El dictador cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que Cuba tiene la “capacidad y disposición para dialogar con el gobierno de Estados Unidos”, pero sostuvo que cualquier conversación debe darse sin presiones y en condiciones de igualdad y respeto.
Las declaraciones se produjeron durante un discurso transmitido por la televisión estatal, en un contexto de presión económica de Washington sobre la isla tras el corte de los suministros petroleros desde Venezuela, histórico sostén del régimen cubano.
“Hemos dicho que tenemos capacidad y disposición para dialogar con el gobierno de Estados Unidos”, expresó Díaz-Canel en su mensaje televisado.
El líder del régimen cubano remarcó que cualquier proceso de diálogo debe excluir presiones externas. “El diálogo no puede ser bajo presiones”, afirmó, y agregó que “el diálogo tiene que ser en condiciones de igualdad, de respeto”.
Durante su intervención, Díaz-Canel también señaló que el régimen cubano denunciará cualquier intento de condicionar las conversaciones. “Y todo eso lo vamos a denunciar. Y sin miedo”, expresó.
“Nosotros sí tenemos la convicción de que nosotros tenemos que salir de nuestros problemas por nosotros mismos, con nuestro talento y con el coraje de los cubanos”, afirmó.

Horas antes del discurso de Díaz-Canel, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su administración inició negociaciones con los altos mandos del régimen cubano y afirmó que confía en alcanzar un acuerdo.
“Estamos hablando con las más altas esferas de Cuba. Veamos qué pasa”, declaró el presidente estadounidense. “Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba”, agregó.
Las declaraciones del mandatario estadounidense se produjeron tras la captura del dictador narco Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y el corte efectivo de los suministros petroleros desde Venezuela, principal sostén histórico del régimen cubano.
Trump enfatizó en reiteradas oportunidades que Cuba “no podrá sobrevivir” sin ese apoyo y la calificó como una “nación fallida” al borde del colapso.
La noche del sábado, el presidente estadounidense respondió a las advertencias de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, quien señaló que cortar el suministro de crudo a Cuba provocaría una crisis humanitaria.

“No tiene por qué haber una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrán a nosotros y querrían hacer un trato. Así que Cuba será libre nuevamente. Vendrán a nosotros y harán un trato”, dijo Trump.
En ese mismo contexto, circularon informaciones no confirmadas que indicaron que una delegación cubana, encabezada por el general Alejandro Castro Espín, habría mantenido reuniones en México con un alto funcionario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Según esas versiones, el objetivo de los encuentros habría sido explorar una salida negociada a la actual crisis bilateral y gestionar el eventual desbloqueo de 133 millones de dólares depositados en una cuenta bancaria vinculada a remesas de emigrantes cubanos. La delegación buscaría utilizar esos fondos para la compra de combustible.
“Están hablando de todo”, señaló una fuente consultada sobre el alcance de las conversaciones.
Entretanto, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado exigió al régimen cubano cesar inmediatamente sus acciones represivas.

“El régimen ilegítimo cubano debe cesar inmediatamente sus actos represivos de mandar a individuos para interferir en la labor diplomática del Encargado de Negocios Hammer”, señaló el organismo en su cuenta de X.
“Nuestros diplomáticos continuarán reuniéndose con el pueblo cubano, a pesar de las tácticas fallidas de intimidación del régimen”, añadió la Oficina.

