
Un brote de virus Nipah volvió a encender alarmas en la India cuando dos trabajadores de la salud resultaron infectados en un hospital privado de Barasat, estado de Bengala Occidental. Las imágenes de equipos médicos, trajes de bioseguridad y laboratorios móviles recorrieron medios de todo el mundo, pero el mensaje de la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue claro: el riesgo de propagación fuera de la India se mantiene bajo.
El 26 de enero, el Centro Nacional de Enlace para el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de la India notificó a la OMS sobre los dos contagios confirmados por el virus Nipah. Ambos pacientes, un hombre y una mujer, trabajan como enfermeros en el mismo hospital y desarrollaron síntomas a finales de diciembre de 2025. La infección se confirmó en el Instituto Nacional de Virología de Pune.
Desde el inicio, la agencia de la ONU monitoreó la situación. La organización afirmó: “La OMS considera que el riesgo de una mayor propagación de la infección a partir de estos dos casos es bajo”. La entidad también subrayó que no recomienda restricciones de viajes ni de comercio tras la detección de los nuevos casos en la India.

Medidas locales y respuesta sanitaria
Las autoridades indias activaron un amplio protocolo de vigilancia epidemiológica y reforzaron los controles en los hospitales. Se identificaron y analizaron más de 190 contactos de los pacientes, incluidos otros trabajadores de la salud y miembros de la comunidad local. Todos los contactos dieron negativo a las pruebas de Nipah, según confirmó el Centro Nacional para el Control de Enfermedades.
La OMS indicó que “el evento representa el decimotercer brote documentado de Nipah en India y el tercero en Bengala Occidental”. Las medidas implementadas incluyeron el rastreo de contactos, campañas informativas y el fortalecimiento de los protocolos hospitalarios, especialmente en la región afectada.
¿Qué es el virus Nipah y cómo se transmite?
El virus Nipah es una zoonosis poco frecuente, pero de alta letalidad. Según la OMS, la tasa de mortalidad oscila entre el 40% y el 75%, y por el momento no existen vacunas ni tratamientos específicos para combatir la infección. El contagio puede ocurrir por contacto con animales infectados, especialmente murciélagos frugívoros del género Pteropus, así como por alimentos contaminados o, más raramente, por transmisión entre personas, sobre todo en entornos sanitarios.

El brote en Bengala Occidental coincide con la temporada de mayor riesgo en India, que abarca de diciembre a mayo, periodo en el que la interacción entre humanos y reservorios naturales del virus aumenta. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor muscular y vómitos, y pueden evolucionar hacia encefalitis y dificultades respiratorias.
A pesar de la evaluación de bajo riesgo, la noticia provocó que varios países asiáticos, entre ellos Hong Kong, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, reforzaran los controles en aeropuertos. Las medidas incluyeron controles de temperatura y formularios de declaración de salud para viajeros procedentes de la India.
La OMS sostuvo que “no existe evidencia de un aumento en la transmisión de persona a persona”, y que la capacidad de respuesta sanitaria de la India resulta adecuada para contener el evento. Además, la organización reiteró que el virus Nipah permanece como uno de sus patógenos prioritarios por la falta de tratamientos, su potencial de letalidad y la posibilidad de que evolucione hacia variantes más transmisibles.

Prevención y recomendaciones a la población
Mientras la investigación sobre la fuente del brote continúa, la OMS insiste en la importancia de la detección temprana, el aislamiento adecuado y la prevención en los centros de salud. Recomienda a la población evitar el consumo de savia cruda de palma datilera, lavar y pelar frutas, y reducir el contacto cercano con personas enfermas. La atención médica temprana es esencial para mejorar la supervivencia.
El temor a la propagación del virus llevó a Tailandia, Nepal o Hong Kong a activar controles en sus aeropuertos, aunque hasta ahora no se han detectado casos fuera de la región afectada.
La OMS mantiene la vigilancia, y la situación continúa bajo seguimiento internacional, con énfasis en la capacidad de respuesta local y la cooperación global.

