“Me gustan los pibes que saben cuando callarse”: la frase que complica al empresario acusado de abusar alumnos del Palermo Chico

“Me gustan los pibes que saben cuando callarse”: la frase que complica al empresario acusado de abusar alumnos del Palermo Chico

Marcelo Porcel, el empresario denunciado

Tres nuevos testimonios de menores se sumaron esta semana a la causa contra el empresario Marcelo Porcel, acusado de abusar de alumnos del colegio Palermo Chico. Las declaraciones se tomaron en Cámara Gesell durante la feria judicial.

Con la incorporación de estos relatos, la investigación ya cuenta con las voces de 10 chicos vinculados al expediente, provenientes de nueve familias denunciantes. El expediente está a cargo del fiscal Pablo Turano, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1, y del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50, que conduce el juez Carlos Bruniard.

Las últimas tres declaraciones se concretaron entre el lunes y ayer, e, informaron fuentes del caso a Infobae, los testimonios presentaron coincidencias sobre la gravedad de los hechos denunciados: toqueteos, masajes, manoseos y contacto con las partes íntimas cuando los denunciantes eran menores, además de la provisión de alcohol.

De acuerdo a las fuentes consultadas, uno de los chicos que declaró esta semana aseguró que Porcel, en el marco de esas situaciones, solía decirles: “A mí me gustan los pibes que tienen códigos, los que saben cuando callarse”.

Tal como ocurre en este tipo de causas en las que hay menores involucrados, las declaraciones se realizaron mediante el mecanismo de Cámara Gesell y, en cada caso, debía realizarse a continuación una pericia psicológica.

Sin embargo, según pudo saber este medio, tras la declaración del primer chico, la perito de la defensa no se presentó al peritaje psicológico programado, lo que motivó que la evaluación se postergara para febrero.

Los chicos presuntamente abusados eran compañeros de los hijos del acusado en el Colegio Palermo Chico

Uno de los chicos que declaró esta semana pudo romper el silencio recién tres años después de los hechos que denunció. Según explicaron desde el entorno de las familias, ese chico atravesó un cuadro complejo y había tenido dificultades para relatar lo sucedido antes de este momento.

Fuentes del caso detallaron que, una vez que se conozcan los resultados de los informes psicológicos, la fiscalía, la querella y los defensores de menores presentarán los escritos correspondientes. Después de eso, en un plazo estimado de 20 a 25 días, el juez podría convocar a Porcel a indagatoria.

El origen de la causa

El expediente judicial investiga hechos que, de acuerdo a la denuncia, ocurrieron entre 2022 y 2024. En las presentaciones judiciales se indicó que Porcel organizaba reuniones y fiestas en su domicilio de la calle Godoy Cruz y en su oficina de Avenida del Libertador, donde, siempre según los testimonios, los chicos -compañeros de los hijos del acusado- recibían alcohol y participaban de juegos y desafíos que incluían premios en dinero.

El comunicado del Colegio Palermo Chico

Porcel permanece en libertad, imputado y obligado a notificar a la Justicia cada vez que realiza un movimiento: un paso en falso podría constituir una falta a los requisitos impuestos como condición de su libertad y ya lleva dos errores.

El primer incumplimiento lo descubrió la querella: el imputado había dejado su departamento de la calle Godoy Cruz, domicilio que había fijado ante la Justicia, para mudarse a otro en la calle Demaría y no había avisado. El segundo fue a raíz de un viaje a Uruguay para el casamiento de su sobrina. Había dicho que regresaba el 5 de enero. Lo hizo el 19 de diciembre y no avisó.

Desde el inicio de la causa, el juez Bruniard le impuso una restricción de 300 metros con las víctimas, con el Colegio Palermo Chico y con el club GEBA, donde los menores hacen deporte, además de ordenar el secuestro y peritaje de computadoras y celulares. En dos teléfonos los peritos hallaron imágenes clave.

Fuentes del caso dijeron a Infobae que se trata de dos celulares marca XIAOMI que fueron secuestrados durante los procedimientos en el domicilio del imputado de la avenida Godoy Cruz al 3000, en el barrio porteño de Palermo, en septiembre de 2024.

Todo fue peritado por un especialista de la División Análisis y Pericias Tecnológicas (DAPT) que dejó en claro que se quedó con “cinco” imágenes que podían estar vinculadas a la causa contra el empresario.

Porcel no fue indagado aún

En ese pack de cinco fotos se ve a un adolescente “desnudo de frente y de cuerpo entero bajo la ducha” en lo que “aparenta ser una captura de pantalla” de una cámara oculta. Luego, en otra imagen, se ve a un chico vistiéndose: “Poniéndose un calzoncillo al lado de una cama, totalmente desnudo”, detallaron las fuentes.

“De las cinco imágenes hay dos capturas de video de un mismo menor desnudo, de frente, en el interior de una bañera de doble puerta de vidrio traslúcido”, ampliaron las fuentes del caso y destacaron que fueron reconocidas por una de las víctimas y por sus padres, que son uno los siete querellantes del caso.

Y continuaron: “(La víctima) Identificó con exactitud que el lugar era el baño que usaban los menores cuando iban a quedarse a dormir en el departamento de la familia Porcel”. De ese domicilio de la calle Godoy Cruz, el acusado se mudó tras el escándalo.

En tanto, en el otro celular peritado, el especialista constató la existencia de “tres imágenes de personas presuntamente menores de posible interés para la causa”.

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