
A partir de los cuarenta años, los hombres enfrentan modificaciones en sus necesidades nutricionales debido al enlentecimiento de diversos procesos fisiológicos. Los suplementos pueden contribuir a preservar la energía, la salud hormonal y múltiples funciones propias de esta etapa, según especialistas citados por GQ y Harvard Health Publishing.
Si bien mantener un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada constituye la base del bienestar, ciertos nutrientes específicos pueden ayudar a compensar funciones que tienden a disminuir con la edad. Estos compuestos, administrados bajo supervisión profesional, permiten cubrir carencias y optimizar el rendimiento físico y mental.
Vitamina D: clave para huesos y hormonas
De acuerdo con Harvard Health Publishing, la vitamina D resulta esencial para la absorción de calcio y fósforo, minerales necesarios para fortalecer los huesos y prevenir afecciones como la osteoporosis.
Además, interviene en el sistema inmune y la función muscular. En los hombres desde los 40 años, es fundamental para la regulación de la producción de testosterona y la calidad del esperma, según fuentes recogidas por GQ.

Magnesio: bienestar nervioso y descanso
El magnesio aporta beneficios relevantes en la mediana edad, explican los especialistas de GQ. Este mineral resulta fundamental para el adecuado funcionamiento del sistema nervioso, lo que contribuye a controlar el estrés y la ansiedad. También participa en el mantenimiento de una presión arterial estable y favorece la calidad del sueño.
Harvard Health Publishing advierte que la deficiencia de magnesio puede asociarse a un mayor riesgo de diabetes y problemas cardiovasculares, condiciones que se presentan con mayor frecuencia con los años. Se recomienda una ingesta diaria de 200 a 400 mg, preferentemente por la noche, para mejorar el descanso.
Omega-3: protección cardiovascular y cerebral
Respecto a los ácidos grasos omega-3, los especialistas de GQ y Harvard Health Publishing resaltan su papel como protectores del corazón y el cerebro después de los 40 años.

El consumo regular de estos nutrientes, presentes principalmente en pescados azules como el atún, el salmón y las sardinas, ayuda a reducir los triglicéridos, disminuir el riesgo de arritmias y prevenir la acumulación de placa en las arterias. Se recomienda incluir pescado azul hasta tres veces por semana; si se opta por suplementos, es imprescindible que un profesional determine la dosis adecuada para cada caso.
Complejo B: energía y función celular
Las vitaminas del complejo B, según las recomendaciones recogidas por GQ y respaldadas por Harvard Health Publishing, son necesarias para transformar los alimentos en energía utilizable y mantener un sistema nervioso saludable.

Además, contribuyen a la producción hormonal y la regeneración celular. El complejo B se obtiene en la dieta a partir de carnes, pescados, lácteos y legumbres; sin embargo, con el envejecimiento, la capacidad de absorción, especialmente de la vitamina B12, puede disminuir.
Por este motivo, los hombres de cuarenta años que presentan fatiga, estrés o dietas restrictivas en productos animales pueden requerir suplementación.
A pesar de los beneficios potenciales de la suplementación en esta etapa de la vida, los expertos de GQ y Harvard Health Publishing enfatizan que estos productos deben utilizarse exclusivamente como complemento de una alimentación equilibrada y de hábitos de vida saludables, nunca como sustitutos.

Antes de incorporar cualquier suplemento, resulta fundamental consultar a un profesional de la salud, quien podrá evaluar el estado nutricional, antecedentes médicos y posibles interacciones con medicamentos.
Solo un especialista puede determinar el tipo, la dosis y la duración apropiada de cada suplemento, adaptándolo a las necesidades individuales de cada persona. Este enfoque no solo optimiza los resultados, sino que también minimiza riesgos y promueve un uso seguro y eficiente de la suplementación en hombres mayores de 40 años.

