Lo que no se sabía sobre el dolor de espalda y los trastornos del sueño en hombres mayores

Lo que no se sabía sobre el dolor de espalda y los trastornos del sueño en hombres mayores

El dolor de espalda en hombres mayores se asocia a un mayor riesgo de desarrollar trastornos del sueño en la vejez (Imagen Ilustrativa Infobae)

La salud del sueño y el bienestar físico en la vejez representan desafíos crecientes para los sistemas de salud a nivel mundial. Diversos factores, como los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento, la prevalencia de enfermedades crónicas y el impacto del estilo de vida, pueden alterar tanto la calidad del descanso nocturno como la capacidad motora en adultos mayores.

El dolor de espalda en hombres mayores puede anticipar un aumento en el riesgo de problemas de sueño varios años después, según un estudio realizado por la Universidad Estatal de Pensilvania. El seguimiento a más de 1.000 hombres mayores de 65 años en Estados Unidos reveló que quienes reportaron dolor de espalda presentaron entre un 12% y un 25% más riesgo de desarrollar trastornos del sueño seis años después.

El estudio destaca una relación unidireccional: experimentar dolor de espalda predice, a largo plazo, un deterioro en la calidad y la regularidad del descanso nocturno, mientras que tener problemas de sueño al inicio no anticipa la aparición de dolor de espalda.

Los resultados, publicados en la revista Innovation and Aging, refuerzan la necesidad de abordar el dolor de espalda desde etapas tempranas para prevenir consecuencias más amplias en la salud masculina y la calidad de vida.

El estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania destaca la importancia de reconocer y tratar el dolor de espalda para prevenir problemas de sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)

De acuerdo con el equipo liderado por la doctora Soomi Lee, se evaluaron casos de dolor frecuente, intenso o que limitaba la actividad, junto con múltiples dimensiones del sueño, mediante cuestionarios periódicos y registros de actividad con dispositivos especiales. Durante el estudio, los participantes completaron cuestionarios sobre dolor de espalda cada cuatro meses y asistieron a dos evaluaciones clínicas de sueño, separadas por al menos seis años.

Según la Universidad Estatal de Pensilvania, el análisis demostró que los hombres con antecedentes de dolor de espalda eran más propensos a sentir insatisfacción con su descanso y a tener dificultades para mantener horarios regulares de sueño. Por el contrario, quienes presentaron problemas de sueño al inicio no mostraron un incremento relevante en la probabilidad de padecer dolor de espalda posteriormente. El equipo investigador subraya que “el dolor de espalda precedió a más problemas de sueño, pero no se observó una asociación inversa”.

La doctora Soomi Lee enfatizó, según publicó Infobae, la importancia de que tanto quienes cuidan a adultos mayores como sus familiares presten atención a los síntomas de dolor de espalda. “Si los cuidadores o seres queridos ven problemas de dolor de espalda, esto puede ser una señal de advertencia”, señaló.

Un seguimiento a más de 1.000 hombres mayores revela que el dolor lumbar predice dificultades para dormir años después (Freepik)

Lee añadió que reconocer y tratar el dolor resulta fundamental para prevenir dificultades adicionales en el futuro. “El manejo del dolor puede ser necesario para tener un sueño de calidad y prevenir problemas de salud más amplios en adultos mayores”, afirmó.

En la investigación los autores detallaron, según la Universidad Estatal de Pensilvania, que los principales problemas de sueño evaluados incluyeron la dificultad para dormir en horarios regulares, la insatisfacción con el descanso y la somnolencia durante el día. De acuerdo con los datos recogidos, cerca del 30% de los hombres con dolor de espalda experimentaba un sueño irregular, el 14% reportaba insatisfacción y el 25% tenía dificultades para conciliar el sueño en horarios habituales.

El Colegio Estadounidense de Reumatología resalta que el dolor de espalda es una de las causas más frecuentes de consulta médica. Se calcula que hasta el 80% de la población mundial padecerá este problema en algún momento. Las causas más comunes incluyen la distensión muscular por esfuerzos o posturas incorrectas, el envejecimiento natural de los discos y las articulaciones de la columna, así como las hernias de disco y la estenosis espinal. El dolor lumbar, término que describe las molestias en la zona baja de la espalda, puede volverse crónico y suele agravarse con la edad, provocando rigidez o irradiación a las extremidades.

De acuerdo con el Colegio, el diagnóstico del dolor de espalda debe iniciarse con una valoración clínica y examen físico, reservando los estudios de imagen para casos específicos. La mayoría de los episodios no requieren cirugía y responden bien a la fisioterapia, la actividad física adaptada y analgésicos de venta libre. Se recomienda mantenerse activo, evitar el reposo prolongado y realizar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento muscular. El sobrepeso y las malas posturas son factores de riesgo adicionales, mientras que dejar de fumar y mantener una alimentación equilibrada contribuyen a mejorar el pronóstico.

Las molestias en la columna pueden anticipar insatisfacción con el descanso y horarios de sueño irregulares en adultos mayores (Pixabay)

La doctora Lee y su equipo recomiendan que quienes presenten dolor de espalda consulten a un profesional sanitario para iniciar un tratamiento adecuado. Detectar y tratar el dolor en fases iniciales podría evitar, según el estudio, el desarrollo de trastornos del sueño y un deterioro funcional mayor. Las intervenciones no quirúrgicas, como la fisioterapia y los programas de ejercicio regular, pueden tener un efecto positivo tanto en el dolor como en la calidad del descanso.

El estudio advierte que sus conclusiones se basan en una muestra de hombres mayores residentes en Estados Unidos, por lo que no puede generalizarse a mujeres u otros grupos poblacionales sin estudios adicionales. Además, los resultados derivan de datos observacionales, lo que limita la identificación de una relación causal definitiva.

Investigadores y expertos coinciden, según la Universidad Estatal de Pensilvania, en que desarrollar estrategias para aliviar el dolor de espalda en hombres mayores podría traducirse también en mejoras directas en el descanso nocturno, favoreciendo así la preservación de la salud integral en esta etapa de la vida.

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