El reciente arresto de Julio Ezequiel Prieto en la ciudad de Zárate puso fin a la búsqueda del principal sospechoso por el tiroteo en una fiesta clandestina que dejó a dos adolescentes heridos en el barrio La Florida.
Según la información confirmada por Infobae de fuentes oficiales, la captura del prófugo de 19 años se realizó en la vía pública tras tareas de vigilancia y seguimiento que permitieron a los agentes de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SDDI) Zárate localizar el domicilio donde el sospechoso permanecía oculto.
El operativo, llevado adelante en la mañana de este lunes, contó con la dirección de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°8 de Zárate, bajo la órbita de la agente fiscal Irene Molinari, quien investiga la causa como “abuso de armas y lesiones graves” y en las próximas horas indagará a Prieto.
De acuerdo con la información aportada por las fuentes del caso, el personal policial montó guardia sobre la calle Pellegrini al 3100, entre las calles 10 y 12, de Zárate, y aguardó varias horas hasta visualizar la salida del sospechoso, quien fue interceptado cuando intentó evadir el accionar policial.

Al ser identificado, los policías confirmaron que se trataba de Julio Ezequiel Prieto, de 19 años, y procedieron a su detención en cumplimiento de la orden judicial vigente.
El tiroteo
El hecho que motivó la investigación se remonta a la madrugada del 17 de enero, cuando una fiesta privada en una casaquinta del barrio La Florida terminó abruptamente tras una balacera que dejó a los adolescentes Agustina A. y Alexander R. con heridas de arma de fuego.
Las víctimas, ambos de 17 años, se encontraban entre los numerosos asistentes convocados mediante invitación a un evento que, según las fuentes consultadas, reunió a decenas de jóvenes de la zona ese 17 de enero.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, la celebración transcurría con normalidad hasta que una discusión entre dos grupos escaló en violencia. En ese contexto, uno de los presentes extrajo un arma de fuego y disparó a corta distancia, lo que desató momentos de pánico y confusión.
Agustina, quien cursó estudios en la Escuela de Anamá Ferreira, recibió un disparo en la pierna derecha que le provocó una fractura expuesta. Su padre, Maximiliano, declaró a los medios que el proyectil rozó arterias vitales y que la joven debió ser trasladada de urgencia al Hospital Virgen del Carmen de Zárate, donde fue intervenida quirúrgicamente, aunque los médicos no lograron extraer la bala en el primer procedimiento.
La situación de la adolescente requirió un segundo traslado al Sanatorio Dupuytren en la Ciudad de Buenos Aires, donde el 19 de enero los profesionales del centro médico consiguieron retirar el proyectil y preparaban una nueva operación para la colocación de una prótesis en el fémur afectado.
Durante la balacera, Alexander R. también resultó herido por disparos y fue atendido en el hospital local. Al igual que Agustina, se encuentra fuera de peligro.
Testigos del hecho, citados por el portal Infocronos, señalaron que el atacante vestía un buzo con capucha gris y habría ingresado acompañado por otro joven. Así lograron identificarlo desde un comienzo: los adolescentes presentes en la fiesta reconocieron a Prieto como la persona que disparó el arma de fuego.
Tras la detención, Prieto fue alojado en la DDI Zárate-Campana.

