El Super Bowl LX apuesta en grande por Bad Bunny y la explosión de la música latina

El Super Bowl LX apuesta en grande por Bad Bunny y la explosión de la música latina

Bad Bunny encabezará el show de medio tiempo del Super Bowl LX el 8 de febrero en San Francisco. El artista puertorriqueño, de 31 años, actuará ante una audiencia global de cientos de millones de personas durante uno de los eventos más vistos del año. Su presentación no tendrá remuneración adicional, ya que la NFL mantiene la política de no pagar a los artistas principales por este espectáculo.

En septiembre pasado, Bad Bunny anunció que no ofrecería conciertos en Estados Unidos durante su gira mundial de 2026, según Forbes. Sin embargo, dos semanas después, la NFL lo seleccionó para protagonizar el show de medio tiempo, en una decisión que refleja el crecimiento de la música latina y la apuesta de la liga por expandir su audiencia internacional.

El Super Bowl LX contará con Bad Bunny como figura central ante una audiencia global de cientos de millones de espectadores este 8 de febrero en San Francisco REUTERS/Erika Santelices

De acuerdo con datos de Spotify citados por Forbes, el género latino incrementó su popularidad en un 2.500% durante la última década, pasando del 8 al 27% de las reproducciones en la plataforma. Bad Bunny, quien alcanzó 19.800 millones de reproducciones en 2025, se consolidó como el artista más escuchado del año.

Jorell Meléndez-Badillo, profesor de estudios latinoamericanos en la Universidad de Wisconsin, explicó que la elección de Bad Bunny responde a una estrategia de mercado de la NFL para captar público más allá de Estados Unidos.

La NFL mantiene su política de no remunerar económicamente a los artistas del show de medio tiempo, priorizando la exposición global y mediática sobre el pago directo REUTERS/Erika Santelices

El impacto de su show en la cultura y la industria musical

Bad Bunny se convierte en el primer artista principal que interpreta el show de medio tiempo del Super Bowl en español. La NFL y Apple Music confiaron la elección de los artistas a Roc Nation desde 2019, bajo el liderazgo de Jay-Z, quien impulsó mayor diversidad en las actuaciones. La selección de Bad Bunny representa un paso más en esa dirección, ya que el espectáculo se desarrollará principalmente en otro idioma.

El espectáculo promete un alcance masivo: la edición anterior, encabezada por Kendrick Lamar, promedió 133,5 millones de espectadores y acumuló 157 millones de visualizaciones en YouTube. El evento sirve como una poderosa plataforma de promoción.

La popularidad de la música latina creció un 2.500% en la última década en Spotify, consolidando a Bad Bunny como el intérprete más escuchado en 2025 con 19.800 millones de reproducciones REUTERS/Mario Anzuoni

De acuerdo con Pollstar y Spotify, la actuación de Lamar impulsó el crecimiento de un 430% en las reproducciones de su sencillo “Not Like Us” y permitió lanzar una gira conjunta con SZA que generó cerca de USD 360 millones en ventas de entradas en 2025.

Forbes estima que Bad Bunny obtuvo USD 66 millones en 2025, ubicándose en el décimo puesto entre los músicos mejor pagados. Sin embargo, el Super Bowl no añadirá ingresos directos a su balance. Esta política se mantiene desde hace años: los artistas reciben únicamente un pago simbólico mínimo requerido por el sindicato, a cambio de la exposición global que ofrece el evento.

Algunos artistas incluso invirtieron millones de dólares propios para realzar la producción, superando el presupuesto habitual de la NFL y Apple Music, que suele exceder los USD 10 millones.

Expertos coinciden en que la elección de Bad Bunny responde a una estrategia de la NFL para atraer público internacional y diversificar la audiencia del evento (Foto Evan Agostini/Invision/AP, archivo)

La presencia de Bad Bunny en el Super Bowl LX tiene además un matiz cultural y político. Según Meléndez-Badillo, el músico ha logrado conectar con audiencias de Puerto Rico y del mundo por su defensa de la identidad y el idioma. Para muchos, su participación en el evento representa un acto de orgullo y visibilidad para la comunidad latina. “Benito es como ese primo que lo logró; cuando lo vemos en escenarios como el Super Bowl, nos vemos reflejados”, señaló Meléndez-Badillo.

El show de medio tiempo, bajo la producción de Roc Nation y Jay-Z, refuerza la apuesta de la NFL y Apple Music por la diversidad e inclusión artística en sus espectáculos (Foto AP/Chris Pizzello, archivo)

El Super Bowl LX marcará un hito al poner en el centro a la música latina y abrirá la puerta a nuevos públicos. El impacto de Bad Bunny en el escenario más visto del deporte estadounidense podría determinar nuevos estándares en la industria musical y en la visibilidad cultural de los artistas hispanohablantes.

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