La respuesta de Roberto García Moritán tras el video de su hija Ana sin chaleco salvavidas a bordo de una lancha

La respuesta de Roberto García Moritán tras el video de su hija Ana sin chaleco salvavidas a bordo de una lancha

Roberto García Moritan agradeció a sus seguidores por mostrar preocupación por la seguridad de su pequeña

Roberto García Moritán quedó en el centro de la polémica luego de que se dieran a conocer imágenes de su hija Anita navegando en una lancha sin chaleco salvavidas durante una estadía en Miami. El hecho generó preocupación entre sus seguidores, quienes criticaron su accionar y provocaron que el empresario se pronunciara en sus redes respecto a la seguridad infantil.

Las fotos, compartidas en stories y eliminadas poco después, mostraban a Anita, de cuatro años, hija de Carolina “Pampita” Ardohain, viajando en la lancha sin protección y vestida con un traje de baño de manga larga, junto a sus hermanos Delfina y Santino.

La rápida circulación del contenido motivó mensajes que señalaban la falta de medidas adecuadas para la niña a bordo. Frente a los comentarios, García Moritán comentó en su cuenta de Instagram la importancia del “amor y la seguridad”.

La respuesta de Roberto García Moritán tras las críticas que recibió por la seguridad de Anita (Instagram)

El empresario agradeció los recordatorios recibidos y reconoció: “A todos los que me recordaron con cariño la importancia de tomar todas las medidas de seguridad: ¡muchas gracias! Contexto: íbamos por un canal interno y muy despacio, pero tienen razón, no hay que correr riesgos innecesarios, usando siempre chaleco salvavidas. Gracias por cuidar tanto a Anita”. Acompañó el mensaje con una imagen en la que abraza a su hija, manifestando protección.

El empresario respondió con tono reflexivo y agradecido, destacando la necesidad de preservar la prudencia y de escuchar las advertencias de quienes siguen a la familia. La reacción evidenció el papel atento de la comunidad virtual y el respaldo ante temas de cuidado infantil.

En redes sociales, la familia comparte frecuentemente situaciones cotidianas y celebraciones, permitiendo que miles de usuarios sigan tanto momentos íntimos como reflexiones.

Lejos de las polémicas, a mediados de diciembre, Moritán expresó su orgullo por su pequeña cuando esta participó en una muestra de ballet en el teatro El Nacional de Buenos Aires, donde fue protagonista de una escena que emocionó a la audiencia y llenó de orgullo a su familia. Roberto compartió el momento y destacó en palabras: “Excepcional muestra anual de ballet de Ana (No puedo estar más muerto de amor)”, junto a imágenes de la niña con un tutú rosa y dorado, sonriente frente al público.

Roberto García Moritan reflexionó sobre la arriesgada situación que atravesó su hija

El posteo provocó mensajes elogiosos y de respaldo sobre el desempeño de Anita y la unión familiar: “Es la más linda. Qué finas al bailar sus manitos”, “¡Siempre demostraste ser un gran padre!” y “Felicitaciones a toda la familia por ser tan unidos”. En el evento, estuvieron también Barby Franco y Fernando Burlando, padres de Sarah, amiga de Anita y compañera de ballet.

La complicidad entre las niñas se reflejó cuando Anita ayudó a Sarah a prepararse antes de salir al escenario. El momento fue retratado y compartido por Barby Franco con la frase: “Cuando tu amiga te ayuda a brillar”. Estas instancias muestran el entramado afectivo y el entorno de apoyo que acompaña el crecimiento de las niñas en un contexto familiar y social estable.

La publicación estaba compuesta por diversas imágenes. En la primera, sobre el escenario, Ana, con el rostro iluminado y puntos de brillo pintados sobre la frente, se funde en un abrazo con su maestra —una joven de cabello recogido, vestida en amarillo y con una enorme sonrisa de felicidad— mientras que al frente de la imagen, la cámara de un celular resalta la importancia de atesorar el instante. El fondo sugiere la atmósfera de fiesta, y la niña, con su tutú verde y rojo, es la imagen misma de la inocencia celebrada.

La segunda foto la muestra en pleno escenario, sentada con las piernas extendidas y la mirada traviesa enfocada en el público. El tutú rosa con detalles en dorado la envuelve; su gesto es mitad juego, mitad desafío, los labios fruncidos y una estrellita pintada en la mejilla izquierda. A su lado, otra niña comparte el mismo atuendo, ambas parte de ese universo de luces y sueños.

La tercera imagen cierra la secuencia y condensa el orgullo: Roberto García Moritán, vestido en un traje azul oscuro, sostiene a Ana sobre sus piernas en uno de los pasillos del teatro. Él sonríe con una alegría difícil de disimular, mientras la niña, con el ramo de flores recogido tras la función y aun en su atuendo de hada, se apoya tranquila en su padre. Su pequeña mano entrelazada con la de él es el símbolo más nítido del amor familiar

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