La represión en Irán causó al menos 30.000 muertos en apenas dos días, según funcionarios de salud locales

La represión en Irán causó al menos 30.000 muertos en apenas dos días, según funcionarios de salud locales

Protestas en Teherán por la caída de la moneda el 8 de enero. Ese día inició una matanza que dejó unos 30.000 muertos en solo 48 horas, según Salud. (Stringer/WANA vía REUTERS)

La magnitud de la violencia desatada durante las recientes protestas en Irán ha alcanzado niveles sin precedentes, con informes que sugieren que la cifra de muertos podría ser diez veces mayor a los datos oficiales admitidos por el gobierno.

Según un informe publicado por la revista TIME, que cita a dos funcionarios de alto rango del Ministerio de Salud de Irán, hasta 30.000 personas podrían haber muerto en enfrentamientos callejeros únicamente durante los días 8 y 9 de enero. De confirmarse, estas cifras representarían una de las represiones estatales más sangrientas de la historia moderna, superando drásticamente el recuento de 3.117 fallecidos anunciado el pasado 21 de enero por sectores de línea dura vinculados al Líder Supremo, Alí Khamenei.

Los funcionarios informaron a TIME que la escala de la matanza perpetrada por los servicios de seguridad iraníes ese jueves y viernes fue tal que “abrumó la capacidad del Estado para disponer de los muertos”. Según los testimonios recabados, las existencias de bolsas para cadáveres se agotaron rápidamente, lo que obligó a las autoridades a sustituir las ambulancias por semirremolques de 18 ruedas para el traslado de los cuerpos.

Díez veces más muertos

Un policía iraní en una marcha oficialista el 12 de enero. Días antes, las fuerzas de seguridad fueron acusadas de una matanza que dejó 30.000 manifestantes muertos. (Stringer/WANA vía REUTERS)

La brecha entre la narrativa pública del régimen y los datos internos del Ministerio de Salud es abismal. Mientras que el recuento informado por funcionarios del régimen se mantiene en poco más de 3.000 víctimas, grupos de derechos humanos han tenido dificultades para documentar la totalidad de la violencia debido al apagón informativo impuesto por el gobierno.

La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, informó que hasta el sábado había confirmado 5.459 muertes y se encontraba investigando otros 17.031 casos. Sin embargo, los datos filtrados desde el seno del propio Ministerio de Salud sugieren que incluso estas estimaciones externas podrían quedarse cortas.

El Dr. Amir Parasta, un cirujano ocular germano-iraní que ha recopilado datos de hospitales y socorristas, señaló que su recuento clandestino registraba 30.304 muertes hasta el viernes. Parasta advirtió que estas cifras no incluyen las muertes registradas en hospitales militares, cuyos cuerpos suelen ser trasladados directamente a las morgues sin pasar por registros civiles.

“Nos estamos acercando a la realidad”, afirmó el Dr. Parasta a la revista. “Pero supongo que las cifras reales son aún mucho más altas”.

Transeúntes en Teherán el 19 de enero. Según informes filtrados de Salud, la represión del 8 y 9 de enero dejó un saldo de hasta 30.000 muertos en todo el país. (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)

La revelación de estas cifras coincide con relatos escalofriantes provenientes del personal médico que atendió la emergencia en la capital. Un cirujano de un hospital de Teherán describió cómo, tras el apagón informativo iniciado a las 8:00 p.m. del 8 de enero, los hospitales pasaron de atender heridas leves por perdigones a recibir cientos de pacientes con impactos de munición real de alto calibre, diseñados para atravesar el cuerpo. Los pacientes llegaban más rápido de lo que hospitales y clínicas podían tratarlos, contó.

Una violencia sin precedentes

Imágenes de una morgue en Kahrizak entre el 9 y 11 de enero. Salud informó que la matanza de esos días abrumó la capacidad estatal para disponer de los fallecidos. (UGC vía AP)

Expertos en epidemiología de conflictos han expresado su asombro ante la rapidez y el volumen de las muertes reportadas en un periodo de solo 48 horas. Les Roberts, profesor de la Universidad de Columbia y especialista en mortalidad por violencia, señaló a TIME que la mayoría de los picos de mortalidad en zonas de guerra como Alepo o Faluya suelen involucrar explosivos.

En contraste, la represión en Irán se ha caracterizado por el uso de fuego directo contra multitudes. La única comparación histórica de tal magnitud de ejecuciones por disparos en un tiempo tan breve, según bases de datos consultadas, se remonta a la masacre de Babyn Yar en 1941, donde escuadrones nazis ejecutaron a 33.000 judíos en Ucrania.

El cambio hacia tácticas letales ocurrió durante el fin de semana del 8 de enero. Tras una semana de protestas que comenzaron el 28 de diciembre exigiendo alivio económico y el fin del régimen islámico, las autoridades endurecieron su respuesta. Según testigos y videos de teléfonos celulares que lograron burlar el bloqueo de internet, se desplegaron francotiradores en azoteas y camiones equipados con ametralladoras pesadas.

Un oficial del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) advirtió en la televisión estatal el 9 de enero que cualquiera que se aventurara a las calles asumía el riesgo total: “si… una bala te golpea, no te quejes”.

El factor humano tras los datos

Concentración en Roma en apoyo a Irán. Las protestas abarcaron 4.000 localidades y la represión de enero dejó unos 30.000 muertos según datos de Salud. (REUTERS/Yara Nardi)

A pesar del bloqueo de comunicaciones y el uso de tecnología satelital como Starlink para enviar información al exterior, las historias de las víctimas han comenzado a emerger.

En Isfahán, Sahba Rashtian, una joven artista de animación de 23 años, murió tras ser alcanzada por disparos el 9 de enero antes de que comenzaran los cánticos de protesta. Un amigo relató a TIME que Rashtian solía bromear sobre su nombre, diciendo: “Sahba significa vino, y yo estoy prohibida en la República Islámica”.

Durante su entierro, donde los ritos religiosos fueron prohibidos, su padre asistió vestido de blanco en señal de honor. “Felicitaciones”, dijo el hombre a los presentes. “Mi hija se convirtió en mártir en el camino a la libertad”.

El Consejo de Seguridad Nacional de Irán ha reconocido que las protestas se extendieron por aproximadamente 4.000 ubicaciones en todo el país. La magnitud de la represión sugiere que el régimen percibe el levantamiento como una amenaza existencial similar a la Revolución de 1979 que lo llevó al poder.

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