
El 4 de enero, Wanda Nara dejó la tranquilidad de su casa en Punta del Este y regresó a la Argentina acompañada solo por Martín Migueles, su pareja, mientras sus cinco hijos permanecían al cuidado de su abuela materna, Nora Colosimo, en la ciudad esteña. Durante esos días, los chicos disfrutaron de la playa, el aire libre y las vacaciones en familia, rodeados de cariño y actividades propias del verano.
Tras varios días de distancia, Wanda compartió en sus redes sociales el momento del reencuentro, reflejando la emoción y la alegría de volver a abrazar a sus hijos. En la imagen que subió a sus historias de Instagram, se ve a los cinco hermanos caminando juntos por el corredor vidriado de una terminal, con la luz del sol inundando el espacio y el río de fondo. Los chicos, vestidos con ropa cómoda y veraniega, avanzan en grupo entre risas y charlas, disfrutando de la complicidad y la felicidad de estar juntos nuevamente.
Sobre la foto, Wanda escribió: “Llegaron los amores de mi vida”, acompañando el mensaje con un emoji de barco, dejando ver la importancia que le da a la familia y el alivio de volver a reunir a todos sus hijos tras unos días de separación. La publicación fue celebrada por sus seguidores, que se sumaron con mensajes de cariño y corazones al regreso de la familia completa.
La escena muestra la faceta más maternal y sensible de Wanda, reafirmando que, más allá de las obligaciones laborales, los viajes y los compromisos que la agenda le impone, sus hijos son su prioridad absoluta.

Mientras Wanda regresaba a las grabaciones de MasterChef Celebrity (Telefe), Zaira Nara disfrutó de una jornada de relax en las playas de Punta del Este junto a sus hijos y sus sobrinas en una postal familiar que combinó sol, mar y tiempo compartido. La modelo y conductora eligió uno de los balnearios más tranquilos de la costa uruguaya para pasar el día rodeada de los más chicos, en una escena distendida que reflejó su costado más cotidiano y maternal.
La secuencia de imágenes arranca con Zaira al volante de un clásico vehículo de las playas uruguayas. Durante la tarde, Zaira se instaló en la arena junto a un grupo de niños —entre ellos, sus hijos Malaika y Viggo y sus sobrinas— y otra mujer que la acompañó en la jornada. En las primeras imágenes se la ve recostada sobre una lona, con gorra azul y bikini lila, mirando el mar mientras los chicos jugaban cerca de la orilla. El clima fue relajado, sin gestos de apuro ni tensión: charlas, momentos de descanso y supervisión constante marcaron el ritmo del día en un exclusivo sector de la zona de José Ignacio.
En otro tramo de la tarde, la modelo se incorporó y tomó su celular, atenta a lo que sucedía alrededor, mientras los niños continuaban entretenidos en la arena. Con el correr de las horas, el grupo se fue ampliando y los chicos comenzaron a interactuar entre ellos, armando pequeños juegos frente al mar. Zaira permaneció siempre cerca, alternando entre sentarse en la arena y pararse para acompañarlos, en una actitud presente y protectora.

A la hermana de Wanda se la vio caminando junto a ellos por la arena, cargando toallas y bolsos, mientras los niños avanzaban a su alrededor, todavía mojados por el agua del mar. La escena resumió una jornada típica de verano, lejos del glamour de las alfombras rojas y mucho más cerca de la vida real. Las fotos también mostraron el momento en que la conductora se levantó para ayudar a los chicos a cambiarse, ordenar pertenencias y preparar la salida de la playa.

