
La transformación de la carretera principal del cantón Los Toles marca uno de los proyectos emblema del Fondo de Conservación Vial (Fovial) en este 2026. Desde su origen, la intervención surgió como respuesta directa a las imágenes de estudiantes marchando en medio del barro, un gesto que, según el director del Fovial, Alex Beltrán, motivó la decisión del presidente, Nayib Bukele, de atender esta zona.
“El señor presidente instruyó que se tenía que pavimentar la totalidad de este tramo y nosotros, desde el día siguiente, iniciamos tareas”, dijo Beltrán en la entrevista radial, Punto de Vista, transmitida en radio YSKL.
La magnitud del compromiso quedó clara desde el inicio. En ese lapso de tres meses iniciales, el equipo no recurrió a soluciones superficiales. “Nosotros no podíamos ser irresponsables y solo ir a pegarle una raspada y colocarle una carpeta asfáltica. Teníamos que hacer un estudio del comportamiento de las aguas para diseñar los drenajes, cuáles son los ríos o las quebradas que atraviesan la longitud de esta calle y construir las respectivas bóvedas, tuberías u obras de paso que puedan encauzar adecuadamente las aguas y, por supuesto, la geotecnia”, explicó Beltrán, quien enfatizó la rigurosidad técnica del proceso.
Uno de los aspectos centrales ha sido la participación de la comunidad. “La gente se metió al proyecto, todos los habitantes beneficiados empezaron a retroceder sus cercos. Comenzaron a facilitar espacio para que la maquinaria pudiera resguardarse”, relató el funcionario. Esta colaboración permitió aumentar el ancho de la vía de cuatro metros y medio a ocho metros, “distribuido de tal manera que son tres metros por cada carril, son dos carriles, y un metro a cada costado, que va a ser distribuido en drenajes y espacios para peatones”.

La zona intervenida conecta y da servicio directo a, por lo menos, cuatro centros escolares: Arturo Romero, Atehuecía, Los Toles y Palo Pique, a los que se suma el Centro Escolar Caserío Las Cureñas. Para todos estos y el resto de la comunidad estudiantil, la mejora no es solo asfaltado, sino integridad y seguridad en el acceso diario.
Respecto a la construcción, Beltrán detalló cada paso del proceso: “Del suelo existente, lo que se hace es que se nivela, se estabiliza con un material granular que es extraído de la zona, y este se trae de la frontera Las Chinamas. Tiene 30 centímetros de espesor. Sobre ello, ya que se compacta, viene la base, que es la estructura principal del pavimento, y esta tiene 20 centímetros de grosor y es estabilizada con cemento, lleva un porcentaje entre el cuatro y el cinco por ciento”. El acabado final involucra “una mezcla asfáltica modificada, diseñada específicamente para las condiciones de clima, velocidad y carga del sector”.
El impacto de la obra, que alcanzará los 12 kilómetros con catorce metros de intervención, es sustancial para la vida cotidiana, no solo para vehículos sino también para peatones y ciclistas. El proyecto integra trabajos de drenaje, canaletas, bordillos y señalización. Además, la vía conecta directamente con Guatemala, lo que ha suscitado interés vecinal para que la intervención se extienda aún más. “Definitivamente estamos haciendo las consideraciones técnicas y financieras para poder ampliar”, adelantó Beltrán al ser consultado sobre la posibilidad de aumentar el tramo más allá de los 12 kilómetros previstos.
La planificación meticulosa es esencial para garantizar la durabilidad, insistió el funcionario: “Se hacen las respectivas pruebas y el espesor que se coloca es el que técnicamente nos va a dar una duración mínima del periodo de diseño esperado; es decir, 12 años, 15 años o 20 años”. Aun así, reconoció que el desgaste es inevitable con el tiempo y la clave será un adecuado mantenimiento posterior: “Es importante el mantenimiento durante el período de reciente construcción de una obra, no solo en Los Toles, sino a nivel de todas las obras de infraestructura”.

La transparencia, afirmó Beltrán, está garantizada por la supervisión doble: “De la mano de la contratación de una empresa constructora está una empresa supervisora. Esta empresa tiene también una garantía de buena supervisión, porque ella va a firmar, va a avalar. Obviamente hay un tercer involucrado que es un administrador de contrato, este es directamente un técnico, un profesional de Fovial. Pero nosotros también tenemos dos tipos de auditoría constantes y permanentes: la auditoría interna y la auditoría de la Corte de Cuentas”. De este modo, asegura que cualquier persona puede consultar en tiempo real los datos de costos y avance en las plataformas de la institución.
El entusiasmo de los habitantes, aseguró el director, ha sido determinante: “La gente sigue diciéndonos: ‘Miren, si necesitan guardar, acá está mi terreno’. Se nota esa motivación de la gente en quererse sumar”. La expectativa por una solución integral se mantiene firme. “Definitivamente hay que hacerlo. Hay que dejar un proyecto completo tal y como lo mandó el presidente de la República”.
El desarrollo de la obra y su mantenimiento ejemplifican la política de intervención rápida ante las necesidades reportadas. “Si hay algo que requiera atención inmediata, no vamos a esperar la segunda semana de febrero, vamos a hacerlo en el momento. Así que esto aplica para los mantenimientos, pero también para el tema de emergencias”, señaló Beltrán, aludiendo a las acciones ante imprevistos como lluvias o deslizamientos.
El plazo para concluir la pavimentación está fijado: “Esta calle tiene que estar lista antes del 15 de septiembre, para que la historia no se repita”, sentenció el funcionario.

