
El misterio de la lucidez terminal sigue sorprendiendo a la medicina moderna. Descrito por primera vez por el biólogo alemán Michael Nahm, este fenómeno desafía la lógica clínica al mostrar cómo personas en etapas avanzadas de enfermedades neurodegenerativas, o con daño cerebral severo, recuperan por instantes la claridad mental poco antes de morir.
No se trata solo de casos ligados al Alzhéimer: hay testimonios de pacientes con tumores cerebrales, accidentes cerebrovasculares o afecciones pulmonares avanzadas que, en el umbral de la muerte, logran comunicarse y dejar mensajes a sus seres queridos. “Todos los que trabajan en hospitales tienen una historia como esta”, afirma el doctor Frederico Fernandes, del Hospital das Clínicas de la Universidad de São Paulo, en diálogo con BBC News.
Duración y frecuencia de los episodios
Un estudio analizó 279 episodios de lucidez y cuatro tipos de lucidez, la más común durante visitas familiares y no necesariamente cerca de la muerte, y la menos frecuente dentro de los siete días previos al fallecimiento, mostrando que la lucidez no siempre indica un deceso inminente y puede surgir por interacción con seres queridos. El estudio destaca que estos corresponden a los cuatro tipos principales de lucidez terminal:
- Lucidez social o relacional: ocurre principalmente durante visitas familiares o interacción con cuidadores, con comunicación clara y afecto. No necesariamente está cerca de la muerte.
- Lucidez premonitoria cercana al fallecimiento: episodios breves que se producen dentro de los últimos días de vida, a menudo el último encuentro consciente del paciente.
- Lucidez episódica independiente: apariciones espontáneas y breves de claridad mental sin un patrón relacionado con visitas o estímulos externos.
- Lucidez prolongada o funcional: períodos más largos de cognición clara y comunicación, donde el paciente puede participar en conversaciones o recordar detalles, pero que pueden no coincidir con el momento final de la vida.

Otro trabajo reciente publicado en Molecular Neurodegeneration describe la luz como episodios inesperados en los que personas con demencia severa recuperan temporalmente funciones cognitivas, como comunicación clara y expresión emocional, poco antes de morir.
Este enfoque señala que estos episodios desafían la idea de que el deterioro cognitivo en la enfermedad de Alzheimer es irreversible y sugiere que podría haber mecanismos neurobiológicos transitorios, como la formación temporal de nuevas conexiones sinápticas o la activación de circuitos cerebrales residuales, que permiten recuperar momentáneamente la claridad mental.
Sin embargo, aún no existen pruebas concluyentes sobre cómo se producen estos episodios, y los estudios continúan intentando dilucidar qué procesos fisiológicos o químicos pueden estar implicados en este fenómeno.
Impacto emocional en familiares y cuidadores
La lucidez terminal produce un fuerte impacto emocional en quienes la presencian. La posibilidad de dialogar, aunque sea por unos minutos, permite a familiares y cuidadores restablecer el vínculo con la persona afectada y despedirse.
Las hipótesis sobre el origen de la lucidez terminal son diversas y ninguna ha sido comprobada. Algunos especialistas consideran que podría tratarse de oscilaciones normales en pacientes críticos, reacciones químicas relacionadas con el instinto de supervivencia o simples coincidencias.

El doctor Fernandes plantea que una descarga de hormonas del estrés, como la adrenalina, podría mejorar transitoriamente la función cerebral justo antes de la muerte. Investigadores como Jimo Borjigin, neurofisiólogo de la Universidad de Michigan, han observado aumentos en la actividad cerebral en ratones tras la muerte clínica, lo que sugiere un mecanismo similar en humanos.
Por otro lado, expertos como Peter Fenwick del King’s College de Londres han vinculado la lucidez terminal con la llamada “teoría de la transmisión”. Esta perspectiva, inspirada en el filósofo estadounidense William James, sostiene que el cerebro actúa como receptor de la mente, la cual podría existir de manera independiente y emerger cuando la función cerebral se ve alterada.
El papel de la cultura, la psicología y los sesgos
El debate sobre la lucidez terminal también involucra aspectos culturales y psicológicos. Algunos investigadores mencionan el sesgo de confirmación, tendencia a recordar historias excepcionales y atribuirles mayor relevancia.

La doctora Suelen Medeiros de Macedo, coordinadora del servicio de cuidados paliativos en el hospital Sírio Libanês de Brasilia, advierte que los episodios de mejoría repentina son poco frecuentes y difíciles de asociar directamente con la muerte inminente. “El paciente está hablando. Que diga lo que quiera decir, que escuche lo que tienen que decirle. Porque este momento transforma la vida. Es casi un regalo”, expresó a BBC News.
Aunque la investigación sobre la lucidez terminal avanza, no existe una explicación biológica definitiva. Tanto científicos como familiares coinciden en que estos episodios muestran que algunos aspectos esenciales de la persona pueden persistir incluso cuando el deterioro cognitivo parece irreversible, según Psychology Today y BBC News.

