El dramático testimonio de un preso que compartió celda con Nahuel Gallo en Venezuela: “Nos pegaban con los rifles”

El dramático testimonio de un preso que compartió celda con Nahuel Gallo en Venezuela: “Nos pegaban con los rifles”

Tras la caída del dictador venezolano Nicolás Maduro y mientras crecen las expectativas por la liberación del gendarme Nahuel Gallo en el Gobierno, un preso colombiano que compartió celda con el argentino ofreció detalles sobre su convivencia en la cárcel.

Se trata de Iván Colmenares, quien permaneció un año detenido en El Rodeo I. Allí, forjó una amistad con Agustín -el segundo nombre con el que conoció al gendarme argentino desaparecido hace casi 400 días-.

De nacionalidad colombiana, relató que fue detenido mientras intentaba sellar su pasaporte en un aeropuerto de Venezuela. Explicó que debía regresar al Departamento Norte de Santander, su lugar de origen, y que ese trayecto le resultaba más sencillo desde territorio venezolano.

“Al momento de sellar mi pasaporte, el funcionario de la Dirección General de Contrainteligencia Militar me dice que debo hacer una entrevista”, comenzó relatando Colmenares, en diálogo con TN.

Después de esa primera entrevista, atravesó una serie de situaciones confusas, con nuevos interrogatorios y traslados, que finalmente lo llevaron a la cárcel de máxima seguridad: “Estuve recluido ahí la mayor parte de mi cautiverio”.

Los tratos de las autoridades para con los presos eran “muy arbitrarios”, según contó. “Teníamos que obedecer, teníamos que hacer lo que ellos querían, firmar cosas que ellos querían. Éramos coaccionados a una serie de acciones que no queríamos”, sostuvo.

De acuerdo con su relato, él llegó el 25 de noviembre de 2024 a El Rodeo I, mientras que Gallo lo hizo el 13 de diciembre de ese mismo año. Aseguró que este último hablaba mucho de su hijo y de su abuelo.

El gendarme detenido, junto con su pareja e hijo.

“A las personas que llegaban intentábamos calmarlas porque uno llega shockeado de la situación. Al final terminé siendo el compañero de celda de Agustín, prácticamente todo el año de cautiverio puedo decir que fue mi mejor amigo“, siguió.

En su opinión, junto con el gendarme entendieron que las detenciones tenían motivos políticos: “Éramos presos políticos llevados allí para que los países puedan negociar con nosotros, para que puedan hacer un intercambio de intereses con nosotros”.

Recordó que, cuando después de siete meses permitieron realizar una primera llamada, Gallo no pudo comunicarse con sus seres queridos porque no recordaba ningún número de teléfono: “Intentábamos tener contacto por otros medios que no te puedo decir, pero sí intentábamos mandar un mensaje, un saludo, para que nuestras familias supieran que estamos vivos”.

Respecto a los tratos por parte de las autoridades en la prisión, precisó que eran “un poco agresivos”. En ese sentido, indicó: “Nos encapuchaban, nos esposaban, nos pegaban con los rifles. Uno tenía que quedarse quieto y tranquilo porque había consecuencias”. Estas iban desde ser rociados con gas lacrimógeno hasta el encierro en una celda de castigo.

Ellos arman una obra teatral, en donde te inventan una causa, te ponen a firmar documentos sin tu consentimiento. Tienes que firmarlos porque sí, sino te van a castigar. No estás en un proceso justo, garantista. No sabe uno cuándo va a salir”, concluyó.

Hay muchos extranjeros en el Rodeo I de diversas nacionalidades, como el gendarme argentino Nahuel Gallo

Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara el futuro cierre de El Helicoide, uno de los centros de torturas y detención más importantes creados por el régimen chavista, la senadora Patricia Bullrich aseguró que podría tomarse como una señal de que los presos políticos serán liberados. Entre ellos, los argentinos Nahuel Gallo y Germán Giuliano.

“Estados Unidos apunta hacia la liberación de los presos”, interpretó la ex ministra de Seguridad Nacional, tras remarcar que el Gobierno argentino tomó como “símbolo” la clausura de la cárcel ubicada en la ciudad de Caracas. No obstante, reconoció que se trataría de un proceso complejo.

Respecto a las presuntas trabas que pudiera enfrentar la administración estadounidense, Bullrich hizo hincapié en “la respuesta vertical” que las fuerzas armadas, policiales y los grupos paramilitares mantenían con la ex dictadura de Nicolás Maduro.

“Me parece que los pasos que tienen que ir dando son pasos firmes”, evaluó la senadora al depositar su fe en que tanto el gendarme Gallo, como el abogado Giuliano serían liberados próximamente. Asimismo, recordó que Gallo se encontraba detenido en El Rodeo 1, mientras que no se tendrían precisiones del paradero actual de Giuliano.

“Nosotros nos hemos puesto a disposición total y absolutamente”, afirmó. Aunque reconoció que Estados Unidos se encuentra al frente de la conducción de la gestión, ratificó: “Estamos dispuestos a hacer lo que haya que hacer. Vamos a respetar esa agenda o ese cronograma que están planteando”. Además, indicó que no podía dar precisiones sobre el plan por ese motivo.

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