La “flota fantasma” y el factor BRICS: por qué el cerco arancelario de Trump expone la peligrosa cercanía de Brasil con Irán

La “flota fantasma” y el factor BRICS: por qué el cerco arancelario de Trump expone la peligrosa cercanía de Brasil con Irán

El buque militar iraní Iris Dena atracado en el puerto de Río de Janeiro en 2023. El gobierno de Lula autorizó su arribo pese a las sospechas de que la nave transportaba drones de reconocimiento. (REUTERS/Ricardo Moraes)

El gobierno de Lula no ha comentado directamente la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles del 25% a los países que comercien con Irán. “Con efecto inmediato, cualquier país que mantenga relaciones comerciales con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25% sobre todas las transacciones realizadas con Estados Unidos. Esta orden es definitiva y concluyente”, escribió Trump en la plataforma Truth Social. La decisión de Washington es una respuesta a la gravedad de lo que está ocurriendo en estos días en el país gobernado por el régimen de los ayatolás, que está reprimiendo sangrientamente las protestas de la población, con miles de personas asesinadas. En un breve comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, el Itamaraty, afirmó que “el gobierno brasileño sigue con preocupación la evolución de las manifestaciones que se han desarrollado en diversas localidades de Irán desde el 28 de diciembre. Brasil expresa su pesar por las víctimas y presenta sus condolencias a las familias afectadas. Al subrayar que solo los iraníes tienen el derecho soberano de decidir el futuro de su país, Brasil exhorta a todos los actores a comprometerse con un diálogo pacífico, concreto y constructivo”. Una frase que, como subraya Jamil Chade en el sitio ICL Noticias, alude a Trump y a su amenaza de una intervención militar en Irán.

No hubo, en cambio, ningún comunicado oficial sobre los aranceles. Según CNN Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva habría dado instrucciones a su equipo para evitar reacciones apresuradas y priorizar los canales diplomáticos. Sin embargo, si Estados Unidos los aplica, estos aranceles podrían representar un problema serio para el país latinoamericano.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el canciller Mauro Vieira en Johannesburgo durante la cumbre del G20. Ante la amenaza de aranceles de Trump, el mandatario ha instruido a su equipo evitar reacciones apresuradas. (REUTERS/Esa Alexander)

En 2025, las empresas brasileñas importaron bienes de Irán por un valor de 84,5 millones de dólares, principalmente urea, pistachos y pasas. El superávit comercial fue de 2.830 millones de dólares a favor de Brasil. La urea, el principal fertilizante nitrogenado utilizado en la agricultura, representó el 79% de las importaciones brasileñas desde Irán, uno de los mayores productores mundiales, que en 2025 vendió a Brasil 184.700 toneladas. Pero la cifra real es mucho mayor. Para evadir las sanciones de Washington, el régimen de los ayatolás triangula parte de su urea a través de Omán. Esto explica los grandes volúmenes de urea iraní que en 2025 Brasil importó como si fueran de Omán: 2 millones de toneladas, por un valor aproximado de 452,9 millones de dólares. En cuanto a las exportaciones brasileñas a Irán, estas totalizaron 2.900 millones de dólares, con el maíz, la soja y el azúcar como principales productos. El año pasado, Irán gastó 1.980 millones de dólares en maíz brasileño, el 23,1% del total de las exportaciones brasileñas de este producto. El impacto más fuerte de los aranceles se sentiría, por lo tanto, principalmente en el sector agrícola, que representa el 99% de las exportaciones brasileñas a Teherán Irán no figura entre los 20 principales socios comerciales del país latinoamericano, según datos del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios (MDIC). Sin embargo, durante este tercer mandato de Lula, las relaciones con el régimen de los ayatolás se han fortalecido.

La semana pasada, tras la extracción de Maduro de Venezuela, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, habló por teléfono con su homólogo brasileño, Mauro Vieira, para condenar la operación de Estados Unidos como “una clara violación de la Carta de la ONU”, según el comunicado iraní. Ambos países, señala el texto, también acordaron “movilizar a otras naciones en desarrollo para reforzar la cooperación y la coordinación” a través de foros internacionales, con el argumento de combatir el unilateralismo y defender el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

No se dieron detalles sobre el tipo de cooperación. “Ambas naciones forman parte de los BRICS, que en estos días están realizando ejercicios navales conjuntos en Sudáfrica. Sin duda, la cooperación militar podría ser uno de los aspectos. En el contexto de los BRICS, también existe una agenda compartida para reducir el papel del dólar como moneda internacional, además de cooperación científica y un aumento de los intercambios comerciales”, declaró a Infobae Emanuele Ottolenghi, investigador principal del Centro de Investigación sobre la Financiación del Terrorismo (CENTEF).

Brasil participa hasta mañana, en calidad de observador, en una serie de ejercicios navales conjuntos de Irán, Rusia y China en aguas de Sudáfrica, denominados operación BRICS Plus. El objetivo declarado de las maniobras, iniciadas el pasado 10 de enero, es garantizar la seguridad marítima en las rutas globales. Sin embargo, se desarrollan en un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos, incluidos decomisos de petroleros vinculados a Rusia y Venezuela. En Sudáfrica, críticas internas —especialmente del partido Democratic Alliance— acusan al gobierno de comprometer la neutralidad del país y de convertirlo en una “pieza” en los juegos de poder entre “Estados canallas”.

