
Reducir el consumo de sodio figura entre las principales recomendaciones nutricionales para personas con hipertensión, enfermedad renal o riesgo cardiovascular, así como para quienes buscan prevenir estos cuadros.
Si bien la sal de mesa suele ser el foco principal, una proporción considerable del sodio diario proviene de condimentos y salsas de uso habitual. Esta cuestión adquiere relevancia al considerar que las guías alimentarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen que los adultos deberían consumir menos de 5 gramos de sal diarios, el equivalente a una cucharadita.
Mantenerse por debajo de ese umbral no significa sacrificar sabor. Información publicada por el sitio especializado en salud, Verywell Health y revisada por la nutricionista Karina Tolentino, destaca que existen condimentos comunes capaces de realzar las comidas con un aporte mínimo de sodio.
Las recomendaciones reunidas en el informe buscan fomentar elecciones diarias más alineadas con la salud cardiovascular y el control de la presión arterial.
El papel del sodio y la selección adecuada de condimentos
El sodio desempeña funciones esenciales en el organismo, como regular el equilibrio de líquidos y facilitar la transmisión de impulsos nerviosos. El problema aparece cuando la ingesta supera los niveles recomendados, algo frecuente en dietas con productos procesados.

Verywell Health detalló que muchos condimentos comerciales concentran sodio en pequeñas porciones, lo que dificulta el control salvo que se revisen las etiquetas nutricionales.
En ese contexto, Tolentino resaltó la importancia de priorizar condimentos naturalmente bajos en sodio para ajustarse a los parámetros de las Guías Alimentarias para los Estadounidenses (2020-2025) y disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas.
Vinagre balsámico y jugo de limón: acidez con aporte mínimo
Una cucharada de vinagre balsámico no contiene sodio medible, lo que permite utilizarlo en aderezos, marinadas y salsas sin alterar la ingesta diaria. La especialista citó estudios de laboratorio que identifican en este vinagre un perfil relevante de polifenoles, compuestos vegetales con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

El jugo de limón constituye una alternativa similar. Mientras que el jugo de una rodaja contiene apenas 0,06 mg de sodio, una cucharada de jugo embotellado aporta alrededor de 3,9 mg.
Su uso en verduras, pollo y pescado intensifica el sabor y reduce la necesidad de añadir sal. Además, Tolentino señaló que podría ofrecer cierta protección frente a factores vinculados a la formación de cálculos renales.
Hierbas frescas y secas: sabor y bajo sodio
El cilantro aporta 15 mg de sodio por cucharada y representa una opción baja en sodio para platos asiáticos y mexicanos. Investigaciones citadas en Verywell Health indicaron que sus fitoquímicos podrían brindar beneficios protectores para el corazón y resultados prometedores en la reducción de la presión arterial.

La albahaca seca y molida contiene 3,42 mg de sodio por cucharada, incluye eugenol, un antioxidante con propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas, y según estudios mencionados por el medio, ofrece beneficios potenciales en el control del colesterol y la prevención de la placa arterial.
Especias sin sodio añadido: ajo, cebolla, jengibre y pimienta
El ajo en polvo y la cebolla en polvo no contienen sodio de forma natural en una cucharada. El ajo, habitual en la dieta mediterránea, se asocia con la regulación de la presión arterial, el control del colesterol y la reducción de la placa arterial. La cebolla, por su parte, se vincula con mejoras en el colesterol total, el colesterol LDL y la presión arterial sistólica.
El jengibre molido aporta únicamente 1,4 mg de sodio por cucharada. De acuerdo con una investigación citada por la nutricionista, su componente activo, el gingerol, se relaciona con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y protectoras del corazón, como la reducción de la presión arterial y los lípidos en sangre.

La pimienta negra, con 1,38 mg de sodio por cucharada, contiene piperina, un compuesto capaz de intensificar la percepción del sabor salado y colaborar en la disminución del uso de sal.
Cómo identificar condimentos bajos en sodio
Tolentino recuerda que la FDA (Food and Drug Administration) emplea criterios específicos para clasificar el contenido de sodio. “Sin sodio” implica hasta 5 mg por porción; “muy bajo en sodio”, hasta 35 mg; y “bajo en sodio”, hasta 140 mg. Otras denominaciones, como “sodio reducido” o “sin sal añadida”, requieren comparación con versiones estándar del producto.
La lectura de etiquetas y la elección de condimentos naturales permiten mantener una alimentación compatible con las recomendaciones nutricionales enfocadas en el cuidado del corazón y la presión arterial.

