro meses.

Las autoridades indicaron que solo serán reconocidas las construcciones y actividades censadas antes de la fecha de corte establecida.

El censo forma parte de una estrategia más amplia de planificación territorial, orientada a garantizar procesos transparentes, proteger derechos ciudadanos y cumplir con estándares internacionales. Además de recopilar datos demográficos y productivos, el estudio busca anticipar impactos sociales derivados de la construcción y operación del sistema ferroviario.

El proyecto ferroviario Panamá–Paso Canoas prevé integrar transporte de pasajeros y carga, con trenes que podrían alcanzar hasta 180 km/h en los tramos principales. (Reuters)

Paralelamente, el proyecto cuenta con una serie de estudios técnicos especializados, desarrollados por firmas internacionales con experiencia en infraestructura. Entre ellos se encuentra el Estudio de Impacto Ambiental, liderado también por la consultora WSP, que evalúa los efectos del trazado sobre ecosistemas, comunidades, cuencas hidrográficas y áreas protegidas, además de proponer planes de mitigación y relacionamiento comunitario.

En materia de demanda, la firma Steer desarrolla los estudios de movilidad y proyección de usuarios, con análisis sobre flujos de pasajeros, transporte de carga y escenarios logísticos.

Estos informes permitirán estimar el volumen potencial del servicio, su sostenibilidad operativa y su integración con otros sistemas de transporte terrestre y portuario.

El componente financiero está a cargo de KPMG, responsable del modelo económico integral, que incluye evaluación de viabilidad, proyecciones de inversión, análisis de riesgos y sostenibilidad fiscal. Este estudio será determinante para definir los esquemas de financiamiento público-privado y las modalidades de participación del sector privado.

A este paquete de evaluaciones se suman los trabajos de Ingeniería Avanzada, S.A., firma panameña especializada en información topográfica y estudios catastrales, que actualmente desarrolla el mapeo del corredor ferroviario mediante cartografía LiDAR, ortofotos y procesos de georreferenciación.

El corredor ferroviario busca conectarse con la red de transporte de Costa Rica a cinco kilómetros de Paso Canoas, como parte de una estrategia logística regional. EFE

Estos levantamientos permiten definir con precisión el trazado, actualizar registros de propiedad y evaluar la compatibilidad territorial del proyecto en las distintas provincias que atraviesa.

De forma paralela, la empresa Tecnilab, S.A., con más de cinco décadas de experiencia en investigaciones geotécnicas, ejecuta ensayos de campo y laboratorio para caracterizar los suelos a lo largo del recorrido.

Los estudios incluyen análisis de resistencia, estabilidad y condiciones estructurales del terreno, información clave para el diseño de puentes, viaductos, estaciones y demás obras civiles que requiere el sistema ferroviario.

La coordinación general de los estudios recae en AECOM, que actúa como asesor integrador, encargado de articular la información técnica, ambiental, social y financiera. Su función es consolidar los distintos informes en una propuesta coherente que permita tomar decisiones sobre el diseño final del sistema ferroviario.

Según los planteamientos preliminares, el ferrocarril conectará la ciudad de Panamá con la frontera con Costa Rica, con un trazado que superaría los 400 kilómetros y atravesaría varias provincias. El proyecto contempla estaciones intermedias en zonas estratégicas para facilitar el transporte de pasajeros, carga agrícola, mercancías y productos industriales.

De acuerdo con la información presentada, el esquema contempla 14 estaciones distribuidas a lo largo del corredor: Ciudad de la Salud, Albrook, Panamá Pacífico, La Chorrera, Chame/Coronado, Río Hato, Penonomé, Divisa, Santiago, Soná, San Félix, David, Bugaba y Paso Canoas–Frontera. La lista ubica puntos de parada en áreas urbanas, logísticas y productivas, con énfasis en facilitar el movimiento de personas y mercancías.

El secretario nacional del Ferrocarril, Henry Faarup, señaló que el objetivo es completar el recorrido en unas tres horas. Archivo

El secretario nacional del Ferrocarril, Henry Faarup, ha explicado que se solicitó a la empresa estadounidense AECOM, encargada del plan maestro, que el diseño permita realizar el trayecto completo en un máximo de tres horas. La indicación forma parte de los parámetros técnicos que se están incorporando en la etapa de estudios, junto con definiciones sobre trazado, estaciones y conectividad intermodal.

La ejecución del proyecto se dividirá en fases o tramos. La primera etapa abarcaría aproximadamente 270 kilómetros entre Panamá Pacífico y el sector de Divisa, en Azuero, una decisión orientada a iniciar con un segmento que conecte zonas de alta circulación y que permita avanzar por etapas en función de la planificación técnica y financiera.

Controversia

Uno de los aspectos más debatidos ha sido la posible utilización de terrenos del aeropuerto Marcos A. Gelabert, en Albrook, para albergar la estación principal en la capital. Sectores empresariales, aeronáuticos y comunitarios han expresado preocupación por el impacto en la aviación doméstica y en la planificación urbana del área.

Las autoridades han señalado que el tema de Albrook continúa en análisis y que se estudian alternativas para evitar conflictos operativos. Entre las opciones se evalúan ubicaciones cercanas a corredores logísticos existentes, zonas portuarias y áreas con capacidad de expansión.

En cuanto al componente operativo, Faarup señaló que el tren de carga se moverá a una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora y que el proyecto está planteado para impulsar nuevos polos de desarrollo en los puntos donde se ubicarán estaciones. La idea incluye una visión de crecimiento asociado a logística, comercio y servicios en torno a los nodos ferroviarios.

El plan maestro contempla la construcción de un puente exclusivo sobre el Canal de Panamá, paralelo al Centenario, para permitir el paso del tren. REUTERS

Otro componente técnico relevante es la construcción de un puente ferroviario sobre el Canal de Panamá, una obra que permitiría la continuidad del trazado entre ambas riberas. Esta estructura deberá cumplir y operación interoceánica, coordinadas con la Autoridad del Canal.

En términos financieros, estimaciones preliminares señalan que el costo total del proyecto podría superar los $5,000 millones, aunque las autoridades han reiterado que no existe aún una cifra definitiva. El monto dependerá del trazado final, la tecnología utilizada, el número de estaciones y las obras complementarias.

La obra ha despertado interés del Banco Europeo de Inversiones y de la agencia británica UKEF, que habría ofrecido un crédito comercial para cubrir hasta el 85% del valor de la obra.

El secretario agregó que ya se identificó un punto de interconexión con el sistema ferroviario de Costa Rica a unos cinco kilómetros de Paso Canoas, con la expectativa de que la integración regional fortalezca el componente de carga y su viabilidad operativa.

Durante 2026, el Gobierno prevé culminar la fase de estudios integrales, que servirán de base para definir el cronograma de licitación, los modelos de contratación y la estructura institucional del proyecto. Solo tras completar este proceso se avanzará hacia las etapas de diseño final y construcción.

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