Un buque iraní se alista en la base de Simon's Town para los ejercicios conjuntos BRICS Plus en aguas sudafricanas. Brasil participa como observador en estas maniobras. (REUTERS/Esa Alexander)

En este momento, Irán tiene más interés que nunca en mostrar al mundo su fuerza militar. También lo ha hecho en Brasil en varias ocasiones. En abril de 2025, el ministro de Defensa iraní participó con un gran pabellón propio en el evento Aeroespacio y Defensa en América Latina (LAAD 2025), celebrado en Río de Janeiro. En esa ocasión desplegó todo su arsenal militar. Entre los principales modelos expuestos figuraban los sistemas de defensa aérea Khordad 9, Arman y el dron Mohajer-10.

A finales de diciembre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó, entre otros, a una estatal venezolana, la Empresa Aeronáutica Nacional (EANSA), vinculada a la aerolínea Conviasa y especializada en el ensamblaje y mantenimiento de drones como los iraníes Mohajer-2 y Mohajer-6, sancionados por la participación de Irán en actividades militares. En la muestra de Río de Janeiro también se exhibieron proyectos de la Iran Aircraft Manufacturing Industrial Company (HESA), como el avión de transporte ligero HESA Simorgh y el de entrenamiento avanzado HESA Yasin. HESA fue sancionada por Estados Unidos en 2008 y en 2010 incluida por la Unión Europea en la lista de entidades vinculadas a actividades nucleares sensibles a la proliferación iraní. Se temió asimismo que drones iraníes con funciones de reconocimiento estuvieran a bordo de los dos buques de guerra de Irán más importantes, el IRIS Dena y el IRIS Makran, que el gobierno de Lula autorizó a atracar en Río de Janeiro en enero de 2023.

En el ámbito naval, el pasado diciembre el buque iraní MV Ganj, sancionado por Estados Unidos, transportó a Brasil urea producida en el complejo petroquímico de Asaluyeh, atracando en el puerto de Imbituba, en el estado sureño de Santa Catarina. Además del barco, la empresa productora de la urea, Pardis Petrochemical, figura en la lista de entidades sancionadas por el Departamento del Tesoro estadounidense por sus vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica. En octubre, otro buque iraní sancionado, el Deruba, con 60.000 toneladas de urea de Pardis, atracó en San Francisco do Sul, también en Santa Catarina. Con la disuasión de Estados Unidos en el mar Caribe, frente a las costas venezolanas, es probable que el régimen de los ayatolás aproveche Brasil también para nuevas rutas de su flota fantasma, un conjunto de buques involucrados en la venta secreta de petróleo iraní para evadir sanciones. Estas naves no aparecen claramente en los registros oficiales ni en los sistemas de seguimiento, operan con identidades ocultas o engañosas y buscan eludir el control de las autoridades marítimas.

Las protestas en Irán, reprimidas dramáticamente con violencia, podrían además intensificar las redes de propaganda ya presentes en Brasil, que casi siempre circulan junto con la desinformación rusa y china. “Mucho dependerá del desenlace final de las protestas. Los canales de propaganda iraníes se están esforzando al máximo para difundir la narrativa del régimen, según la cual la revuelta popular es un complot del Mossad y de la CIA, y los manifestantes son terroristas”, afirma Ottolenghi a Infobae.

Mientras tanto, el mismo día de la operación militar de Estados Unidos que extrajo a Nicolás Maduro de Venezuela, en un hotel de San Pablo se celebraba el aniversario de la muerte de Qasem Soleimani y Abu Mahdi al-Muhandis, considerados terroristas por Washington y asesinados juntos el 3 de enero de 2020 por un dron estadounidense en Bagdad, Irak.

Afiche de la conmemoración en un hotel de San Pablo del aniversario de la muerte de Qasem Soleimani y Abu Mahdi al-Muhandis. El acto coincidió con la operación de EE. UU. en Venezuela. (Crédito de la foto)

El iraní Soleimani era comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), encargada de las operaciones exteriores de Irán y considerada organización terrorista por países como Estados Unidos. El iraquí Abu Mahdi al-Muhandis fue fundador y líder de la milicia Kataib Hezbollah, uno de los grupos armados más poderosos y proiraníes de Irak. En cuanto al grupo terrorista libanés Hezbollah, presente desde hace años no solo en Brasil, sino en toda América Latina, el riesgo es que la olla a presión de Medio Oriente lo empuje a expandirse aún más en la región, con la posibilidad de atentados contra objetivos estadounidenses e israelíes. “Como en el pasado, la red de Hezbollah sigue dedicándose tanto a la financiación como al terrorismo. Las dificultades económicas del grupo en Líbano indican que las redes de apoyo en el exterior son ahora más necesarias que nunca para compensar la falta de fondos. Por lo tanto, espero que continúen sus actividades ilícitas en América Latina”, concluye Ottolenghi.

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