
“No compartimos nada, no justificamos nada de lo que hizo nuestro sobrino”, aseguró la tía de uno de los menores imputados por el asesinato de Jeremías Monzón, el chico de 15 años que fue apuñalado en Santa Fe el 18 de diciembre pasado.
La mujer —que prefirió guardar su identidad— habló en una entrevista televisiva y relató que toda la familia del chico acusado se mantiene al margen de su accionar y que rechazan cualquier intento de encubrimiento. Según dijo, el núcleo familiar del adolescente no solo no lo protege, sino que se manifestó completamente del lado de la familia de Jeremías.
“Hoy apuntamos al monstruo que es hoy. No hay razón para quitarle la vida a otra persona. No nos importa lo que haya sido antes, no nos importa. Que quede claro”, insistió en diálogo con América TV. Y agregó: “No avalamos nada y no justificamos absolutamente nada”.
La familiar detalló que su hermana, la madre del menor, “está sumamente mal” y que no puede salir a hablar públicamente porque toda la familia sufre amenazas. “Nos quisieron quemar las casas y demás”, describió. Por ese motivo, pidió mantenerse en el anonimato y contó que recién ahora pueden dar su versión, al poder resguardar a los suyos.
En el relato, aclaró que el adolescente fue entregado a la Justicia por su propia madre, quien además aportó todas las pruebas que tenía. “Fue el primero que habló, se lo contó a la mamá, y la mamá lo primero que hizo fue entregarlo y entregar todas las evidencias”, aseguró.
Por otra parte, remarcó que ella no puede hacerse cargo de la manera de crianza que tuvo el menor y que esa responsabilidad tiene que recaer sobre los progenitores. “Yo no me puedo hacer responsable de la educación de mi sobrino. Los responsables son los padres”, dijo.

La mujer también se refirió a la viralización del video del crimen, que circuló en redes sociales y generó nuevas amenazas. “Nosotros decidimos enfrentar esta mochila y hablar. Lo estamos haciendo ahora porque antes no podíamos por miedo”, contó. Sobre el vínculo con la familia de Jeremías, explicó que su intención es acercarse con respeto y empatía, aunque entiende que “si ellos no quieren, es superentendible”.
“Queremos una condena, que pague por lo que hizo”, sostuvo la tía, quien señaló que el menor representa un peligro para la sociedad y para su propia familia. “Por la actitud que tiene, él es un peligro para nosotros y para el resto”, afirmó. También pidió ayuda y medidas de seguridad, al tiempo que reclamó que la ley contemple una sanción para casos como este, ya que el chico es inimputable por su edad.
“Siempre pensé que si un niño de ocho años tiene discernimiento para elegir con quién vivir o cambiarse de sexo, ¿cómo no va a tener discernimiento para hacer el bien o el mal? Hasta 13 años me parece muy corto”, opinó al respecto.
Con la discusión sobre la baja de la edad de imputabilidad otra vez en la agenda política, Patricia Bullrich recibió este viernes a la madre de Jeremías en el Senado de la Nación. Hay que recordar que en la reforma del Código Penal que elabora el Gobierno se contempla una reducción de 16 a 14 años para poder juzgar menores, aunque en el pasado se ha llegado a proponer que esa tasa llegue a los 13 años.

La investigación por el crimen de Jeremías tiene a tres acusados: dos chicos de 14 años —uno de los cuales es el sobrino de la entrevistada— y una adolescente de 16, que está detenida.
A raíz de la causa, además, la madre de la menor de 16 años también fue imputada y detenida como partícipe necesaria.
En el cierre de la entrevista, la tía pidió perdón a la familia de Jeremías: “Lo primero que quiero hacer y que voy a decir en cada nota, porque lo siento desde el corazón, es pedir perdón a toda la familia de Jeremías, a todos. No sé cómo expresarme, no sé qué decir”.

