
Eliminar el gluten se ha convertido en tendencia entre celebridades y seguidores de dietas, alentados por historias de transformación física y promesas de salud. La imagen de un actor reconocido que asegura haber adelgazado solo con excluir esta proteína genera preguntas y despierta expectativas en quienes buscan resultados rápidos. Pero, ¿es realmente posible perder peso simplemente dejando de consumir gluten? ¿Qué hay detrás de estos testimonios y cuál es la postura de la ciencia frente a una moda que mueve millones de dólares?
¿Qué dijo Matt Damon y por qué generó debate?
La declaración de Matt Damon sobre su cambio físico sorprendió a muchos: “Eliminé el gluten de mi dieta y bajé de peso”, expresó el actor en una reciente entrevista. En diálogo con la prensa, Damon relató: “Sentía que algo tenía que cambiar. Saqué el gluten y noté cómo mi cuerpo respondía”. Sus palabras rápidamente se viralizaron, reavivando la discusión sobre la efectividad de esta práctica para quienes desean perder peso.
La experiencia de Damon no es un caso aislado. Cada vez más celebridades y figuras públicas comparten historias similares, incentivando a millones de personas a probar dietas restrictivas con la esperanza de lograr resultados rápidos.

Testimonios de celebridades como Damon provocan que miles de personas imiten sus hábitos, confiando en obtener resultados similares. El testimonio del actor se suma a una tendencia creciente: la adopción de dietas sin gluten incluso entre quienes no presentan ninguna condición médica que lo requiera. En redes sociales y medios, la idea de que “eliminar el gluten ayuda a adelgazar” circula con fuerza, pero ¿qué tan cierta es esta creencia ¿Es posible lograr una pérdida de peso significativa solo excluyendo esta proteína
¿Qué es el gluten y por qué se elimina de la dieta
El gluten es una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, ingredientes habituales de alimentos como pan, pastas y cereales de desayuno. Además de aportar estructura a los alimentos, ofrece fibra y vitaminas del grupo B, nutrientes esenciales para el organismo, según la Mayo Clinic.

Eliminar el gluten implica restringir una amplia variedad de productos, lo que suele traducirse en una dieta más limitada. Originalmente, esta indicación estaba reservada a quienes sufren celiaquía o sensibilidad al gluten no celíaca. La celiaquía es una enfermedad autoinmune que daña el intestino al ingerir gluten, mientras que la sensibilidad provoca síntomas digestivos y molestias como dolor de cabeza o erupciones cutáneas.
Sin embargo, cada vez más personas eliminan el gluten por decisión propia, motivadas por testimonios de famosos o por la expectativa de perder peso rápidamente. Según proyecciones, el mercado global de alimentos sin gluten alcanzará los USD 13.700 millones para 2030, reflejando el auge de esta tendencia.
¿Realmente se pierde peso al eliminar el gluten? Lo que dice la ciencia
Guy Guppy, especialista en nutrición y fisiología del ejercicio en la Kingston University, sostiene que no existe evidencia científica concluyente que respalde la idea de que una dieta sin gluten, por sí sola, genere pérdida de peso en personas sanas. El experto explica que la popularidad de esta dieta se debe principalmente al respaldo de figuras públicas y a la creencia de que ayuda a adelgazar, pero los estudios muestran otra realidad.

La reducción de peso que experimentan algunos al dejar el gluten suele estar vinculada a una menor ingesta calórica, más que a la eliminación de la proteína en sí. “Evitar alimentos energéticos como el pan, las pastas o la comida rápida disminuye una porción importante del aporte calórico diario”, señala Guppy. Además, al consumir menos carbohidratos, los niveles de glucógeno —la forma en la que el cuerpo almacena estos nutrientes junto con agua— bajan rápidamente, lo que se traduce en una pérdida de peso inicial debido principalmente a la eliminación de agua, no de grasa corporal.
Quienes adoptan la dieta sin gluten tienden a incorporar más frutas y vegetales, lo que también implica menos calorías en su alimentación diaria. Según Guppy, este cambio de hábitos explica la pérdida de peso inicial, al margen de cualquier efecto directo del gluten. Algunos estudios muestran pequeñas reducciones en el peso corporal tras eliminar el gluten, aunque estos resultados se atribuyen a la reducción de calorías y líquidos.
Riesgos de eliminar el gluten sin indicación médica
Si bien la dieta sin gluten es esencial para quienes padecen celiaquía o sensibilidad comprobada, no existe justificación clínica para que la población general elimine esta proteína. Los alimentos ricos en gluten aportan nutrientes fundamentales para la salud cardiovascular y metabólica.

Los productos comerciales sin gluten suelen contener menos proteína y fibra, pero más azúcar y grasas saturadas, lo que puede deteriorar la calidad de la dieta a largo plazo. Además, muchas personas confunden la reducción de peso con la desaparición de la hinchazón abdominal, síntoma común cuando se dejan de consumir cereales con gluten. Este alivio, en realidad, obedece a la disminución de inflamación y agua retenida, no a la pérdida de grasa.
La clave: cambiar los hábitos, no solo eliminar una proteína
Guppy enfatiza que eliminar el gluten sin necesidad médica puede comprometer la salud y que la evidencia científica disponible no respalda que esta práctica provoque una pérdida de peso significativa. El verdadero motivo detrás del descenso de peso reside, casi siempre, en la modificación de la estructura de la dieta y la reducción de la ingesta calórica, más que en la exclusión de una sola proteína.
Ante cualquier duda sobre alimentación, los especialistas insisten en la importancia de consultar a un profesional antes de modificar la dieta. La experiencia de Matt Damon y de otras celebridades puede resultar llamativa, pero no debe reemplazar la consulta con un especialista antes de realizar cambios drásticos en la alimentación. Excluir alimentos sin fundamentos médicos puede afectar el equilibrio alimenticio y aumentar riesgos para la salud.

