China y la Unión Europea alcanzaron un acuerdo preliminar sobre vehículos eléctricos

China y la Unión Europea alcanzaron un acuerdo preliminar sobre vehículos eléctricos

Coches nuevos, entre ellos los nuevos vehículos eléctricos de BYD, fabricados en China, se ven estacionados en el puerto de Zeebrugge, Bélgica. REUTERS/Yves Herman

China y la Unión Europea (UE) anunciaron el lunes un acuerdo preliminar para avanzar en la resolución de su disputa comercial sobre la importación de vehículos eléctricos fabricados en China al bloque comunitario. El pacto se produce tras meses de tensión derivados de la imposición de aranceles de hasta el 35,3% a estos vehículos, establecidos en 2024 por la UE luego de una investigación sobre presuntas subvenciones estatales que habrían generado una competencia desleal.

De acuerdo con el “documento orientativo” publicado por la UE, los fabricantes chinos de vehículos eléctricos deberán presentar ofertas de precios para sus exportaciones, estableciendo precios mínimos de importación y cumpliendo una serie de requisitos adicionales. La Comisión Europea precisó que estos precios mínimos deberán fijarse a un nivel “apropiado para eliminar los efectos perjudiciales de la subvención”. Además, se tendrán en cuenta los planes de inversión de los fabricantes chinos dentro del territorio comunitario.

El portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill, declaró en rueda de prensa que “el mercado europeo está abierto a vehículos eléctricos de todo el mundo, siempre que hayan llegado aquí de acuerdo con ese campo de juego nivelado”. Gill añadió que, si se cumplen las condiciones, la Comisión considerará “de manera seria” las ofertas de precios presentadas por los fabricantes chinos.

La Comisión Europea subrayó que cada oferta será evaluada “objetiva y justamente, siguiendo el principio de no discriminación” y conforme a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Por su parte, el Ministerio de Comercio de China valoró que este paso no solo contribuye al desarrollo saludable de las relaciones económicas y comerciales entre ambos actores, sino que también ayuda a “salvaguardar el orden del comercio internacional basado en reglas”.

La Cámara de Comercio de China ante la UE celebró la iniciativa, calificándola como una vía para facilitar un “aterrizaje suave” de la disputa en torno a los vehículos eléctricos.

Un concesionario de vehículos eléctricos de la firma XPeng en Shanghái. EFE/EPA/ALEX PLAVEVSKI

La investigación antisubvenciones y la posterior imposición de aranceles habían deteriorado las relaciones entre China y la UE. A finales de 2024, la UE fijó aranceles compensatorios de entre el 7,8% y el 35,3% a las importaciones de vehículos eléctricos de batería chinos, medida que estará vigente durante cinco años.

El rápido aumento de las importaciones de vehículos eléctricos chinos de bajo precio generó preocupación en la UE, donde las autoridades señalaron que los fabricantes chinos, con fuerte apoyo estatal, se beneficiaban de una subvención “injusta” que amenazaba la viabilidad económica de los productores europeos.

El anuncio también siguió a la comunicación de la Comisión Europea, el mes pasado, sobre la apertura de una revisión para valorar si la propuesta de precios de la empresa conjunta china del grupo Volkswagen, con sede en Alemania, podría sustituir los aranceles antisubvenciones aplicados a sus vehículos eléctricos fabricados en China.

Una línea de producción de vehículos eléctricos en una fábrica de Jiangling Group Electric Vehicle (JMEV), en Nanchang, provincia de Jiangxi, China. REUTERS/Kevin Krolicki

Según declaraciones de Rico Luman, economista senior del banco holandés ING especializado en transporte, logística e industria automotriz, los precios mínimos permitirán a las marcas chinas mantener sus exportaciones a largo plazo y evitar aranceles más altos. “Estoy convencido de que las incursiones de las marcas chinas continuarán”, afirmó Luman.

Los fabricantes europeos dependen en gran medida de baterías, materiales de tierras raras y chips de computadora provenientes de China, lo que obliga a mantener un equilibrio para no perjudicar la relación comercial con el país asiático, según Luman.

Stephen Chan, director asociado de S&P Global Ratings, indicó que parte de la demanda europea de vehículos fabricados en China podría verse limitada si el precio mínimo aprobado reduce considerablemente la diferencia entre los vehículos eléctricos de batería chinos y sus competidores europeos.

De acuerdo con la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) y S&P Global Mobility, la cuota de mercado de los automóviles fabricados en China en la UE subió del 5% en la primera mitad de 2024 al 6% en el mismo periodo de 2025. Los fabricantes establecidos en la UE representaron el 74% de las ventas totales de automóviles en el bloque durante la primera mitad de 2025, con Alemania encabezando la producción (20%), seguida por España, Chequia y Francia.

Según la consultora AlixPartners, los fabricantes chinos podrían duplicar su cuota de mercado europea hasta alcanzar cerca del 10% para 2030.

(Con información de AP)

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