
El equipo económico del gobierno de Yamandú Orsi en Uruguay venía observando con preocupación la evolución de un dólar desde hace un tiempo. Hace unos días, Uruguay aparecía “a mitad de tabla” –en palabras del ministro de Economía, Gabriel Oddone– respecto a otros países– en la depreciación de la divisa estadounidense. Pero en la última semana algo cambió.
Uruguay siguió nuevamente la tendencia internacional, pero más acentuado que en otras economías de referencia: de ese puesto central en la tabla, pasó al lugar número uno del ranking. El peso uruguayo se convirtió en la moneda más apreciada, por encima de países como Rusia, Colombia, Brasil y Chile. El dólar se desvalorizó 3,1% en el país por esos días.
Y ante ese escenario el gobierno vio que era momento de actuar.

El equipo económico de Orsi definió que era necesario intervenir en el mercado, una medida que rechazaba desde la asunción. Entonces, comenzaron las conferencias de anuncios. El lunes fue el turno de las autoridades del Banco Central del Uruguay (BCU), que anunció un fuerte recorte de su tasa de interés; el martes fue el momento para Oddone que presentó acciones de esa cartera para atenuar el debilitamiento global del dólar.
Oddone dijo que hay un “escenario global muy complejo” y que la situación geopolítica del país lleva a que se de esta evolución de los activos financieros.
“Estamos preocupados con la evolución reciente del tipo de cambio y preocupados no quiere decir que solo lo observamos sino que estamos actuando para que esta actitud idiosincrásica llegue a su fin”, expresó en una conferencia de prensa.

“La preocupación nuestra se asienta en que esto afecta la competitividad de las exportaciones y los que compiten en la importación; tiene afectación en la actividad, inversión y empleo. De persistir, este fenómeno va a afectar la competitividad”, señaló el ministro.
Fue en este marco que Oddone anunció las medidas que tomará el ministerio.
Una de las resoluciones es la compra de dólares a futuro para afrontar vencimientos a lo largo del año. También se coordinará con las empresas públicas –en especial la petrolera Ancap y la eléctrica UTE– para que salgan al mercado cambiario a comprar la divisa estadounidense y así cumplir con sus obligaciones. Una tercera decisión anunciada fue la de “profundizar” el mercado financiero en pesos dentro del mercado doméstico para evitar emitir dólares en los mercados internacionales, para luego pasarlo a pesos para cumplir con los vencimientos.

Además, Oddone anunció que se adelantarán algunas medidas por decreto que estaban previstas para mediados de año y se concretarán en febrero. Se pondrán sobre la mesa “medidas concretas” para mejorar el proceso de formación de precios de la economía uruguaya. Esto significa facilitar algunas fases y acelerar trámites para que no afecten en la formación de precios. Una de las decisiones que va en esa dirección es la regulaciones de productos medicinales y fitosanitarios.
“Los acontecimientos que están ocurriendo nos precipitan a actuar de manera más rápida y las medidas se anticiparán para febrero”, señaló Oddone.
Según él, con estas medidas habrá “señales que van a afectar directamente el tema del nivel de precios, porque en este escenario de debilitamiento del dólar es necesario apurar el tranco con alguna de las medidas que teníamos previsto desarrollar”, expresó.

Son decisiones que se tomarán por decreto.
El lunes, en tanto, el Comité de Política Monetaria del BCU definió una baja de 100 puntos básicos de su tasa de política monetaria hasta el 6,5%. De esta forma, ingresó en una etapa expansiva de la economía.
En un comunicado, el BCU explicó que la decisión estuvo motivada por la “proyección de desalineamiento de la inflación respecto a la meta” y persiguió el objetivo de generar las “condiciones monetarias” para lograr que la inflación converja hacia el 4,5% fijado como meta.

